El riesgo de las redes en tiempos electorales

Un tuit vinculó al candidato demócrata Beto O'Rourke con el tirador de Odessa. El rumor era falso, pero rápidamente se propagó por el espacio virtual

Associated Press
lunes, 09 septiembre 2019 | 06:00
Internet | Mensaje falso que inició el rumor. La velocidad con que viajó este mensaje ilustra lo difícil que será combatir la desinformación antes y durante la campaña presidencial del 2020

Washington— Minutos después de que los medios de comunicación identificaran al hombre armado que mató a siete personas en el Oeste de Texas, una cuenta de Twitter, posiblemente automatizada, comenzó a difundir información sin fundamento vinculando al tirador con el candidato presidencial demócrata Beto O’Rourke.

“El nombre del tirador de Odessa es Seth Ator, un socialista demócrata que tenía una calcomanía de Beto en su camioneta”, según decía la publicación, que también apareció en Facebook.

Según el sargento, no se encontró ninguna pegatina en ninguno de los vehículos, uno de los cuales era una camioneta robada del Servicio Postal, que Ator usó durante la masacre, de acuerdo con Oscar Villarreal, vocero del Departamento de Seguridad Pública de Texas.

Aun así, la conjetura infundada después del tiroteo se extendió por miles en línea e incluso fue retuiteada por Anthony Shaffer, ex funcionario de la Agencia de Inteligencia de Defensa y miembro del consejo asesor de la campaña del 2020 del presidente Donald Trump. Shaffer no respondió a las preguntas sobre la publicación.


A merced de la desinformación


La velocidad vertiginosa con que viajó esta pieza de desinformación –y hasta qué punto se extendió– ilustra un afán de culpar de tales eventos a las ideologías políticas, independientemente de si los hechos lo respaldan. También es una indicación temprana de lo difícil que será para las campañas combatir las falsedades virulentas antes de una campaña presidencial del 2020 que podría estar llena de ellas.

Es poco probable que los usuarios de las redes sociales se tomen el tiempo para investigar la información errónea que encuentran en línea. E incluso cuando las campañas intentan eliminar la posible información errónea, los votantes podrían no ver o creer las correcciones, dijo Rita Kirk, profesora de comunicaciones en la Universidad Metodista del Sur.

“Mucha gente simplemente vive sus vidas. No tienen tiempo para ir y verificar una declaración”, dijo Kirk. “La verdad ha sido víctima de las campañas en las redes sociales”.

La campaña de O’Rourke, con sede en El Paso, hogar de un tiroteo masivo el mes pasado, recibió por primera vez información errónea sobre el candidato el lunes por la mañana del Comité Nacional Demócrata (DNC). Luego, la campaña vio cómo el mensaje se extendía durante horas, convirtiéndose en la segunda consulta de búsqueda de tendencias más alta de Google relacionada con O’Rourke en una semana.

El DNC supervisa dicha actividad, además de proporcionar recursos para campañas que desean informar o responder a información errónea en línea como parte de los esfuerzos educativos y de orientación más amplios del partido.

“Este tipo de cosas es una realidad que las redes sociales han creado”, dijo Daniel Wessel, un portavoz del DNC. “Todos tenemos que estar atentos para combatirlo”.


Hacen eco de datos falsos


El primer tuit que vinculaba a O'Rourke con el tirador de Odessa parece haber llegado poco después de la 1 p.m. del domingo desde una cuenta con tendencias similares a bots, dijo Nir Hauser, director de tecnología de VineSight, que rastrea la tendencia de desinformación viral en línea.

Twitter suspendió temporalmente la cuenta ofensiva el miércoles solo para eventualmente restablecerla. Pero para entonces la falsa aseveración era ampliamente compartida en las redes sociales. Twitter no respondió a una solicitud para dar un comentario.

Shaffer fue uno de los que lo retuiteó, y agregó: “Suena de nuevo como que el ‘sistema’ falló: Seth Ator tenía antecedentes penales y era partidario de @BetoORourke... esto respalda mi creencia de que se debe prohibir a los progresistas poseer o tener acceso a las armas, claramente no se les puede confiar esta responsabilidad”.


