El Paso

La estrategia de Michael Bloomberg en Texas es cara y sin precedentes, ¿Funcionará?

Invierte millones de dólares y abre oficinas en lugares desatendidos como El Paso

The Texas Tribune

sábado, 25 enero 2020 | 11:09

Austin— Eric Graves no es un votante típico. Votó por Barack Obama, Ronald Reagan, Bill Clinton y más recientemente, por Donald Trump. Comentó que el partido no es tan importante como lo es el candidato, y de cara al 2020, tiene un nuevo lema:  Votar por Bloomberg.

Graves es un agente de seguros de 69 años, a principios de este mes estuvo en la parte de atrás de un evento de Michael Bloomberg que se llevó a cabo en una destiladora en el este de Austin, entre una multitud de adultos mayores y anglosajones.

Estuvo contando los minutos hasta que pudo saludar de mano al candidato demócrata, Graves comentó que el partido político ya perdió su camino.

¿Elizabeth Warren y Bernie Sanders? “Están muy a la izquierda”.  ¿Joe Biden? “Él perdió todo lo que intentó en la Era Obama”.  ¿Pete Buttigieg?  “No tiene experiencia”.

En Bloomberg, ve una fórmula ganadora.  “Es un empresario y político exitoso y está financiando totalmente su campaña”, comentó Graves.  “Él no le está pidiendo nada a nadie, sólo que le permitan ayudar a Estados Unidos y eso es lo que necesitamos”.

¿Cuál es la segunda opción de Graves?  Trump.

Bloomberg estuvo en Austin como parte de una estrategia electoral poco convencional y diferente a lo que están haciendo los demás.  Está eludiendo a los Estados en donde tradicionalmente hay elecciones tempranas  --- Iowa, New Hampshire, Nevada y Carolina del Sur  --- y está prefiriendo los Súper Martes que son súper ricos en delegados, lo cual incluye a Texas.

Sin embargo, para superar las expectativas en este lugar, necesita ganar las masas de votantes que tienen características como las de Graves --- republicanos desilusionados, demócratas pragmáticos o algo entre esas dos cosas.

El billonario de Nueva York espera abrir camino como uno de los pocos contendientes presidenciales que quieren invertir en Texas de una manera muy anticipada en el año.

Y en realidad está invirtiendo.  Bloomberg ha construido un territorio de acción inigualable en todo el Estado, abriendo oficinas centrales en Texas y 16 oficinas de campo, además de contratar a un director estatal y tres subdirectores estatales.

La semana pasada, Bloomberg anunció sus planes para tener a casi 150 miembros de su staff en Texas a finales de este mes, su campaña informó que estaba “contratando diariamente”.

Además, está gastando millones de dólares de su propio dinero en anuncios en televisión y en los mercados de los medios de comunicación de todo el Estado.

Se trata  de una apuesta riesgosa realizada por un candidato que no es favorito, pero que tiene recursos casi ilimitados  --- es alguien que en las encuestas aparece con un solo dígito y está dispuesto a “gastar lo que se necesite” para mantenerse competitivo.

Su enfoque poco convencional quedó demostrado totalmente durante todo un día en Texas a principios de este mes, lo cual incluyó paradas en San Antonio, Austin y Dallas.

Reconoció a los cuatro Estados en donde hay primarias tempranas pero les restó importancia, argumentando que invertir tiempo y recursos en los 254 condados de Texas  --- utilizando la estrategia popularizada por Beto O’Rourke en el 2018 --- podría darle la ventaja electoral en el otoño.

“Este es el camino para llegar al mes de noviembre, y es el camino para lograr la victoria y empieza en este lugar”, comentó Bloomberg en Austin, recibiendo un estridente aplauso.

De acuerdo a los estándares anteriores, la estrategia de Bloomberg para llegar a la Casa Blanca podría ser imposible.  Además de que empezó tardíamente la campaña, el septuagenario candidato presidencial se unió a lo que en algún tiempo fue uno de los grupos de competidores demócratas más diverso, que ha sido definido en parte, por una aversión a los billonarios.

Sin embargo, para las personas que acuden a sus mítines, esa inconveniencia es parte del atractivo.

Entre los que asistieron al mitin de Austin estuvo una ex simpatizante de O’Rourke, una mujer que conoce al ex alcalde desde hace 25 años, además de un hombre que enlistó a Bloomberg entre sus cinco candidatos favoritos  --- junto a los progresistas Sanders y Warren.

“Él no se ha comportado como una persona altiva”, comentó Sheila Fischthal, quien ya está retirada y vivió en Nueva York.   “Él se hizo a sí mismo y creo que desea lo mismo para todos los estadounidenses”.

“Está dispuesto a arremangarse la camisa y ponerse a trabajar y ser el líder que en este momento necesitamos desesperadamente”, dijo.  Fischthal portaba un prendedor en su chamarra y sostenía un libro junto con una de las pancartas de su campaña.

Después de un evento comunitario y una comida en San Antonio, el autobús de la campaña de Bloomberg se dirigió a un camino de tierra en Austin, tocando la canción “Nueva York” de Alicia Keys.

Allí, fue presentado por Judy Sheindlin, mejor conocida por su nombre en la televisión: la Juez Judy, quien habló de la cerrada derrota que tuvo O’Rourke en su postulación al Senado en el 2018, con lo que demostró que un demócrata puede ganar Texas.

“A diferencia de los neoyorquinos, los texanos tienen un grito demócrata: Texas es el Estado en donde está el campo de batalla más grande”, comentó Bloomberg.

“Estoy de acuerdo con eso y voy a luchar para ganar sus 38 votos electorales”.

Desde que entró a la competencia a finales de noviembre, Bloomberg ha estado en desventaja respecto a los cuatro candidatos más importantes, aunque de manera consistente ha aparecido en los sondeos con altas cifras de un dígito, aventajando a candidatos que han estado en la competencia durante más meses.

Sin embargo, la pregunta sigue siendo si podrá escalar más --- o si, con todo lo que está gastando y la infraestructura, va a desaparecer del panorama cuando todos los ojos estén puestos en los Estados en donde hay elecciones tempranas y que él ha eludido.

En la mayoría de los ciclos electorales,  la nominación fue decidida después de los primeros cuatro Estados con elecciones tempranas.

Al Gore intentó utilizar la estrategia de eludir esos Estados, pero no le funcionó en 1988.  Rudy Giuliani, el alcalde que fue el predecesor de Bloomberg, también dejó a un lado a Iowa y New Hampshire durante su corta competencia a la presidencia en el 2008.