El Paso

Juarense relata lo que vivió en tiroteo de Walmart

Liliana Muñoz Puente se ‘hizo la muerta’ para que el atacante no regresara a rematarla

Jaime Torres / El Diario de El Paso

lunes, 02 marzo 2020 | 06:00

Herida de una pierna, con la sensación de hormigueo y calor por todo el cuerpo, los minutos que permaneció tirada en el pavimento, en espera de ayuda, le parecieron eternos a Liliana Muñoz Puente.

“Yo sólo vi sus jeans y su rifle. Mi mente bloqueó lo demás”, dice la madre de familia juarense, de 36 años, al recordar el momento en que fue baleada por un supremacista blanco en el estacionamiento de Walmart de Cielo Vista el 3 de agosto de 2019.

El testimonio de Liliana forma parte del documental “9-1-5”, del cineasta paseño Charlie Minn, que explora las repercusiones locales del mayor asesinato masivo cometido en la historia de El Paso. La película, producida y desarrollada por talentos locales, está programada para estrenarse el  viernes 30 de julio en los Premiere Cinemas de Bassett Place, donde será exhibida por lo menos durante una semana.

Mientras permanecía en el suelo, sangrando, Muñoz Puente contemplaba el cadáver de una mujer cuyo cráneo había sido destruido por las balas del tirador que había viajado diez horas, desde un suburbio de Dallas hasta El Paso, con el propósito de matar mexicanos. Madre de dos hijos, esposa, de oficio comerciante, Liliana acababa de hacer sus compras de útiles escolares acompañada de una de sus tías cuando escuchó los primeros disparos, provenientes del estacionamiento.

Aunque un empleado las apoyó para resguardarse, accidentalmente accionaron una puerta de emergencia, entre las dos principales, con el carrito de las compras, quedando tía y sobrina en la acera de la tienda.

Liliana pudo ver cómo el atacante estaba parado a unos diez metros de ella, sobre un “alto” del estacionamiento. Tuvo la oportunidad de decirle a su tía que se tirara al piso, pero ella misma no pudo hacerlo: cuando menos lo esperaba ya había sido herida.

Su tía corrió a pedir auxilio, mientras Liliana permanecía en el piso, durante un tiempo que le pareció eterno. En ese ínter, el tirador entró a la tienda, mató e hirió a varias personas, y luego salió por la otra puerta, a pie, para huir. Poco después fue detenido. “Cuando lo vi salir pensé que iba a regresar a matarme, así que me hice la muerta”, dice Muñoz Puente.

La juarense recibió atención médica finalmente y permaneció varias semanas hospitalizada en El Paso, para luego recibir terapia en esta ciudad. Después regresó a Juárez, donde aún se somete a rehabilitación.