Bajo sus propios términos

Si decide contender por la Casa Blanca en el 2020, el paseño Beto O’Rourke contempla dirigir su campaña de la misma forma que en el 2018

Patrick Svitek / The Texas Tribune
domingo, 03 febrero 2019 | 06:00

Austin—Beto O’Rourke está considerando una campaña presidencial para 2020, muy parecida a la que dirigió en el 2018 por el Senado de Estados Unidos: bajo sus propios términos.

Siendo ampliamente animado a que se una a la contienda por la Casa Blanca, el ex congresista demócrata de El Paso se está tomando su tiempo, dando muy pocas pistas y manteniendo a sus aliados y partidarios más cercanos en suspenso. La espera continúa a manera que el marco de competidores para el 2020 va tomando forma a un ritmo acelerado, creciendo semana a semana y magnificando la atención en aquellos potenciales candidatos cuyas intenciones aún no parecen estar tan claras.

Pero O’Rourke, de muchas maneras, está siguiendo la misma estrategia —o la falta de la misma— de su espontánea campaña por el Senado, cuando rompió con las normas políticas asumiendo una actitud mucho más independiente inspirada en sus anteriores campañas e incluso volviendo a retomar el espíritu de su juventud, en los días cuando formaba parte de una banda de punk rock. Parecía estar determinado en hacer lo opuesto a otras campañas demócratas a nivel estatal, y optó por visitar cada uno de los condados de Texas en lugar de contratar encuestadores o depender de sus consultores.

Fue un estilo que lo condujo a una de las más reñidas derrotas ante el senador federal, Ted Cruz —y uno que intenta asumir como parte de sus deliberaciones en torno a su posible campaña para el 2020. La más reciente ilustración de esto fue su viaje por carretera que realizó él solo por el suroeste del país— con todo y posts introspectivos en su blog durante el recorrido— el cual tuvo lugar mientras que sus compatriotas demócratas pasaron la semana atendiendo a sus ambiciones para el 2020 en los estados donde se realizan las primeras votaciones anticipadas y en estudios de noticias en canales de cable.

“De lo que he escuchado sobre Beto como persona, de parte de sus amigos más cercanos, es que él no juega siguiendo las mismas reglas que siguen los demás, él no es un típico político”, dijo Nate Lerner, uno de los cofundadores de un grupo que trabaja para hacer que O’Rourke entre a la contienda presidencial. “Él podría entrar a la contienda casi al final o quizás lo haga mañana”.

O’Rourke no cree que haya un margen de tiempo durante el cual él deba tomar una decisión, de acuerdo con una persona familiarizada con su manera de pensar. Una de las más apremiantes inquietudes sigue siendo la carga que sería una campaña del 2020 para su familia, después del infatigable itinerario de viaje durante su campaña por el Senado. También está considerando cómo él puede seguir siendo fiel al tipo de campaña que dirigió en el 2018, si es que decide contender por la Casa Blanca.

Por el momento, O’Rourke continúa recibiendo invitaciones a raudales a que tome una ruta más tradicional de una campaña presidencial en prospecto, y a que tiente las aguas con viajes a Iowa, New Hampshire y Carolina del Sur. Su equipo continúa sin aceptar ni rechazar todas estas invitaciones, diciéndoles, al menos a algunos de los remitentes que O’Rourke no tiene planes para viajar por el momento pero que los contactarán si eso llegase a cambiar.

En Texas, algunos ex miembros del personal de campaña están siempre atentos para ver qué es lo que Beto hará, reticentes a unirse a otras campañas para el 2020 por el momento. O’Rourke mantiene un círculo interno muy cerrado, y aunque ha habido reportes que especulan sobre los contornos de una potencial campaña, también se le reconoce que desde hace mucho tiempo él ha servido como su propio estratega, y no se toma decisión alguna hasta que él esté completamente convencido de la misma.

Mientras O’Rourke contempla postularse para el 2020, el número de candidatos de las elecciones primarias se ha ampliado considerablemente.

En las últimas semanas, ha crecido el grupo incluyendo a su paisano texano Julián Castro, el ex secretario de Vivienda y ex alcalde de San Antonio, a la senadora Elizabeth Warren de Massachusetts, la representante Tulsi Gabbard de Hawai, la senadora Kirsten Gillibrand de Nueva York, la senadora Kamala Harris de California y Pete Buttigieg, alcalde de South Bend, Indiana.

