El Paso

Denuncian más maltratos a menores migrantes

Reporta empleado de albergue en Fort Bliss quemaduras con agua caliente y amenazas

Roberto Carrillo/El Diario de El Paso

domingo, 12 septiembre 2021 | 06:00

Archivo | Detenidos en la base militar

Un empleado federal denunció que al trabajar en Fort Bliss, donde se resguardaba a menores migrantes, algunos niños fueron quemados con agua caliente al ducharse además de que eran continuamente amenazados.

En la denuncia retomada por el sitio noticioso BuzzFeed, el empleado federal compartió sus experiencias mientras trabajaba como voluntario en Fort Bliss, así como en otros dos sitios de admisión de emergencia en Houston, Texas y Erie, Pennsylvania. 

Afirmó que niños migrantes alojados en el refugio de emergencia sufrieron serias quemaduras al ser obligados a bañarse con agua muy caliente, y que en otros momentos se les extrajo sangre sin recibir alguna explicación.

Dijo que por medio de correos electrónicos se alertó a la administración de Fort Bliss de las quejas presentadas por los niños y el personal, pero el denunciante señaló que los problemas nunca se solucionaron durante el tiempo que estuvo destacamentado en dicha base militar.

En Pennsylvania el denunciante supo que muchos niños sufrían deshidratación, que desarrollaron problemas gastrointestinales y que se negaron a comer los alimentos que se les proporcionaban porque no eran comestibles o no les eran familiares.

 También dijo que un piso reservado para los niños que dieron positivo al coronavirus no tenía suficiente personal, estaba abarrotado y tenía una fuga de gas.

Estos señalamientos de maltrato se unen a dos más que en julio pasado presentó Government Accountability Project (Proyecto de Responsabilidad del Gobierno) que contienen quejas sobre el manejo en el refugio de emergencia de Fort Bliss, en donde se señalaban los brotes de Covid-19 que surgieron debido al hacinamiento de los menores y la falta de experiencia de los contratistas en el trabajo con niños.

El Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), que dio alojo a los niños por medio de contratistas, sostuvo que actuará rápidamente ante dichas inquietudes y que ha cerrado sitios para niños inmigrantes que no cumplían con sus estándares. 

La agencia también dijo que es su política informar rápidamente a las autoridades sobre cualquier presunta infracción.

“Cualquier incidente potencial reportado previamente habría dado lugar a una investigación y acción disciplinaria”, dijo un portavoz del HHS. 

“El cuidado y el bienestar de los niños bajo nuestra custodia sigue siendo una de las principales prioridades del HHS”.

“A raíz de nuestras divulgaciones, el HHS afirma que las fallas fundamentales que identificaron nuestros clientes son ‘antiguas’ y se han 'solucionado'”, afirma el informe de denuncia. 

“Por el contrario, los problemas son continuos, sistémicos y repetidos... con trágicas consecuencias. Es cierto que son problemas antiguos; no es cierto que se hayan solucionado”.

En la denuncia el informante señala que los niños fueron enviados a las regaderas en las instalaciones de Pennsylvania para eliminar una plaga de piojos, y que los menores eran separados por género.

Sin embargo, un miembro del personal de un sexo diferente al de los niños, intentó permanecer en las duchas, de acuerdo a la denuncia.

 Fue hasta que otros empleados protestaron, que dicho empleado se fue del lugar, pero en más de una ocasión regresó después de que las personas que se quejaron se retiraran.

“El miembro del personal luego participó en el proceso de eliminación de piojos a unos pocos pies de donde se duchaban las niñas”, afirma el denunciante.

Haciendo eco de las quejas de denuncias anteriores, el empleado federal dijo que en Fort Bliss se enteraron de que de los 20 empleados del equipo de salud mental, sólo dos tenían licencia y estaban capacitados en trabajo de salud mental.

La denuncia también indica que una niña fue llevada a un hospital con 13 inmigrantes embarazadas y se le extrajo sangre sin explicación a pesar de no estar embarazada. 

Los niños también informaron que su piel se quemó o que les salieron ampollas debido a una loción para “aclarar la piel” que se les dio en lugar de humectantes.

Las niñas también dijeron que los contratistas en sus tiendas de campaña las amenazaron con denunciarlas si no querían ir a comer, diciéndoles que su juez de inmigración vería los informes y las enviaría de regreso a sus países.

Casi todos los niños que se reunieron con el equipo de salud mental también estaban preocupados porque aún no habían visto a un administrador de casos que trabajara para que fueran entregados a un patrocinador, como un familiar o amigo en los Estados Unidos.

Las preocupaciones sobre no sostener entrevistas con trabajadores sociales no son nuevas.

En una denuncia anterior, dos denunciantes dijeron que hablaron con decenas de niños que habían estado en Fort Bliss durante más de 30 días, algunos de los cuales se acercaban o incluso superaban estancias de 60 días. Muchos de los niños dijeron que no habían hablado con sus administradores de casos en más de un mes. Otros dijeron que no se les había asignado a ninguno.

El HHS dijo que los niños de Fort Bliss se reúnen actualmente con un administrador de casos semanalmente y que el sitio cuenta con cerca de 60 consejeros de salud mental y de comportamiento en el terreno que trabajan con los menores.

“Hemos aumentado los servicios de administración de casos para unir a los niños de manera segura y rápida con la familia, mientras continuamos mejorando y agilizando este proceso”, dijo el HHS.

Los niños en Fort Bliss están allí por un promedio de 18 días y la Oficina de Reasentamiento de Refugiados del HHS ha unificado a 8 mil menores inmigrantes con un padre o patrocinador de la instalación de Texas, dijo el HHS.

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