El Paso

El Paso, un lugar al cual llamar hogar

Migrantes de India han encontrado aquí un lugar agradable donde vivir, en el que además pueden mantener sus tradiciones

Cortesía / Miembros de la comunidad india de El Paso celebraron el festival de Diwali en 2019. La celebración tradicional no se llevó a cabo en 2020 debido a la pandemia
El Paso Matters / RV International Grocery en West El Paso se especializa en productos alimenticios de Asia, particularmente de India

María Ramos Pacheco / El Paso Matters

lunes, 08 febrero 2021 | 06:00

Quitarse los zapatos, abrir la puerta, tocar la campaña tres veces y caminar hacia el altar para orar. Eso es lo que hacen los devotos hindúes cada vez que entran al Templo Hindú del Suroeste, situado en la parte oeste de El Paso.

Luces de colores cuelgan en el altar. La bandera de India está en la parte derecha y la bandera de Estados Unidos en la izquierda. En el centro del templo está un tazón de latón “puja thali” con arroz, cúrcuma, chandan e incienso.

El Templo Hindu del Suroeste es un lugar esencial para la comunidad hindú de El Paso para preservar su religión y tradiciones. El templo abrió sus puertas en el 2007, aunque actualmente está vacío debido a la pandemia del Covid-19. Los feligreses deben hacer una cita para entrar y sólo pueden permanecer en el lugar durante 15 minutos.

El sacerdote del templo, Rounur Venugopal, nació y creció en Bangalore, Karnataka, India. Llegó a El Paso en el 2008 con una visa para trabajadores religiosos. Su esposa e hijo se unieron a él dos años después.

“Al principio fue muy diferente mudarse a este lugar, pero ahora todo está bien. La gente de esta ciudad es amistosa y yo disfruto ser el sacerdote de mi comunidad”, dijo Venugopal.

En El Paso, los miembros de la comunidad asiático hindú dicen que han encontrado un lugar al que pueden considerar como su casa debido al boyante mercado de los sectores de la educación, salud y tecnología, las oportunidades educativas y la temperatura cálida que es similar a la de su país.

De acuerdo al Instituto de Políticas de Migración, hasta el 2019, aproximadamente 2.7 millones de inmigrantes asiático hindúes residen en Estados Unidos. No existe una estimación precisa sobre el número de personas de India que viven en El Paso. El Buró del Censo de Estados Unidos dice que las personas de descendencia asiática, que incluye a hindúes, representan aproximadamente el 1.4 por ciento de la población de El Paso, o sean unas 12 mil personas.

Aunque muchos paseños abandonan la ciudad para conseguir mejores salarios, muchos hindúes se mudan a esta ciudad debido a las oportunidades laborales. UTEP y el Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad Texas Tech son dos centros de contratación de profesionales y en donde se inscriben estudiantes de India.

Chintalapa Ramana es profesor de Ingeniería Mecánica y director del Centro de Investigación de Materiales Avanzados de la Universidad de Texas en El Paso y es el presidente del Consejo del Templo Hindú del Suroeste. Él y su familia se mudaron de Michigan a El Paso en el 2008.

Ramana llegó a Estados Unidos en el 2002 para estudiar un doctorado. “He vivido en muchas ciudades de Estados Unidos antes de mudarme a El Paso, éste es un excelente lugar para vivir. La comunidad es muy amistosa con nosotros, nos sentimos seguros y yo me siento afortunado de conseguir un trabajo en UTEP”, dijo Ramana.

La educación superior, punto a favor

Los hindúes dicen que se sienten bien recibidos por la población hispana y consideran que tienen mucho qué compartir sobre la comida y cultura.

“Nosotros comemos mucho arroz, y también los mexicanos. Nos fascina la comida picante y a ellos también. Nosotros cocinamos con muchas especies y los mexicanos hacen lo mismo. Creo que tenemos mucho en común, nos agrada hacer grandes reuniones con lo que haya disponible, y ellos también lo hacen”, dijo Ramana.

Arvind Singhal nació y creció en Rourkela, India y es profesor de Comunicación en UTEP. Singhal llegó a Estados Unidos en 1983 para estudiar su Maestría. Después de 17 años de vivir en Ohio, él y su familia se mudaron a El Paso.

“La experiencia bilingüe, el experimentar los atributos únicos de la universidad y el ambiente de la frontera y la oferta de trabajo en UTEP fueron los factores principales que nos hicieron decidirnos a mudarnos a este lugar”, dijo Singhal.

Pratyusha Basu es una profesora adjunta de Geografía y directora de Estudios Asiáticos en UTEP. Basu nació y creció en Lucknow, India. Su padre estuvo en el ejército y continuamente se mudaban por todo India. Ella arribó a El Paso en el 2015 después que ella y su esposo aceptaron la oferta de trabajo de la universidad.

Anteriormente vivieron en Florida. Basu llegó a Estados Unidos en 1995 para estudiar su doctorado.

“Fue uno de esos momentos en que todos vienen a Estados Unidos debido a la educación. Yo formé parte de ese boom. Muchos estudiantes de India vinieron a este país para completar su educación”, dijo Basu.

Un supermercado es el ancla de una comunidad.-

Para Basu y Singhal, la accesibilidad a los productos de su país de origen es una ventaja adicional que no esperaban encontrar en El Paso.