Fotos manipuladas, 

montajes y más


En los días posteriores al tiroteo, la aseveración ha seguido transformándose en nuevas actualizaciones de estado y publicaciones en las redes sociales. Algunos usuarios de Facebook publicaron una foto de un camión blanco con una calcomanía de “Beto 2020” en la ventana trasera, diciendo que pertenecía a Ator.

Esa imagen en realidad vino de una compañía minorista en línea que vende calcomanías de campaña. Su propietaria, Stacy Pyle, dijo por correo electrónico que la foto se originó en el sitio web de su tienda Etsy. Pero ella dijo que no vendió ninguna versión de esa calcomanía y que “no tenía idea” de que la imagen se estaba utilizando para difundir información errónea.

Las declaraciones no comprobadas de que el tirador era un “demócrata registrado” también se extendieron rápidamente en las redes sociales horas después de la masacre. Los registros de votación de Texas enumeran a Ator, de 36 años, registrado como votante no afiliado en el 2012, su registro más reciente.


Llaman a gigantes tecnológicos a tomar acciones


Jen O'Malley Dillon, gerente de campaña de O'Rourke, describió en Twitter la aseveración de la pegatina como un “rumor completamente falso”, pero reconoció que la campaña podría hacer relativamente poco para aplacarlo e imploró a los gigantes de las redes sociales que actuaran.

“Estas compañías afirman ser impotentes para evitar que se propaguen historias falsas como estas, pero sus empleados son los ingenieros más sofisticados del planeta, capaces de eliminar todo tipo de contenido nefasto”, dijo O’Malley Dillon en un comunicado a The Associated Press. “Se niegan a actuar sobre esto porque tienen miedo de las consecuencias políticas”.


Conexiones políticas


Shaffer no respondió a un mensaje en Twitter, y la campaña de reelección de Trump no respondió a mensajes en los que le preguntaba si se tenía información específica sobre el tirador de Odessa como partidario de O’Rourke.

Algunos tiroteos masivos han tenido conexiones políticas. Por ejemplo, la Policía dice que el tirador, sospechoso de matar a 22 personas en un Walmart de El Paso confesó haber atacado a personas de ascendencia mexicana y se cree que escribió una diatriba antihispana antes de asesinar a la mayoría de los compradores hispanos. La misma diatriba reiteraba parte del lenguaje antiinmigrante y antihispano de Trump.

Cuando James Hodgkinson, de 66 años, abrió fuego contra miembros republicanos del Congreso durante una práctica de béisbol en el 2017, la Policía no dio un motivo, pero dijo que estaba “enojado” por la elección de Trump. 

En los últimos meses, sin embargo, los usuarios en las redes sociales se han apresurado a vincular erróneamente a los tiradores con la política en casos en los que no se cree que la ideología desempeñe un papel. 

Algunos usuarios de Facebook y Twitter intentaron sugerir un motivo para el tiroteo masivo en Dayton, Ohio, el mes pasado al destacar los tuits de una cuenta que parecía pertenecer al tirador, que lamentaba la elección de Trump y apoyaba a la senadora demócrata de Massachusetts Elizabeth Warren, también candidata presidencial. 

Las autoridades no han establecido una conexión política con el motivo aparente del tirador, pero eso no impidió la difusión de las publicaciones o que Trump señalara repetidamente las aparentes inclinaciones políticas del tirador. 

En junio, cuando Brandon Webber, de 20 años, fue asesinado a tiros por alguaciles estadounidenses durante un intento de arresto en Memphis, los usuarios en las redes sociales circularon por error una foto de un hombre con una camisa de Trump para afirmar que era el oficial responsable de matar a Webber. 

La imagen era en realidad un conductor de camión que frecuentemente publica videos en YouTube. 

Los alguaciles estadounidenses no han nombrado a los oficiales involucrados en el incidente. 

Tales afirmaciones inexactas son exitosas porque las personas quieren creer que no comparten similitudes con un tirador, dijo Kirk, la profesora de comunicaciones. 

“No nos gustaría ver que alguien que comete ese tipo de atrocidades se pareciera a nosotros”, dijo Kirk. “En este clima político, donde hay tanto de ‘nosotros contra ellos’, se continúa generando una gran división en nuestra cultura”.