El Paso

Genera incertidumbre legalización de campesinos

Organizaciones locales rechazan propuesta ya que no garantiza la regularización de todos

The New York Times

Roberto Carrillo / El Diario de El Paso

lunes, 22 marzo 2021 | 06:00

La propuesta legislativa “Ley de Modernización de Fuerza de Trabajo Agrícola”, presentada en la víspera en el Congreso de los Estados Unidos, pretende proporcionar un estatus legal a más de un millón de trabajadores agrícolas en el país, pero el entorno de dicha legislación causó rechazo en organizaciones de trabajadores del campo de la región.

El proyecto copatrocinado por los legisladores demócratas Zoe Lofgren, de California, y Dan Newhouse, de Washington, fue aprobado y apoyado por la administración del presidente Joe Biden, pero su futuro es incierto antes de ser presentado al Senado.

“Estaríamos de acuerdo con una regularización de todos los trabajadores agrícolas que están en el país y que no tienen una situación migratoria regularizada, eso le daría una garantía a los trabajadores agrícolas”, afirmó Carlos Marentes, director fundador del Centro de Trabajadores Agrícolas Fronterizos (CTAF).

Afirmando además que “estamos en contra de un programa temporal, que les da cierta legalidad a los trabajadores agrícolas”.

“La iniciativa no les ofrece la posibilidad de obtener la residencia o la ciudadanía si ellos así lo desean”, dijo Marentes, quien al frente del CTAF brinda asistencia a parte de los más de 5 mil trabajadores agrícolas que laboran en los campos de cultivo del Suroeste de Texas y Sureste de Nuevo México.

La Ley de Modernización de Fuerza de Trabajo Agrícola permitiría que trabajadores agrícolas obtengan estatus legal y, más tarde, la oportunidad de solicitar la residencia permanente al comprobar empleo previo y comprometerse a seguir trabajando en la industria.

Esta propuesta facilitaría el proceso del programa de trabajadores huéspedes H-2A, lo que permitiría contratar trabajadores todo el año y establecería un sistema E-Verify para el sector agrícola.

Sin embargo, a pesar de que la Ley de Modernización de la Fuerza Laboral Agrícola fue aprobada en la Cámara de Representantes con una votación de 247-174, y que treinta republicanos votaron a favor del proyecto de ley, las posibilidades de ser aprobado en el Senado no son claras, y todo puede desencadenar en un programa temporal de empleo para los trabajadores del campo.

“Según como se ve, tal y como se está manejando la política, el presidente ha propuesto una serie de cambios en las leyes migratorias, sin embargo, está muy acotado por los republicanos”, afirmó el líder agrícola.

De acuerdo a Marentes, las señales que se envían desde el Gobierno de México hacen pensar que de nueva cuenta se optaría por un programa temporal, y sin garantías o beneficios para los jornaleros, lo cual los pone en desventaja frente a otros campos de trabajo.

“Nos preocupa que el presidente López Obrador (de México) hizo una propuesta al presidente Biden para que hubiera permisos de trabajo para los trabajadores agrícolas. Quiere bajarle la temperatura a la olla de presión por tanto desempleo que la pandemia ha ocasionado, pero esto va encaminado al esfuerzo de ofrecer trabajo temporal, no tanto la residencia, con lo cual nosotros no estamos de acuerdo”, dijo Marentes.

“La pandemia ha desenmascarado el hecho de que hay una fuerza de trabajo agrícola indocumentada que ha sido puesta en una situación muy difícil, son los que más han sufrido por no tener ningún beneficio, ninguna protección de los programas como los estímulos económicos o apoyos de emergencia de la administración federal”, agregó.

“La forma de hacerle justicia al trabajador, lo más acertado es regularizar su situación, volverlos residentes legales, lo cual trae a flote el temor de que dichos trabajadores abandonen el campo al ser residentes legales”, destacó Marentes.

“No vaya a ser que esto provoque que algunas gentes digan ‘vámonos a lo mejor van a legalizar’, así como ocurrió en 1988, cuando se anunció un proceso de legalización de trabajadores que se llamó ‘reabastecimiento de trabajadores agrícolas’”, recordó Marentes.

El director del CTAF rememoró que dicho programa fue anunciado al interior de México causando inquietud y migración no reglamentada entre los jornaleros del vecino país, sin embargo, dicho programa nunca se materializó.

“Este programa estuvo vigente y mucha gente se podía registrar, pero lo que provocó en realidad es que esa gente dijera ‘vámonos al Norte’, de esa manera se atraía esa mano de obra (indocumentada)”, afirmó.

El pasado 18 de marzo la Casa Banca distribuyó un comunicado de prensa, donde el presidente Biden mostraba su postura sobre la Ley de Modernización de la Fuerza Laboral Agrícola de 2021, dando su apoyo a la propuesta, que aún debe de pasar el obstáculo del Senado.

“Durante generaciones, los trabajadores agrícolas de Estados Unidos, muchos de los cuales son indocumentados, han trabajado innumerables horas para alimentar a nuestra nación y garantizar que nuestras comunidades sean saludables y fuertes. Esto ha sido aún más claro y crucial durante la pandemia de Covid-19, ya que los trabajadores agrícolas han arriesgado sus vidas y las de sus seres queridos para garantizar que las familias de todo el país tengan comida en la mesa”, suscribió el presidente Biden.

“Es por eso que apoyo la Ley de Modernización de la Fuerza Laboral Agrícola de 2021 y celebro su aprobación. La ley brindará el estatus legal y las mejores condiciones laborales que se merece esta fuerza laboral crítica, así como la estabilidad que tanto necesitan los agricultores, y toda la industria agrícola”, sostuvo el mandatario.

“Pienso que hay un mensaje muy ambiguo de parte de la administración Biden en cuestión de reforma migratoria, y que además no va a ser tan fácil reformar las leyes a favor de los indocumentados sin llegar a un compromiso de los republicanos”, reviró por su parte Marentes.

“Quieren seguir con el statu quo de trabajadores sin derechos como ocurre ahora; es como regresar a una especie de ‘programa bracero’ con un efecto que va a ser muy grave para los trabajadores agrícolas que ya están aquí, porque no hay garantías”, afirmó.

De acuerdo a Marentes el concretar un programa de permisos temporales no sólo atraería a trabajadores extranjeros que podrían optar por la ilegalidad con tal de llegar a los campos de trabajo, sino que afectaría al resto de los trabajadores que ya están aquí, que viven aquí, y que han esperado el beneficio de la legalización por años de trabajo arduo. 

“Si no hay garantías para un sector, entonces todos son afectados”, dijo Marentes sobre los trabajadores que ya laboran en los campos estadounidenses y cuyo salario y demanda sería menor con la llegada de trabajadores migratorios temporales.

“Por ello es que no vemos que se vaya a aprobar una legalización pronto, va a haber un proceso para mantener la estabilidad de mano de obra continua para la agricultura”, dijo.

Apoyado en datos del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, el CTAF sostiene que de los 5 mil trabajadores agrícolas que actualmente trabajan en la zona de Texas y Nuevo México, cerca del 50 por ciento no cuenta con documentos legales para laborar en el país.

“Al trabajador agrícola siempre se le ha tratado de forma diferente ya sea por la administración Trump o la administración Biden, salvo por la amnistía de 1987-88, siempre se ha visto a favor de los intereses de las grandes organizaciones agrícolas, con el objetivo de asegurar la mano de obra de forma temporal, sin ninguna garantía, beneficio laboral o migratorio”, sostuvo el director de la CTAF. (Roberto Carrillo Arteaga)

rcarrillo@diariousa.com