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El Paso

‘Locos por los gatos’

Construyen paseños refugios para gatos callejeros antes del frío

Claudia Lorena Silva/El Paso Matters

martes, 28 noviembre 2023 | 06:00

El Paso Matters | Wendy Compton, centro, ayuda a construir refugios

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El invierno siempre llega temprano para los innumerables gatos que viven en las calles de El Paso.

A medida que el clima se vuelve más frío, no es raro encontrar a estos felinos en motores de automóviles, contenedores de basura y otros escondites inseguros mientras intentan mantenerse calientes.

Es por eso que un grupo de habitantes de El Paso están ofreciendo su tiempo como voluntarios en Stick House Sanctuary en el oeste de El Paso para construir y regalar refugios resistentes a la intemperie a los residentes que esperan ayudar a sus vecinos peludos.

“Probablemente todos hemos visto un montón de gatos en el vecindario. Sé que no a todo el mundo les gustan, pero son como cualquier otro animal. Simplemente están tratando de sobrevivir lo mejor que pueden”, dijo la voluntaria Wendy Compton.

El santuario es una organización sin fines de lucro de rehabilitación de vida silvestre y bienestar animal que en los últimos años comenzó a fabricar y regalar refugios para gatos. Los voluntarios y defensores comentan que estas casas hechas de contenedores de plástico protegen a los gatitos de la ciudad del mal tiempo y ofrecen protección contra depredadores como perros callejeros y coyotes.

“Somos afortunados de que nuestro clima sea templado. Sin embargo, sabemos que hace frío afuera en invierno. Nieva y llueve, por lo que es muy importante que los animales tengan un refugio que sea sostenible y permanezca seco”, señaló Rachel Haddad, cofundadora de El Paso TNR.

El Paso TNR

La organización sin fines de lucro trabaja para atrapar, castrar y devolver gatos a la comunidad donde fueron encontrados, un proceso conocido como TNR, para ayudar a controlar las poblaciones de felinos callejeros y salvajes en el área.

Durante el proceso, los veterinarios extirpan quirúrgicamente la punta de una de las orejas del gato, un símbolo universal que indica que un gato ha sido vacunado y esterilizado y que se conoce como ‘ear tipping’. En 2022, la organización pudo someter a TNR a unos mil 900 gatos en toda la ciudad.

Algunos de los felinos son amigables con las personas, pero simplemente están acostumbrados a vivir al aire libre. Otros son salvajes y nunca antes han tenido contacto humano.

“TNR no es glamoroso de ninguna manera, pero es gratificante”, comentó Haddad. “Si tienes corazón por el bienestar animal, definitivamente es algo que te satisfará”.

Hacen más que refugios

Haddad estimó que hay más de un millón de gatos sin hogar en toda el área de El Paso. Algunos son supervisados por administradores de colonias o cuidadores, quienes los alimentan y los curan.

“Ayudo a TNR con entre 15 y 20 gatos, y mi mamá tiene alrededor de 40 mininos”, dijo Cecilia González, quien consiguió algunos refugios gratuitos en el santuario.

Un sábado reciente, los voluntarios construyeron y regalaron más de 30 refugios, muchos de los cuales ahora están siendo utilizados por gatos en todo El Paso.

Mientras algunos asistieron sólo para echar una mano, otros participaron para poder cuidar a los felinos que viven cerca de sus casas.

“Vine a aprender a hacer estas casas para poder hacerlas en la mía”, dijo en español la voluntaria Patricia Schwartz, quien cuida un par de gatos en su vecindario.

Schwartz comentó que también espera enseñar a sus vecinos a construir refugios.

Un giro en su labor

Aunque el objetivo principal del Stick House Sanctuary es rehabilitar la vida silvestre, comenzó a ayudar a los gatos domésticos que deambulan libremente, que a menudo representan una amenaza para los animales pequeños.

“Por lo general, a los rehabilitadores de vida silvestre no les gustan los gatos en las calles porque matan la vida silvestre. Pero nuestra perspectiva es que los felinos no eligen estar en las calles. Los humanos han causado este problema, por lo que los gatos merecen ser cuidados”, señaló Julie Ito Morales, fundadora de Stick House Sanctuary.

Proporcionar comida, agua y estos refugios relativamente económicos son sólo algunas de las formas en que las personas pueden ayudar a cuidar a los gatos. La mayoría están hechos de un contenedor de plástico con un orificio revestido con espuma de poliestireno u otro material aislante. Luego se llenan con paja para mantener a los gatos cómodos y la tapa se cierra con cinta adhesiva para evitar que entren grandes depredadores. Los expertos dicen que es importante no llenar estos refugios con mantas, toallas o heno, que pueden absorber agua y congelarse en temperaturas frías.

Otra forma de ayudar a los felinos que deambulan por la zona fronteriza es evitar que tengan gatitos a través de un programa TNR, como Sun City Cats, el programa de esterilización y castración de gatos Mary Speer de la Humane Society of El Paso y el programa Community Cats de El Paso Animal Services.

“Es una forma humana y no letal de combatir la población de gatos”, informó la portavoz de Servicios para Animales, Michele Anderson, sobre TNR. “Los gatos pueden reproducir docenas de gatitos en un año y luego esos mininos pueden reproducirse y así sucesivamente. Por lo tanto, hacer que participen en programas comunitarios para gatos evitará que se reproduzcan, pero también les permitirá vivir sus vidas”.

Estos proyectos han sido el método principal para controlar las poblaciones de gatos en El Paso desde 2016, cuando el Concejo Municipal aprobó una ordenanza que permite que los gatos callejeros sean considerados “deambulantes libres”.

Antes de 2016, Anderson comentó que Servicios para Animales a menudo acorralaba a miles de gatos y aplicaba la eutanasia a aquellos que no podían ser adoptados.

“Lo que se ve en las comunidades que no tienen programas TNR es que en realidad no le afecta nada a la población de gatos”, dijo Anderson. “Cuando sacas a un gato de su colonia, simplemente permite que entren más gatos. Continuarán reproduciéndose y el ciclo simplemente continúa”.

Anderson dijo que desde 2015, casi 30,000 han pasado por el programa Community Cat, que ofrece esterilización y castración gratuita a gatos salvajes y vagabundos. No ayuda con la captura y depende de que el público atrape a los gatos ellos mismos.

Incluso con estos avances, los voluntarios y defensores dicen que todavía queda mucho trabajo por hacer.

“Lo ideal sería que cada gato tuviera un hogar en el que no tuviera que vivir afuera”, dijo Compton. “Pero hasta que eso suceda, trataremos de ayudarlos y tratar de controlar la población de gatos de cualquier manera que podamos”.

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