El Paso

Deja Covid estela de pérdidas en El Paso

Al incremento en desempleo se le suma el pago de hospital para no asegurados y el impacto social

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Ivanna Leos / El Diario de El Paso

martes, 23 marzo 2021 | 06:00

Desde que inició la pandemia de Covid-19, la comunidad de El Paso no sólo ha sido víctima de numerosas pérdidas económicas, sino que las afectaciones sociales también han marcado la historia de esta región y del mundo entero.

Carlos Aguilar, economista del Colegio de la Comunidad de El Paso (EPCC), dijo que uno de los principales precios que tuvo que pagar la región debido al Covid-19, fue el aumento drástico en la tasa de desempleo.

“En marzo de 2020, la tasa de desempleo de El Paso estaba cerca del 5 por ciento. Durante el período de abril y junio subió y osciló alrededor del 16 por ciento y se estima que 32 mil personas han solicitado prestaciones por desempleo”, dijo Aguilar.

Por su parte, el economista dijo que, en comparación con el año 2019, las pérdidas han sido significativas ya que los ingresos de ese año fueron de 29.4 mil millones de dólares, mientras que para el 2020 fueron de 28 mil millones.

“Esta sería la primera vez en 45 años que los ingresos de El Paso han disminuido de un año a otro”, dijo Aguilar.

Aguilar dijo que, según la oficina del alcalde, “las pequeñas empresas han experimentado una caída del 18 por ciento en los ingresos por ventas”.

“La oficina de la Contraloría del Estado de Texas informó una disminución del 10 por ciento en los ingresos por impuestos estatales sobre las ventas”, precisó.

 “La misma oficina informó que la cantidad de permisos fiscales solicitados es de 4 mil a 5 mil por semana. En 2020 fue menos de lo normal con 2 mil a 2 mil 500 por semana”, señaló Aguilar.

El economista mencionó los costos de hospitalización debido al Covid-19, lo cual también ha sido parte del impacto económico en la región.

“El costo hospitalario promedio es de 73.3 mil dólares para pacientes no asegurados. El costo hospitalario promedio es de 33.2 mil para pacientes asegurados. Los costos aumentan a medida que aumenta la edad hasta los 70 años, luego disminuyen. Si un paciente está conectado a un ventilador, la estadía en el hospital es más prolongada y el costo es mayor”, dijo Aguilar.

“Se estima que los costos hospitalarios actuales por enfermedades cardiovasculares se acercan a los 600 mil millones de dólares. Mi conjetura es que probablemente superaremos el billón de dólares”, añadió.

Por su parte, la pandemia no sólo dejó estragos económicos, sino que se vivieron distintos “traumas sociales” que marcaron a la región de El Paso.

“Hubo un aumento del trauma psicológico, físico y emocional. Y mucho más alto si perdimos a algún ser querido”, dijo.

 “Además hablamos de tiempo perdido y oportunidades que nunca se recuperarán. Es difícil asignar un número al costo social, pero la cantidad de vidas perdidas y las personas colocadas en hospitales locales han representado una carga enorme para la familia inmediata y nuestra sociedad en general”, señaló.

Aguilar agregó que el costo social fue y ha sido mucho mayor que el costo económico que vivió la comunidad paseña. 

“Toda vida humana es preciosa, especialmente cuando se toma innecesariamente. El costo social definitivamente es mayor que el costo económico”, finalizó.

 Se adapta la frontera

 En Texas, las ciudades fronterizas han soportado tasas de desempleo más altas que las del promedio estatal durante la pandemia, aunque en algunos casos eso ya sucedía antes de la llegada del virus, de acuerdo con un reporte de la Associated Press.

Jesús Cañas, economista de la Reserva Federal de Dallas, dijo que la economía de la frontera de Texas con México parece haber sobrevivido mejor de lo que algunos pronosticaron hace un año. En ciudades como Brownsville, Laredo y El Paso, las tasas de desempleo de 9.5, 8.9 y 7.4 por ciento, respectivamente, se aproximan bastante al promedio del resto del estado, de 7.3 por ciento, lo que indicaría que en las ciudades grandes y con una actividad económica amplia las restricciones no tuvieron el mismo impacto que en localidades más pequeñas, muy dependientes del tráfico fronterizo.

“A lo largo de los años hemos notado que la frontera se adapta a estos golpes de formas muy peculiares”, dijo Cañas.