El Paso

Impiden cuellos de botella flujo vial de EP a Juárez

Lectora de placas del lado de EU y lentos semáforos fiscales en México provocan largas filas

Ivanna Leos/Eduardo Lara/El Diario

miércoles, 15 septiembre 2021 | 06:00

Cortesía

Obstáculos muy definidos, tanto del lado estadounidense como del mexicano, generan cuellos de botella que complican el tránsito fluido de El Paso a Ciudad Juárez, particularmente los viernes por la tarde y sábados por la mañana.

Los lectores de placas situados al pie del puente, en El Paso, frenan el cruce ágil de miles de fronterizos que se dirigen a la vecina ciudad. Posteriormente, ya en Juárez, la lentitud de los semáforos fiscales y el hecho de que las garitas en la Aduana de México no están abiertas a toda su capacidad, provocan largas filas para cruzar los puentes en lo que se ha convertido en un verdadero viacrucis.

Si a esto se le agregan las nuevas revisiones en el lado mexicano, implementadas por la Guardia Nacional, se tiene una espera cada vez más larga, señalan viajeros consultados por El Diario.

A pesar de los múltiples proyectos para agilizar el tráfico de vehículos, las largas filas rumbo a México en los puentes internacionales continúan consternando a cientos de conductores que diariamente cruzan la frontera de ida y vuelta. 

Entre 40 y 70 minutos es lo que los juarenses y paseños calculan como promedio para poder regresar o visitar a la vecina Ciudad Juárez, a través del puente internacional de las Américas. 

Los viernes, después de las 2:30 pm, y los sábados por la mañana las esperas se disparan hasta dos horas, las filas de autos llegan hasta Bassett Place, en la I-10, para quienes cruzan por el puente ‘Libre’.

“Todo depende de a qué hora te regreses. Si es temprano no hay tanto problema, pero si es después de las 3 o 4 de la tarde es impensable. Y no se diga si es después de las 6 de la tarde, que es cuando todos regresan”, dijo Sergio Gómez, juarense que cruza a diario.

Gómez asegura que, a pesar de los diversos proyectos de carreteras y accesos para el tráfico, la situación continúa siendo la misma que antes de que se abrieran.

“Yo pensé que cuando abrieran las demás salidas a Juárez, las filas bajarían, pero siguen igual. Los camiones se siguen metiendo a los carriles de tráfico normal y los carros se siguen acumulando. Y si es en fin de semana, la situación es peor”, añadió.

 Revisiones mexicanas

Las revisiones que se han implementado del lado mexicano para quienes cruzan de Estados Unidos hacia esta ciudad, también han generado “cuellos de botella” en el puente internacional Córdova-Américas, aumentando los tiempos de espera. 

De acuerdo con algunos de los usuarios, entre los principales generadores de las largas filas para cruzar son las máquinas lectoras de placas que estableció hace unos años el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos en el puente, para registrar los vehículos que transitan rumbo a México.

Mientras que otro de los conflictos que se han detectado, es la falta de líneas abiertas por parte de la garita mexicana, representando un segundo embotellamiento. Sin embargo, en un recorrido realizado por El Diario, las revisiones aplicadas por personal de Aduana y la Guardia Nacional de este lado de la frontera también contribuyen al incremento en los tiempos para cruzar.

Tan sólo un automovilista que es detenido en el semáforo fiscal, debe permanecer entre dos y cinco minutos en revisión; en los módulos de inspección, normalmente ingresan dos de cada seis vehículos, aunque también son seleccionadas aquellas unidades con apariencia sospechosa, es decir, con cristales con un polarizado muy alto o camionetas con mucha carga.

También se pudo observar que los oficiales destinan un mayor tiempo de exploración a vehículos tripulados por una sola persona, principalmente si es hombre, lo que a su vez provoca que en los módulos se acumulen filas de entre dos y tres autos.

Desde el pasado fin de semana, los fronterizos que cruzan particularmente los viernes por la tarde de El Paso a Ciudad Juárez han reportado tiempos de espera de más de una hora para poder llegar a México, debido a embotellamientos e insuficiente infraestructura vial, sin que de momento, las autoridades emitan un posicionamiento al respecto.

Pese a las obras en El Paso

A principios del mes de julio reabrió la rampa H, que conecta el tráfico en dirección Este en la Interestatal 10 con el US 54 en dirección Norte rumbo a Juárez, tras ser cerrada durante casi seis meses. 

En ese entonces, Laura Macías, vocera de Departamento de Transporte de Texas (TxDOT) en El Paso, dijo que la nueva rampa brindaría a los conductores más opciones de acceso; no sólo a la US 54 Norte, sino también a Juárez a través del puente de las Américas y el Loop 375, también conocido como Border Highway a través de la I-110.

Dos carriles llevarán a los conductores hacia El Paso, desde Juárez y cinco carriles hacia Juárez, informó Macías.

Por su parte, Jennifer Wright, especialista en Información Pública de TxDOT, aseguró que el flujo puede variar a lo largo de la semana, sin embargo, el objetivo de las nuevas salidas no es reducir el tráfico hacia México.

“Abrimos la rampa de salida de la I-10 en dirección Este, lo que redujo el tráfico usando la rampa de la US 54 en dirección Sur. Este proyecto no es para cambiar el flujo de tráfico hacia el Sur, hacia México, sino para proporcionar rampas de conexión directa hacia y desde la I-10 y el Loop 375”, dijo Wright. 

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