El Paso

Busca regresar a ‘casa’ veterano deportado

El ex sargento fue devuelto a México tras haber sido condenado por secuestro, ahora una clínica de servicios legales de Yale le ha dado esperanzas

Roberto Carrillo / El Diario de El Paso

lunes, 15 noviembre 2021 | 06:00

Cortesía | Es codirector de la Casa de Apoyo a Veteranos Deportados de Ciudad Juárez

Una nueva luz de esperanza se ha encendido para Iván Ocón, ex sargento del Ejército de los Estados Unidos que fue deportado en el año 2016, y cuyo caso ha sido tomado por la Clínica Legal de la Universidad de Yale para poder regresar a “casa”.

Ocón sirvió durante siete años en el Army donde obtuvo una baja decorosa con el grado de sargento, sin embargo, fue deportado tras cumplir nueve años en una prisión federal tras ser involucrado en un crimen cometido por su hermano.

Los años más recientes de su vida no han sido nada fáciles para Ocón, codirector de la Casa de Apoyo a Veteranos Deportados de Ciudad Juárez (DVSH Juárez), donde brinda alojamiento y ayuda a aquellos militares estadounidenses que por distintas razones han sido expulsados del país que defendieron después de pertenecer a las Fuerzas Armadas.

“La gente comete errores todo el tiempo, pero un error no debería definir el resto de tu vida”, dijo Ocón, un veterano de la guerra de Irak que desde el año 2016 se vio forzado a abandonar el país, y dejar de ver a su familia, a la cual espera poder recuperar en breve.

Ocón cruzó la frontera junto a su mamá cuando tenía 7 años, y tras graduarse de High School se enlistó en el Army para servir en diferentes campañas, entre ellas la guerra de Irak.

“La ciudadanía era lo último en mi mente. Cuando me enlisté lo hice como un deber para con mi país”, sostuvo Ocón, quien por medio de su madre había obtenido una ‘tarjeta verde’ de residente legal permanente.

Los años subsecuentes a su baja y reinserción a la vida civil no fueron fáciles para el ex militar que ahora cuenta con 44 años, ya que en el año 2006 fue encontrado culpable de ser cómplice de un secuestro y de desenfundar un arma de fuego.

La sentencia de 10 años en una prisión federal fue rebajada a 9 debido al buen comportamiento que mostró cuando fue recluso, pero su situación se agudizó cuando se le informó que sería deportado a México, país donde no ha vivido desde que era niño. 

“Las personas que han servido en nuestras Fuerzas Armadas tienden a sufrir muchas discapacidades de salud mental u otras discapacidades relacionadas que pueden dificultar su regreso a la sociedad”, dijo Casey Smith, estudiante de Derecho en Yale y parte de un equipo de Veteranos de la Facultad de Derecho de Yale, una clínica de servicios legales que está ayudando a Ocón a regresar a casa.

“(Ocón) Fue condenado por un cargo de secuestro y armas de fuego que acompañó al secuestro. Según la ley actual, tal como está, eso ya no es un delito agravado. Por lo tanto, debería ser elegible para la naturalización”, sostuvo Smith.

Con buenos augurios los abogados que representan al ex militar han solicitado a las autoridades federales que reconsideren su caso y que se le conceda la ciudadanía estadounidense.

“Ocón también ha demostrado que tiene un buen carácter moral”, dijo Smith. 

“Su extenso servicio a su comunidad en México es un trabajo muy extenso a favor de otros veteranos deportados. Por lo tanto, el Gobierno también debería ejercer favorablemente su discreción”, sostuvo la estudiante de derecho migratorio.

“Si cometimos delitos graves, merecemos ser deportados, pero también deberían tomar en cuenta nuestro servicio”, afirmó Ocón.

El mes de julio pasado, la administración del presidente Biden anunció un esfuerzo para recuperar lo que llamó miembros del Servicio destituidos “injustamente”, pero no está claro el avance de dicho esfuerzo. 

Sin embargo, Ocón confía que el Gobierno de los Estados Unidos responda a su solicitud de naturalización de manera satisfactoria.

rcarrillo@diariousa.com

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