Algunos aliados consideran que O’Rourke, con su ferviente seguimiento y sostenida habilidad para dominar la atención de los medios de comunicación, puede tomarse más tiempo para decidir que otros posibles candidatos.  Sin embargo, otros demócratas —particularmente en los Estados que tienen votaciones tempranas— no están tan seguros de eso.

“En este momento, es realmente difícil contratar un buen staff en Iowa”, comentó Sean Bagniewski, presidente del Partido Demócrata del Condado Polk en Des Moines —estando entre los grupos que han invitado a O’Rourke a hablar sin tener algún resultado.

“Tienen una gran demanda, están siendo contratados rápidamente”.

Un par de grupos llamados de manera similar, “Elijan a Beto”, ha tratado de hacerle el trabajo preliminar a O’Rourke en los estados que tienen votaciones tempranas, contratando a operadores locales y organizando eventos con el objetivo de crear una campaña en espera.  Sin embargo, también están esperando alguna pista reciente de O'Rourke.

Eso podría ocurrir en lo que se espera sea su próxima aparición pública importante:  una entrevista con Oprah que se efectuará el 5 de febrero en la ciudad de Nueva York.

“Me siento feliz de darle su espacio, pero en el futuro cercano algo va a empezar a temblar”, comentó Boyd Brown, ex legislador del Estado de Carolina del Sur, quien se desempeña como asesor nacional de alta jerarquía para uno de esos grupos.

“En Palmetto State”, agregó Brown, “la gente está empezando a ponerse nerviosa y él necesita disparar una bengala al aire para avisarnos “estoy haciendo esto” o mostrarnos algunas señales”.

Durante el reciente recorrido que hizo O’Rourke ofreció pocas pistas para aclarar sus intenciones para el 2020, aunque aportó un dato potencialmente revelador para sus seguidores cercanos.  Cuando inició el recorrido, admitió que había estado un “poco deprimido” pero que esperaba regresar al hábitat natural de su campaña del 2018 —a campo abierto— y que eso le ayudaría a aclarar su mente.

El comentario más reciente que publicó la noche del jueves, lo mostró muy alegre nuevamente en compañía de otras personas y hablando de una manera optimista de que los estadounidenses podrán superar las actuales divisiones políticas.

Entre los lugares que visitó O’Rourke durante su viaje fue el Community College en Pueblo, Colorado, el 17 de enero.  Tracey Ejianya, presidenta del Cuerpo Estudiantil de la institución educativa, comentó que una hora antes recibió una advertencia de que O’Rourke podría visitar la escuela para hablar con los estudiantes.

Como nativa de Jacksonville, Texas, quien le dio seguimiento a la campaña al Senado de O’Rourke, Ejianya rápidamente hizo arreglos para que le cuidaran a sus dos hijos para poder asistir.

O’Rourke inició la discusión reconociendo que podría postularse para presidente y estaba realizando un recorrido para enterarse de los asuntos importantes de las pequeñas poblaciones de Estados Unidos, comentó Ejianya.

Más allá de eso, agregó que O’Rourke no mencionó el 2020 ni la política, ya que mayormente les cedió la palabra a los estudiantes para escuchar lo que pasa por sus mentes, sólo en ocasiones expresó sus propios pensamientos.

La discusión duró aproximadamente una hora y media, comentó Ejianya, y posteriormente, un grupo más pequeño, incluida ella misma y uno de sus hijos, acudieron a una taberna irlandesa en compañía de O’Rourke.

Allí, él siguió escuchando mayormente a los habitantes de la localidad y compartió sus historias personales durante el transcurso de dos horas.

“Regresé a casa sintiéndome empoderada, así es como él me hizo sentir”, recordó Ejianya, quien dijo que no forma parte de ningún partido político pero le gusta la idea de una campaña de O’Rourke en el 2020.

“No pude dormir esa noche porque me sentía muy emocionada, empoderada y conmovida”.

O’Rourke regresó de su viaje a tiempo de asistir a la Marcha de Mujeres que se efectuó en El Paso, en donde su amiga y sucesora en el Congreso, la representante Verónica Escobar, tomó la palabra. O’Rourke sólo estuvo entre el grupo de personas y se dedicó a escuchar.