El Paso

Libre, comisionado de Otero acusado de asalto al Capitolio

Mientras espera juicio

Associated Press / Es el líder de Vaqueros por Trump

The Washington Post

sábado, 06 febrero 2021 | 06:00

Washington— Una juez federal revocó el viernes la orden de un tribunal inferior para mantener en la cárcel a un funcionario del Condado de Otero en Nuevo México en espera de juicio por un delito menor de allanamiento en el motín del 6 de enero en el Capitolio, bajo el argumento que su retórica violenta, aunque repugnante y posiblemente éticamente dudosa, no significa que no acataría las órdenes judiciales si fuera puesto en libertad.

La principal jueza federal de Distrito, Beryl Howell, del Distrito de Columbia, dijo que también estaba liberando al comisionado del Condado de Otero, Couy Griffin, de 47 años, en parte porque podría estar en la cárcel más tiempo esperando juicio que bajo cualquier sentencia impuesta si es declarado culpable, ya que la pandemia ha suspendido los juicios.

El Condado de Otero, con sede en Alamogordo, colinda con El Paso, ya que la población de Chaparral queda dentro de su jurisdicción.

Griffin fue arrestado el 17 de enero después de que los fiscales dijeron que un video publicado en su página personal de Facebook el 7 de enero lo mostraba en áreas restringidas durante la violenta violación del Capitolio. El motín dejó cinco muertos, provocó la evacuación del Congreso e interrumpió el recuento de votos electorales de la victoria presidencial de Joe Biden.

En el video, según alega una declaración jurada de cargos, Griffin también prometió regresar armado para la toma de posesión de Biden, lo que los fiscales alegaron que hizo antes de ser arrestado en D.C.

“Podríamos tener una manifestación de la Segunda Enmienda en los mismos pasos que tuvimos esa manifestación ayer”, dijo en el video, según documentos judiciales. “Sabes, y si lo hacemos, entonces será un día triste, porque habrá sangre saliendo de ese edificio”.

Howell dijo que los fiscales y un juez de la Corte inferior estaban en lo correcto al sopesar las declaraciones de Griffin –incluyendo que nunca habría una presidencia de Biden, que “la violencia está sobre la mesa” y potencialmente un “aumento exponencial de la violencia”– al considerar si el acusado cumpliría con las órdenes judiciales y la autoridad gubernamental.

Howell dijo que era “muy incendiario y profundamente desconcertante” que Griffin, un funcionario electo, “se sienta cómodo sugiriendo públicamente que la sangre de los funcionarios políticos se derramaría porque no está contento con el resultado de una elección”.

Sus afirmaciones son lo que “muchos en este país considerarían antipatrióticas, desagradables, repugnantes al proceso democrático, y ciertamente perjudiciales para el organismo político estadounidense, cuando habla de compatriotas estadounidenses”, dijo la juez.

Sin embargo, dijo, sus declaraciones no mostraban que él corría el riesgo de fuga y requería ir a la cárcel. Señaló que los fiscales no alegaron que Griffin ingresó al Capitolio o causó lesiones o daños, y que ha expresado “puntos de vista más respetuosos de la ley”, cooperado con las fuerzas del orden, establecido lazos con su comunidad y no ha expresado indiferencia hacia el sistema de justicia. 

La magistrada permitió que Griffin recuperara su vehículo de la Policía para regresar a Nuevo México. También le ordenó que no posea armas de fuego u otras armas, que se mantenga alejado del Distrito de Columbia, excepto por motivos relacionados con el caso, y que no viajara sin notificar a los servicios previos al juicio de la Corte. (The Washington Post)