El Paso

Dedica su vida a servir: es madre y enfermera

En su desempeño no conoce de días festivos o celebraciones especiales porque sabe que la salud siempre es primero, aunque sea el Día de las Madres

Jaime Torres / El Diario de El Paso

domingo, 10 mayo 2020 | 06:00

Ayudar a salvar vidas es una profesión gratificante y complicada, porque así como llega una alegría aparece una pena, coinciden enfermeras y que a su vez son madres de familia al comprender a la perfección lo importante que es traer una nueva vida al mundo.

A lo largo de su historia su alto sentido humanitario las ha distinguido del resto de los profesionistas porque no basta sólo con conocer de la medicina sino del comportamiento físico y mental del ser humano.

Myra Rodríguez, enfermera de profesión y madre de una hija, siempre soñó con convertirse en una enfermera al sentir una empatía con el ser mamá porque al igual que aprende de sus hijos aprende de sus pacientes.

“El ser mama te ayuda mucho en el papel de ser enfermera porque sabes dar mucho amor, querer mucho. No los ves como una persona común y aunque sabes tus barreras los tratas con amor y mucho cariño”, dijo la paseña, quien se crió en Ciudad Juárez.

En su desempeño no conoce de días festivos o celebraciones especiales porque sabe que la salud siempre es primero, aunque sea el Día de las Madres.

Ella, al igual que muchas compañeras, posiblemente no esté en casa todo el día o dejará la celebración para después porque en cualquier momento pueden ser llamadas para atender una emergencia, y más ahora con la presencia de la contingencia sanitaria por el coronavirus.

Ahora el festejo no será como años atrás, con la algarabía, los abrazos, la comida familiar y las serenatas. Hoy todos deben resguardarse en casa y ella es la primera en aconsejarlo.

Al estar en la primera línea de la prevención y la batalla contra esta pandemia actual con entereza y valentía, dijo estar lista para atender y educar a los enfermos. Su rol amoroso le permite hacerlo diligentemente.    

Y aunque está consciente de sus roles como madre y enfermera sabe de la responsabilidad que implica cuidar a su familia y a sus enfermos.

Reflexiva, expresó que ya nunca será igual el combinar ambos roles que aunque no son difíciles sí requieren de dedicación y disciplina en cuanto al tiempo y cuidados.

“Y ahora como están las cosas es difícil porque ya no puede llegar uno a casa abrazando a la familia, sino que debe llegar tomando precauciones de distanciamiento para poderse integrar”, comentó.

Cuenta que la rutina cambió y ahora al llegar primero desinfecta sus zapatos, uniforme y se baña para estar en armonía y poder estar con sus seres queridos.

La ex asistente médica de uno de los hospitales de la ciudad manifestó que gracias a su formación pudo atender con éxito la cuarentena de su esposo, quien también es enfermero, al dar positivo a la prueba del coronavirus.

“Seguí las recomendaciones paso a paso e inmediatamente lo aísle en una de las recámaras al tiempo que pedí a mi hija y a mi nieto permanecer fuera de casa mientras se recuperaba mi marido”. 

La también promotora de salud, egresada de la organización de Familias Triunfadoras que dirige la activista social María Covernali, expresó que esa especialidad le permitió reforzar su sensibilidad humanitaria con los que menos tienen.

“Siempre he buscado la manera de poder ayudar aún más a mi gente y en esta especialidad encontré esa satisfacción que te queda como ser humano”.

Durante los recorridos por los sectores marginados logró envolverse en asuntos más allá de la salud y ver la necesidad que enfrentan las familias en todos los aspectos, comentó tras recordar a una de sus maestras: Rita Balcázar. 

“Al ver todo esto consideré que como enfermera podría hacer un poco más y sobre todo hacer la diferencia”, dijo la graduada de Vista College en 2016, quien siempre busca ser un ejemplo para su hija Locsi y su nieto de 18 meses.

Recordó que durante la ceremonia tuvo la oportunidad de dirigir su mensaje ante cientos de asistentes, al ser seleccionada como la alumna destacada, lo que le avivó más su deseo y pasión por el servicio comunitario como especialista en psiquiatría.

No obstante que su sueño es que su hija se involucre en el área médica, al igual que su esposo, indicó que respeta la decisión de su hija, estudiante de Ciencias Políticas en la Universidad de Texas en El Paso –UTEP– y quien pronto se convertirá en madre por segunda vez. 

“Son los sueños como mamá, pero lo que quiera ser… pero que sea buena. Los hijos le enseñan a uno otras cosas donde se pueden destacar bien”, externó, visiblemente orgullosa la feliz madre quien en su profesión lleva siempre alegría, paz y sosiego cuando a veces es difícil mantener la calma entre las familias.

“Las enfermeras somos tan amorosas que cuidamos de los pacientes como si fueran nuestros propios hijos”, dijo tras enfatizar que la profesión las hace ser mejores seres humanos, seres llenos de amor, que las hace ver la vida de otra manera.

Para ella, éste será un día largo y afortunado al lado de todos aquellos que la hacen sentir especial. Las primeras horas de la mañana las disfrutará con sus compañeros de trabajo y al final de una larga jornada estará con su familia, apuntó.

“Mi hija y mi nieto me acompañarán a visitar a mi bella madre y hermanas de la manera que ya conocemos: ‘Facetime’, y al mismo tiempo agradecer a mi Dios por cada uno de mis logros y bendiciones”, externó con felicidad. 

Finalmente afirmó que será un festejo diferente pero divertido, nada parecido a los anteriores donde hay que hacer largas filas para entrar a un restaurant. “Esta vez será en casa con la oportunidad de compartir risas con mi familia”.

jtorres@diariousa.com