Enviarán a migrantes de aquí a Florida

Solicitantes de asilo que cruzan por esta frontera serán procesados en la península

Associated Press
viernes, 17 mayo 2019 | 06:00
Associated Press

Fort Lauderdale, Florida— Oficiales del sur de Florida dieron a conocer que están preparándose frenéticamente para recibir un influjo de inmigrantes que van a ser enviados por el gobierno federal, debido a que el número que se encuentra acampando a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México está creciendo rápidamente.

El alcalde Mark Bogen del Condado Broward señaló este jueves que los oficiales de su comunidad y sus vecinos del Condado Palm Beach fueron alertados por el gobierno federal de que más de 100 inmigrantes podrían ser enviados semanalmente a esos dos condados por avión, a partir de unas dos semanas más.

No se han asignado albergues ni tampoco se han otorgado fondos federales para alojarlos, alimentarlos y resguardarlos, comentó Bogen.

El alcalde demócrata catalogó la situación como una “crisis humanitaria”, y advirtió que es probable que muchos de ellos no tengan en dónde quedarse.

Ric Bradshaw, sheriff del Condado Palm Beach, comentó que fue notificado de los planes por la Oficina de la Patrulla Fronteriza de Miami, y que un total de mil personas por mes serán traídas a esos dos condados, procedentes de El Paso, Texas.

Agregó que las “unidades familiares” de migrantes serán procesados en ambos condados de Florida, les entregarán una notificación para comparecer ante la corte y luego serán liberados en esas comunidades.

“No sabemos si eso significa un adolescente de 15 años, una madre y un padre o un niño de 5 años y una madre”, dijo Bradshaw.

“Creemos que esto es un asunto de seguridad pública. ¿Qué condiciones de salud tendrán?”.

El presidente Donald Trump sugirió el mes pasado que estaba considerando liberar a los “inmigrantes ilegales” en las llamadas “Ciudades Santuario” para castigar a sus rivales demócratas del Congreso por su inacción en la frontera.

Aunque anteriormente, el Departamento de Justicia enlistó a Broward y Palm Beach como jurisdicciones santuario —ambos son baluartes demócratas— los oficiales de ambos condados aseguran que están cumpliendo con la petición que les hicieron de aplicar de las leyes federales de inmigración.

El congresista demócrata por Florida, Ted Deutch, catalogó las políticas de inmigración de Trump como “malintencionadas” y dijo que no pudo lograr que los oficiales federales aclararan los planes que tienen para Florida.

Urgió al Departamento de Aduanas y Protección Fronteriza para que informara al Congreso sobre la situación y qué ayuda les va a proporcionar el gobierno federal.

El influjo está ocurriendo debido a que un creciente número de cubanos se han unido a las personas de Centroamérica y de otras partes para tratar de llegar a Estados Unidos a través de la frontera mexicana, creando una acumulación masiva de personas que están esperando en el lado mexicano una oportunidad para solicitar asilo.

La reciente oleada de cubanos ha sido impulsada en parte por unas relajadas restricciones para viajar en Centroamérica y las condiciones de vida que se están deteriorando en Cuba.

En los últimos días, autoridades estadounidenses han estado utilizando autobuses y aviones para mover a los migrantes de la frontera a lugares menos concurridos, incluyendo a Colorado, para ser procesados.

El alcalde de Broward advirtió que el influjo podría ejercer presión sobre los servicios sociales del condado y ser dañino para los inmigrantes que se quedan varados sin dinero, albergue o conocimiento de la ciudad.

Agregó que los oficiales están contactando a organizaciones no lucrativas y negocios para obtener recursos y otro tipo de apoyo.

“Si el presidente no nos proporciona ayuda financiera para albergar y alimentar a esas personas, va a crear un campamento de personas que no tienen en dónde vivir”, dijo Bogen.

“Yo sugeriría que los llevemos a los hoteles Trump y le pidamos al presidente que abra su corazón y los albergue”.

Los dirigentes de Broward y Palm Beach planean llevar a cabo una sesión de estrategia.  Mack Bernard, el alcalde del Condado Palm Beach, comentó que contactaría al gobernador Ron DeSantis, ya que señaló que la carga para su condado podría ser “inmensa, específicamente para nuestro sistema escolar”.

“Si van a venir muchas personas al Condado Palm Beach tendremos que declarar una emergencia nacional”, dijo Bernard.

La oficina del gobernador no respondió a la solicitud que se le hizo para que comentara sobre este tema.

El senador republicano Marco Rubio reveló que fue informado de la situación por el sheriff del Condado Palm Beach.

En Twitter, comentó que “la llegada de ilegales está abrumando nuestro sistema”. Su oficina tampoco contestó un correo electrónico en el que se solicita que comente más sobre el asunto.

María Rodríguez, directora ejecutiva de la Coalición de Inmigración de Florida, informó que le dijeron a este grupo acerca de la reubicación y está tratando de trazar un plan.

“Vamos a apoyar y darles la bienvenida a los refugiados, sin importar de donde vengan”, aseguró Rodríguez.