El Paso

El reto, convencer a juarenses de volver

Advierte ajustes en patrones de consumo tras 20 meses de separación por cierre fronterizo

Ivanna Leos/Jaime Torres/El Diario de El Paso

miércoles, 10 noviembre 2021 | 06:00

Jaime Torres / El Diario de El Paso

En el segundo día de la reapertura de las fronteras para viajeros no esenciales, las filas se observaron nuevamente con un flujo de tráfico “normal” a diferencia de lo que se había previsto durante 19 meses.

Desde el lunes a primera hora, autoridades fronterizas se prepararon con operativos de tráfico y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) estaba lista para tener una jornada laboral larga y agotadora, sin embargo, la realidad fue distinta.

Tom Fullerton, un economista y catedrático de la Universidad de Texas en El Paso (UTEP), cree que la ausencia de mexicanos en la reapertura se debe a distintos factores.

“Varios factores probablemente contribuyeron al número bajo de visitantes ayer. Entre ellos, el espectro de la posibilidad de filas alargadas seguramente hizo que muchos esperaran hasta otro día”, dijo el experto.

“También importante es el hecho de que muchos consumidores mexicanos ya hicieron ajustes para la obtención de productos que antes compraban en El Paso y la demanda reprimida no fue suficientemente fuerte para obligarlos a cruzar la frontera en el primer día de la apertura”, explicó.

Tras la reapertura el comercio establecido en el Condado de El Paso espera recuperar ese 40 o 50 por ciento de la clientela que perdió durante los casi 20 meses que permaneció cerrada la frontera a los viajeros considerados como no esenciales, aunque para ellos eran y siguen siendo necesarios.

Fullerton asegura que, muy probablemente, faltan algunos días más para que los miles de turistas se convenzan de que vale la pena cruzar a esta ciudad.

“Los clientes del Norte de México vendrán, pero quizás tomará tiempo convencerlos de que los cruces no serán excesivamente problemáticos. Desde ese punto de vista, los esfuerzos del Ayuntamiento son muy importantes”, añadió.

Por su parte, el economista asegura que, si los mexicanos no logran convencerse, muchos negocios de El Paso no podrán recuperar sus economías.

“En el caso de que la clientela mexicana no vuelva a comprar la misma cantidad de bienes y servicios, los márgenes de rentabilidad para muchas tiendas no recobrarán sus niveles anteriores y los alquileres para edificios comerciales seguirán débiles”, dijo. 

“La frontera estuvo clausurada durante 19 meses consecutivos. Si el regreso de los consumidores mexicanos toma algunas semanas para restablecerse, no será sorpresivo”, añadió.

 Bolsillos gastados 

Fullerton cree que, además, algunos turistas continúan enfrentando fuertes pérdidas financieras por lo que no les es posible gastar en compras o en actividades de ocio en El Paso.

“Muchos de los visitantes también enfrentan situaciones económicas difíciles y eso les impone límites presupuestales que posiblemente no les permite comprar cantidades iguales a las que adquirían antes de la pandemia”, comentó.

La esperanza de El Paso ahora recae en las compras decembrinas, antes de que se avecinen cada vez más las fiestas de Thaksgiving, Navidad y Año Nuevo, no obstante que en Ciudad Juárez desde hoy inicia la campaña del “Buen Fin”.

“Las tiendas de El Paso probablemente se recuperarán si reciben números elevados de estos clientes tanto en noviembre como en diciembre”, finalizó.

 Mantienen optimismo

Optimistas de que vendrán tiempos mejores los negociantes consideraron que conforme pasen los días sus locales recibirán a los compradores que ya se preparan para adquirir sus productos y regalos propios de la temporada decembrina que se avecina.

“Yo considero que ya se dio el primer paso que fue el levantamiento a las restricciones terrestres, ahora sólo hay que esperar, dijo Juan Pablo, un empleado de una de las tiendas, dedicadas a la venta de perfumes en el centro comercial Bassett Place, en el Este de la ciudad.

Al igual que el resto de los locatarios expresó su asombro al ver la baja afluencia de paseantes que cruzaron antes de la medianoche y las primeras horas del lunes los diferentes puertos internacionales con el fin de visitar a sus familias y comprar sus mercancías.

“La verdad que sí me sorprendió y mucho, todos esperábamos un caos y creo que muchos comerciantes nos preparamos para ellos”, manifestó.

A su vez Daniel Estrada, empleado de una de las tiendas de la zona Centro, se mostró gustoso de empezar a ver caras nuevas en el local especializado en la venta de artículos  electrónicos.

Indicó que la decisión de las autoridades de reabrir la frontera a escasos dos meses de la llegada de la Navidad les genera una satisfacción porque visualizan una pronta reactivación de la economía.

“Estábamos un poco frustrados porque cada vez que decían que se iba a reabrir la frontera siempre se extendía un mes más y luego otro... y así hasta que por fin se fijó una fecha definitiva”, dijo al enfatizar que aun así cuando se estableció, estaba incrédulo.

Sin embargo, agregó, que conforme pasaban los días y veía que cada vez las tasas en la estadística de vacunación se incrementaban tanto en El Paso como en Ciudad Juárez fue percibiendo una mayor credibilidad.   

No obstante y refiriéndose al tradicional dicho popular “No hay plazo que no se cumpla, ni fecha que no se llegue!”, dijo haber tenido siempre la seguridad que ese día estaba por llegar aunque por lo pronto a cuentagotas”.

Para ellos una gran parte del mercado comercial procede de los compradores mexicanos, los cuales y durante décadas han fortalecido la economía de esta ciudad.

 Debió abrirse mucho antes

 “Ya estábamos ansiosos de que se reabriera la economía, eso debió haber pasado desde hace mucho tiempo, dijo Tanny Berg, quien conoce bien la dinámica comercial y la importancia de las relaciones bilaterales entre ambas ciudades.

Berg, cuya carrera comercial comenzó en la década de 1970 en la empresa de distribución de productos electrónicos que operaba su padre en un local de la calle Sur El Paso, dijo en reciente entrevista con El Diario de El Paso que 60 centavos de cada dólar eran procedentes de los compradores mexicanos.

“Nuestra economía se vio seriamente deteriorada porque gran parte de nuestros clientes no podían cruzar la frontera”, expresó el impulsor de la economía local y quien hoy desarrolla y administra propiedades comerciales en diferentes puntos de la ciudad.

Él, como muchos de los hombres y mujeres de negocios de la región fronteriza, considera que a partir de este fin de semana empezarán a llegar las familias mexicanas a los diversos comercios, mismos que los esperan con alegría.

Para algunos comerciantes la baja afluencia de consumidoresse debe a que muchos no cuentan con el certificado de vacunación contra el Covid-19, algunos esperan que les llegue la visa vencida durante la pandemia mientras que otros esperan el aguinaldo que reciben previo a la Navidad para poder cruzar  y realizar sus compras. 

Directivos de restaurantes, hoteles, centros de diversión, tiendas departamentales y prestadores de servicios confían, a pesar de que aún está presente la pandemia, que muy pronto volverán aquellos tiempos en los que sus locales  se caracterizaban por esa mezcla de clientes fieles de ambos lados de la frontera. 

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