El Paso

Entre lágrimas, despiden a niños muertos en choque

Detienen al padre y al otro guiador involucrados en el accidente fatal

Jaime Torres / El Diario de El Paso

viernes, 25 septiembre 2020 | 06:00

En medio del dolor, el llanto y el sufrimiento por la repentina y trágica partida familiares y amistadas de la familia Loera despidieron ayer jueves a tres angelitos quienes partieron  hacia el cielo para reunirse con el Creador después de haber sido prestados a sus padres durante uno, cinco y seis años respectivamente.

Celeste Ariane, Gustavo Alfredo y Juan Ángel, quien el mes que entra cumpliría 7 años, fueron sepultados en el panteón Monte Carmelo, ubicado en el Valle bajo de la ciudad,luego de una emotiva ceremonia celebrada en su memoria.

Los tres pequeños murieron instantáneamente el pasado domingo por la noche luego de que la camioneta conducida por su padre fuera impactada y proyectada contra una barda por otro vehículo guiado por un hombre que se dio a la fuga y posteriormente arrestado.

Poco después del funeral, fue detenido Juan Ángel Loera, padre de los tres fallecidos, así como Luis Javier Ortega, el tripulante del segundo vehículo involucrado.

Loera enfrenta dos cargos de ataque bajo el influjo del alcohol y tres por homicidio. Ortega enfrenta tres acusaciones de accidente involucrando muerte y dos por accidente con lesiones personales. A cada uno se les fijaron fianzas por más de un millón de dólares por la suma de sus respectivos cargos.

 Luto en familia

La noticia que conmocionó a la comunidad paseña enlutó en segundos a la familia Loera, al perder a tres de sus cinco hijos, dos de los cuales aún se encuentran en condición grave en un hospital de la localidad.

¨Nadie sabe el dolor tan grande que ellos están pasando y por ello venimos a acompañarlos y pedirle a Dios que les de mucha fortaleza para soportarlo¨, dijo Humberto Preciado, quien junto con su esposa y tres hijos acudieron a los servicios funerarios.

Las honras fúnebres iniciaron el pasado miércoles por la tarde en la capilla de la Funeraria La Paz del Grupo Perches, ubicada en el 1201 Piedras, en la zona Central.

Durante la ceremonia luctuosa con carácter privada se recordó la vida de las criaturas a través de una proyección de fotografías arrancando las lágrimas de los presentes que se apreciaban a pesar de las mascarillas faciales que portaban. En varias de estas se aprecian junto a su madre al salir de la escuela y la más pequeña en sus brazos. 

Por momentos todo era silencio, todo era pesar, todo era dolor en el interior de la iglesia donde yacían los restos mortales de los tres angelitos.

Los tres ataúdes blancos, cubiertos de rosas blancas, fueron colocados al centro del altar y al costado izquierdo tres fotografías grandes mostraban los rostros de cada uno de los hermanitos que estuvieron juntos hasta la muerte. 

“El Señor es mi Pastor nada me faltara¨, fue el Salmo 23 apreciado por la familia para encontrar aliento y fortaleza y así afrontar esta dolorosa etapa de sus vidas con gran fe.

Con el rezo de un Rosario y la celebración de una misa oficiada por el sacerdote George Gabriel Georgetti los deudos recibieron palabras de consuelo y resignación al recordar la memoria de los infantes.   

En medio del pesar decenas de familiares y amigos arroparon a Juan Ángel y Raquel Loera, padres de los pequeños, quienes al salir de la iglesia se aferraban a los féretros al tiempo que no daban crédito a la tragedia que los embargaba.

Cada uno de los ataúdes fue cargado por los familiares y llevados a una carroza que los transportó al panteón de Monte Carmelo en una procesión escoltada por tres motociclistas del Departamento de Policía.

En el trayecto el padre de los niños, quien mostraba signos de los golpes recibidos en su rostro durante el accidente  no pudo soportar el dolor y el llanto y por instantes paro mientras tomaba fuerzas para continuar. 

Ya adentro y cerrada la puerta se apostó a un lado del vehículo funerario con los brazos levantados y tocándose su cuello y cabeza en tanto se formaban en fila los autos que participaron en el cortejo fúnebre.  

 Una sola carroza

La familia decidió que los tres hermanitos fueran llevados en una sola carroza blanca al cementerio, manifestó Salvador Perches, presidente del Grupo Perches, quien junto con su gerente general Jorge Ortiz atendieron personalmente el sepelio.

¨Muy muy  triste. Cuando supe hace tres días de lo que había sucedido y  la familia se acercó a una de nuestras funerarias di instrucciones a mi gerente para que brindara los servicios sin costo alguno¨, dijo tras remarcar que ante una situación tan trágica para la familia Grupo Perches se solidarizó en su dolor y donó los servicios.

A esta causa se sumaron también directivos de Mount Carmel Cementery y de la organización Operation HOPE.

¨Tres al mismo tiempo es una tragedia tremenda que uno no puede comprender una desgracia como esta¨, expresó María Delgado, madre de tres hijos y quien junto con su esposo José llevaron un ramo de rosas rojas.

A pesar de la pandemia del coronavirus que se libra en el mundo y en esta ciudad decenas de personas dieron el último adiós a los tres niños en lo que fue su última morada. Trascendió que fueron dos fosas las que se abrieron y en una de ellas se colocaron dos ataúdes.

 Escena “muy difícil”

De acuerdo con Enrique Dueñas, vocero del Departamento de Bomberos de El Paso (EPFD) el accidente ocurrió el pasado domingo alrededor de las 9:46 PM , y por medio de una llamada al 911 se notificó sobre una colisión la intersección de Titanic y Howard. 

Autoridades dijeron que inicialmente se reportó que un vehículo había impactado a un peatón. Sin embargo, al arribar unidades se confirmó que había un segundo vehículo involucrado y que había sido un choque entre dos autos.  

EPPD confirmó que en la escena trágica 3 niños ‘muy pequeños’ murieron en el lugar y otros 2 niños de la misma familia fueron transportados a un hospital local con heridas potencialmente graves. La policía describió la escena como algo ‘extraordinariamente difícil’.

Justo en la escena del accidente se levantó un memorial improvisado en el cual fueron colocados muñecos de peluche, fotografías y veladoras en honor a los fallecidos y el cual es visitado por familiares, amigos y vecinos.