Cuando Basu vivió en otras ciudades del país, fue frustrante para ella no encontrar productos hindúes. Pero cuando se mudó a El Paso y encontró la tienda RV International Grocery, eso le dio una sensación de la importancia de la comunidad hindú en El Paso.

“El acceso a la comida que uno necesita es muy importante porque ése es el lugar para reunirse. Uno puede mantener viva su comunidad si tiene acceso a su comida tradicional”, dijo Basu.

RV International Grocey vende los productos primarios de Asia, especialmente los de India. Los anaqueles están llenos de productos coloridos con etiquetas escritas en diferentes idiomas. A la entrada, es difícil no ver los posters gigantes de actores hindúes de Bollywood.

RV es en donde los hindúes pueden encontrar los ingredientes para cocinar sus comidas favoritas y en donde pueden socializar y reunirse con otras personas que podrían ser nuevos en la ciudad. El hijo de Venugopal trabaja como cajero en RV. Sheshashayee Venugopal estudia el penúltimo año de Administración de Empresas en UTEP. Él llego a Estados Unidos cuando tenía 12 años.

“Oh, sí, todos los que son nuevos en la ciudad, vienen aquí y empiezan a hacer amigos. Ustedes saben que India es un país muy grande, pero se ha dado que algunas personas encuentren aquí a alguien de su estado o ciudad”, dijo Sheshashayee.

RV es un centro comercial que se ubica en el número 4700 Norte de la Calle Mesa, a un par de millas de UTEP. El dueño rechazó ser entrevistado por El Paso Matters pero permitió que se hicieran entrevistas y se tomaran fotografías en la tienda.

Otro lugar en donde se reúne la gente de India es la Asociación Estudiantil Hindú en UTEP, que tiene unos 25 miembros para este semestre de primavera. Jeevarathinam Senthilkumar de 20 años, es el actual presidente. Él está estudiando una Maestría en Ciencias de Ingeniería. Llegó a El Paso en el 2018.

Senthilkumar se enteró acerca de UTEP a través de un amigo de India. Se sintió emocionado de venir a este lugar en donde la gente de su ciudad natal concluyó su educación. Sabía que podría hacer su casa de este lugar.

“Me siento cómodo en El Paso, la temperatura es similar a mi ciudad natal, y la gente es muy amistosa con nosotros”, dijo Senthilkumar.

El impacto del Covid-19.-

Al igual que cualquier otra comunidad, la sociedad hindú se ha adaptado a las restricciones del Covid-19. Al principio de la pandemia, Venugopal y unos cuantos miembros del templo realizaron un “Havan”. De acuerdo a Venugopal, es un ritual del fuego realizado por un sacerdote hindú para purificar el aire y traer paz al ambiente.

Sin embargo, cuando los casos de Covid-19 se dispararon en El Paso durante octubre y noviembre, el Diwali fue cancelado, se trata de uno de los festivales más importantes para la comunidad hindú. Se lleva a cabo entre octubre y noviembre. La comunidad hindú de El Paso usualmente celebra el Diwali en el Templo Hindú del Suroeste con una gran reunión.

“Lo más difícil fue no celebrar el Diwali, no tengo palabras para expresar cómo me sentí acerca de eso. Fue devastador para mí, mi familia y comunidad”, dijo Ramana.

Las restricciones de viaje debido a la pandemia también hicieron imposible para la mayoría de los hindúes que están en El Paso el regresar a su país de origen para visitar a su familia.

“Debido a la pandemia, no he podido ir a India desde hace un año. Mis padres tienen una edad avanzada y he tenido que conciliar eso con el hecho de que no he podido verlos”, dijo Basu. “Finalmente me di cuenta lo que significa ser un inmigrante. La pandemia me enseñó eso, el no poder viajar”.

Singhal acostumbraba viajar cuatro veces al año a India. El año pasado, en el mes de marzo, se disponía a viajar durante las vacaciones de primavera, justo cuando llegó la pandemia. Inicialmente, pospuso el viaje, luego canceló esos planes.

“Es la parte más difícil de vivir lejos de casa debido a que mis padres son adultos mayores, pero tenemos que adaptarnos”, dijo Singhal. “Acostumbraba a hablar con mi mamá una o dos veces por semana, pero ahora les hablo dos veces al día, tal vez eso no sucedería si no fuera por el Covid”.

La familia de Singhal decidió cocinar un platillo tradicional una vez a la semana y se lo regaló a otras familias hindúes para mantener unida a la comunidad en momentos desafiantes mientras practicaban la distancia social. Otros hicieron lo mismo.

“Decidí cocinar algo en una cacerola grande, y lo dividí en pequeñas cajas y lo llevé a la casa de mis amigos. Les envíe un mensaje de texto avisándoles que iba a ir a su casa y ellos abrieron la puerta, tenían puestas mascarillas y se encontraban a 10 pies de retirado y hablamos durante unos 10 o 15 minutos”, dijo Singhal.

Cuando buscamos ideas para mantenernos conectados durante la pandemia, la Asociación de Estudiantes Hindúes cambió sus reuniones y ahora las hacen en línea. Ellos se mantienen en contacto a través de Whatsapp.

“Muchos estudiantes no tienen auto y ahora es importante tener uno para ir a comprar víveres. En el grupo de chat, nos ayudamos unos a otros con esos comestibles para que ellos se sientan más seguros”, dijo Senthilkumar.