Diplomático revela más evidencia en caso Ucrania

William Taylor, el principal diplomático de Washington en Ucrania, dijo por primera vez que un asistente suyo escuchó a Trump preguntar a otro embajador sobre “las investigaciones”

Associated Press
jueves, 14 noviembre 2019 | 06:00

Washington— Un diplomático de carrera reveló más evidencia de los esfuerzos del presidente Donald Trump para presionar a Ucrania a investigar a rivales políticos, al comenzar ayer las primeras audiencias públicas en el cuarto proceso de juicio político que se realiza a un mandatario en la historia de Estados Unidos.

William Taylor, el principal diplomático de Washington en Ucrania, dijo por primera vez que un asistente suyo escuchó a Trump preguntar a otro embajador sobre “las investigaciones” que el día previo había solicitado al líder ucraniano. Taylor dijo que hasta hace poco se enteró de la llamada telefónica de Trump con dicho embajador.

Los republicanos respondieron que los demócratas solo tenían conocimiento de segunda o tercera mano de las acusaciones de que Trump retuvo millones de dólares en ayuda militar a la nación de Europa del Este, que ahora enfrenta la agresión rusa. Trump está acusado de tratar de dar ese dinero a cambio de que Kiev investigara al ex vicepresidente Joe Biden y el Comité Nacional Demócrata.

La audiencia, la primera televisada a toda la nación, aportó horas de intercambios partidistas pero hasta ahora no ha habido un momento que se quede grabado en la conciencia pública como para quitar de su cargo al 45vo presidente estadounidense. Trump, quien recibió en la Casa Blanca al presidente turco Recep Tayyip Erdogan, dijo que estaba “demasiado ocupado” para seguir el proceso.


Confusión sobre intención de Trump

En el largo día de testimonio, dos diplomáticos de carrera describieron que hubo confusión dentro de los gobiernos estadounidense y ucraniano sobre lo que Trump quería de Kiev. Taylor declaró junto con George Kent, subsecretario de asuntos europeos y euroasiáticos del Departamento de Estado.

Taylor dijo que un colaborador le dijo que escuchó una llamada telefónica de Trump con el embajador estadounidense para la Unión Europea, Gordon Sondland, un día después de la llamada telefónica del 25 de julio que Trump tuvo con el líder ucraniano y que fue la que detonó el proceso de juicio político.

Según lo relatado, Sondland telefoneó al presidente y que se podía escuchar a Trump preguntando sobre “las investigaciones”. De acuerdo con Taylor, Sondland le dijo al presidente que los ucranianos estaban listos para proceder.

El proceso de juicio político comenzó después de que un informante anónimo presentó una queja por los tratos de Trump con Ucrania, incluyendo una llamada en julio donde el mandatario le pide a su homólogo ucraniano Volodymyr Zelenskiy investigar supuestos actos de corrupción contra Biden y su hijo, todo mientras Estados Unidos retenía ayuda militar.

El presidente de la Comisión de Inteligencia, Adam Schiff, inauguró la sesión –que se trasmitió por televisión en vivo desde la sede del Congreso– preguntando si el presidente utilizó su cargo para presionar a las autoridades en Ucrania para beneficio político.

“La cuestión es tan simple y sencilla como esa”, dijo Schiff. “Nuestra respuesta a estas cuestiones no afectarán solo el futuro de esta presidencia, sino también el futuro del presidente mismo y qué tipo de conducta o mala conducta puede esperar el pueblo estadounidense de su comandante en jefe”.

Es un momento notable, incluso en una Casa Blanca repleta de ellos.

Hasta el momento, la narrativa ha dividido a los estadounidenses, prácticamente en la misma proporción que el inusual mandato de Trump. 

La Constitución establece un drástico, pero ambiguo, parámetro para el juicio político y hasta ahora no existe un consenso de que las acciones de Trump en las que se centra la pesquisa cumplan con la definición de “delitos y faltas graves”.

Ya sea que los procedimientos del miércoles sean el principio del final de una presidencia o ayuden a Trump a asegurar el cargo, lo único seguro es que su caótico mandato finalmente ha llegado a un lugar que él no puede controlar y a una fuerza, el sistema constitucional de controles y contrapesos, que no puede ignorar.

El país ha pasado por esto apenas tres veces antes y nunca en el contexto de las redes sociales y los comentarios en redes sociales, incluyendo los del mismo presidente.

“Estas audiencias tocarán temas de profundas consecuencias para la nación y el funcionamiento de nuestro gobierno bajo la constitución”, dijo Schiff, quien describió el proceso como una “tarea solemne” y aconsejó a sus colegas “asumir estos procedimientos con la seriedad y amor al país que se exige”.

“Una completa farsa de juicio político”, tuiteó el presidente.