El Paso

Cruzar a Juárez por Ysleta es cada vez más tardado

Usuarios frecuentes del puente internacional reportan que les toma más de una hora –si no es que hasta dos– para llegar al otro lado

Jaime Torres/El Diario de El Paso

lunes, 20 septiembre 2021 | 06:00

Jaime Torres/El Diario de El Paso | Ante la tardanza, guiadores se dicen desesperados

Al igual que ocurre en los puentes Córdova-Américas y Stanton, el de Ysleta-Zaragoza presenta los mismos obstáculos –lectoras de placas en el lado de EU y pocas garitas abiertas más semáforos fiscales lentos del lado mexicano– que desencadenan en una lentitud, cada vez mayor, para cruzar a Juárez.

Ya del lado mexicano, la espera de los semáforos fiscales aunado a la lentitud en las revisiones por parte del personal aduanal conlleva a que los tiempos de cruce rebasen la hora o hasta dos horas para poder traspasar la línea fronteriza.

Natalia Estrada es una usuaria habitual del cruce internacional, ubicado en el Valle Bajo de la ciudad, y al igual que muchos fronterizos sufre de las largas esperas en ese sitio para poder llegar a su casa.

“Aunque una está acostumbrada a las filas que se hacen aquí, la verdad es que en últimas fechas me he encontrado que tarda uno más en cruzar”, dijo la trabajadora de una tienda de ropa, situada en un centro comercial de la zona.

Comentó que dentro de lo normal y aceptable para no llegar a la desesperación, era de los 30 a 45 minutos, sin embargo ahora los tiempos rebasan la hora y en ocasiones casi llegan a las dos.

De acuerdo a los usuarios por este cruce, el cual es también utilizado por los choferes de tractocamiones, es común la presencia de un mayor tráfico, pero lo registrado recientemente no tiene precedente al incrementarse los tiempos de espera para llegar a su destino.

Durante décadas las autoridades encargadas de administrar los puentes internacionales han ofrecido aliviar la problemática de cruce vial, pero lo cierto es que ha sido ineficiente para dar respuesta a las demandas de los usuarios que claman solución.

Para ellos, el fenómeno urbano, que se aprecia todas las tardes y noches en la zona, se debe a la tardanza en el mecanismo de las lectoras de placas del lado norteamericano y a la lenta operación de los semáforos fiscales del lado mexicano.

“Uno no sabe qué tanta línea te espera pero por lo regular si vienes temprano no encuentras filas pero ya después de las 4 en adelante enfrentarás las calamidades que provoca la prolongada espera”, indicó Patricia González, una madre de familia que reside del otro lado de la frontera.

Al igual que ella, muchos no se explican por qué se generan los largos tiempos de espera cuando se construyen obras de equipamiento y vialidades en los alrededores de los puentes internacionales para agilizar el tráfico.

“Yo creo que mientras no haya suficientes garitas abiertas el problema estará vigente”, dijo Gonzalo Avalos al enfatizar que tan sólo en Zaragoza hay alrededor de 8 garitas, pero no siempre operan a su totalidad.

Agregó que aunque así fuera del lado mexicano sólo hay tres garitas aduanales, lo que crea un verdadero “cuello de botella” que se genera a mitad de puente y que llega más allá del cementerio Monte Carmelo en Ysleta.

Aunado a ello las filas se prolongan también a los laterales por la carretera César Chávez-Loop 375, en ambas direcciones de los automovilistas que llegan del Este y Oeste de la ciudad.

Al igual que ocurre en otros cruces internacionales, un automovilista que es detenido en el semáforo fiscal, debe permanecer entre dos y cinco minutos en revisión.

En los módulos de inspección, normalmente ingresan dos de cada seis vehículos, aunque también son seleccionadas aquellas unidades con apariencia sospechosa, es decir, con cristales con un polarizado muy alto o camionetas con mucha carga.

Otro de los aspectos vistos es que los oficiales destinan un mayor tiempo de exploración a vehículos tripulados por una sola persona, principalmente si es hombre, lo que a su vez provoca que en los módulos se acumulen filas de entre dos y tres autos.

Desde el pasado fin de semana, los fronterizos que cruzan particularmente los viernes por la tarde de El Paso a Ciudad Juárez han reportado tiempos de espera de más de una hora para poder llegar a México, debido a embotellamientos e insuficiente infraestructura vial, sin que de momento, las autoridades emitan un posicionamiento al respecto.

Algunos residentes comentaron que el puente Ysleta-Zaragoza reconstruido en 1955 y reconstruido nuevamente en 1990, se ha caracterizado por la copiosa presencia del tráfico vehicular, y al momento no se ha desarrollado un proyecto encaminado a solucionar la problemática vial que se produce a diario.

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