En jaque jueces federales por crisis humanitaria

Más de un millón de casos para recibir tarjetas de residencia se encuentran rezagados, informan

Roberto Carrillo / El Diario de El Paso
domingo, 15 septiembre 2019 | 06:00
Archivo |

La crisis humanitaria ha puesto en jaque a las cortes de inmigración de El Paso, donde los 8 jueces que actualmente están en funciones enfrentan una sobrecarga de casos, misma que se verá acrecentada por el próximo retiro de los jueces Robert Hough y Guadalupe González.

“Quien diga que no hay una crisis migratoria debe de saber que el séptimo piso del edificio federal, donde están las cortes migratorias, está copado por migrantes en su mayoría centroamericanos que esperan audiencia, lo que ha hecho que se retrasen otros casos, incluso por meses”, dijo un abogado migratorio que prefirió mantener su nombre bajo reserva.

Los casos asignados a cada uno de los jueces se suman por cientos ante la incesante acumulación de casos de asilo, lo que ha postergado otros casos de manera exponencial.

Dicha situación se agudizará al momento que los jueces Hough y González se retiren y cuelguen sus togas a finales de este mes de septiembre.

“Uno de mis clientes espera su audiencia para poder obtener su residencia permanente, pero el rezago es tal que todo indica que no será este año cuando se defina su situación”, sostuvo el especialista migratorio.

Junto a Hough y González, los jueces Nathan L. Herbert y Sunita Mahtabfar atienden las audiencias en la suite 750 del edificio federal ubicado en la avenida San Antonio, en el Centro de El Paso.

Mientras tanto los jueces William L. Abbott, Michael S. Pleters, Stephen Rhule y Dean Tuckman manejan los casos en el Centro de Procesamiento de la avenida Montana. 

Por cuestiones de seguridad el séptimo piso del edificio federal está restringido ante la gran cantidad de migrantes presentes, mismos que son transportados bajo custodia para sus audiencias, situación que trastorna la actividad diaria en el recinto.

Apoyado en números oficiales, el periódico Washington Post revela que más de un millón de personas esperan desde hace años que se les entreguen sus tarjetas de residencia permanente (green card), todo debido al retraso del sistema migratorio que se ha visto rebasado.

El Gobierno federal otorga anualmente cerca de 1.1 millones de tarjetas de residencia permanente, de las cuales alrededor de 14 por ciento se conceden a poseedores de visas temporales H-1B, específicas para trabajadores técnicos altamente calificados.

El resto de las residencias permanentes es limitado y se entregan a extranjeros que buscan reunirse con sus familiares en los Estados Unidos, e incluso a ganadores de las llamadas loterías, que permiten obtener visas a migrantes de países con tasas históricamente bajas de inmigración.

De acuerdo al Instituto de Política de Migración, el número de visas de trabajo se limita anualmente a 85 mil, pero el Gobierno ha aprobado más de 200 mil visas adicionales en cada uno de los últimos cinco años, muchas de ellas otorgadas a inmigrantes que esperan una tarjeta de residencia permanente.

[email protected]