El Paso

Alza en Covid amenaza esfuerzos de educación rural fronteriza

Tornillo y Fort Hancock tienen actualmente clases presenciales, pero eso podría cambiar si se registran contagios

Corrie Boudreaux / El Paso Matters / Jacqueline Rubalcava, de 14 años, trabaja en una lección de matemáticas en la escuela secundaria Tornillo
Corrie Boudreaux / El Paso Matters / Tornillo es un área rural que se encuentra a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México, a 45 millas al sureste de El Paso
Corrie Boudreaux / El Paso Matters / Estudiantes de la Escuela Secundaria Tornillo cambian de clase bajo la atenta mirada de los profesores y el personal, quienes les recuerdan mantener su distancia y llevar cubrebocas

Molly Smith / El Paso Matters

lunes, 26 octubre 2020 | 06:00

Tornillo— Damaris Durán piensa cómo resolver una ecuación algebraica, escribiéndola directamente en una pantalla grande que está frente a su salón de clases. Se ajusta los audífonos mientras les muestra a los estudiantes de octavo grado cómo mover las variables para encontrar la “x” y la “y”.

Ella no puede ver a 14 de ellos porque sus cámaras están apagadas durante esa parte de la lección por Zoom. Ellos la pueden ver y observan cómo soluciona la ecuación en tiempo real a través de una presentación interactiva.

Sólo un estudiante está presente físicamente en el salón de Durán en Tornillo Junior High School.

El Distrito Escolar Independiente de Tornillo (TISD por sus siglas en inglés), que presta sus servicios en un área rural que se encuentra a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México, a 45 millas al sureste de El Paso– les dio a los padres la opción cuando empezó el nuevo año escolar en agosto de que sus hijos continuaran su aprendizaje virtual o enviarlos nuevamente a los salones de clase para un aprendizaje presencial.

Aproximadamente la mitad de los 900 estudiantes de TISD regresaron a los edificios que habían sido cerrados desde el mes de marzo. Ese número disminuyó cuando las clases se reanudaron este lunes después de un descanso de dos semanas que marcó la mitad del semestre de otoño. Unos 55 –una cuarta parte– de los 225 estudiantes de Tornillo Junior High School estuvieron en el campus en esta semana.

Aunque a él le hubiera gustado ver más estudiantes en los salones de clase, el director Marco Tristán entiende por qué más padres de familia insisten en que sus hijos aprendan desde casa: los nuevos casos de coronavirus están llegando a altos récord en el Condado de El Paso en las últimas semanas. El condado reportó un récord de mil 161 nuevos casos de Covid-19 este jueves y los hospitales están teniendo problemas para proporcionar atención médica.

El código postal de Tornillo, que alberga a unos 4 mil 500 residentes, ha reportado 144 casos de Covid-19 desde que empezó la pandemia –incluyendo 38 en lo que va de este mes.

Esos aumentos preocupan a la superintendente de TISD, Rosy Vega-Barrio. A medida que se incrementa el índice de casos positivos en el condado –el porcentaje de todas las pruebas de Covid-19 que son positivas– también sube el riesgo de infección para las familias del Distrito. Muchos padres de familia son trabajadores esenciales que no pueden quedarse en casa.

“Ya estamos viendo las repercusiones en la accesibilidad académica”, comentó Vega-Barrio sobre la pérdida de aprendizaje resultado del cambio a las clases remotas en el mes de marzo. 

Aunque a los estudiantes de TISD les dieron laptops, tabletas y WIFI, la conectividad ha sido un desafío en esta comunidad rural. No ha sido raro que los estudiantes falten un día de escuela porque su aparato no está funcionando o la velocidad del Internet es demasiado lenta para el software de videoconferencias que se necesita para sostener una instrucción virtual.

La importancia de la 

instrucción presencial

Vega–Barrio está ansiosa porque sus estudiantes regresen a los salones de clase. El TISD es uno de sólo dos de los nueve distritos escolares del condado que ofrecen aprendizaje presencial desde el inicio del año escolar 2020-21.

Entre más grandes, los distritos urbanos han limitado la instrucción en persona a los estudiantes que tienen problemas de conectividad u otras circunstancias atenuantes, y en repetidas ocasiones han retrasado la reapertura de los salones de clase a todos los estudiantes que desean aprender de manera presencial.

“Estamos viendo un mayor crecimiento en el aprendizaje académico a través de la instrucción presencial”, dijo el superintendente.

El resurgimiento de los casos de Covid-19 en el condado podría descarrilar el progreso que los maestros han hecho con estos estudiantes si la pandemia provoca el cierre de campus y un regreso al aprendizaje virtual en todo el Distrito.

Es fácil para Durán asegurarse que Jacqueline Rubalcava, la única estudiante de su salón de clases, siga adelante y progrese en la hoja de trabajo. Pero es más difícil darles seguimiento a los demás.

“Los niños que están en línea no siempre están allí”, dijo Durán acerca de los estudiantes que se conectan pero no se involucran en las lecciones.

Un descanso en la lección es una oportunidad para enviar un mensaje de texto o llamar a un padre de familia para preguntar en dónde está su hijo. Es mucho trabajo, pero también se trata de poner al tanto a quienes se quedaron rezagados, especialmente antes de que hagan la transición a la preparatoria. Durán se preocupa más por los estudiantes que necesitan apoyo adicional antes del cambio al aprendizaje remoto.

“Todo el tiempo les digo a mis alumnos que no querrán regresar en el mes de enero y perderse medio año del octavo grado. Eso es aterrador. Estoy tratando de motivarlos para que aprendan por su propio bien”.

Rubalcava, quien tiene 14 años, ha estado aprendiendo en el campus desde el mes de agosto. Antes del descanso, se unió a dos compañeros de clase que ahora están aprendiendo desde casa.

“Es más fácil aprender en persona”, dijo Rubalcava. “Le puedo hacer más preguntas a la maestra y si necesito, puedo quedarme después que concluyen las clases”.

“Las clases virtuales no son difíciles, pero es un poco más estresante cuando uno no tiene Internet o algo no funciona –uno no puede hacer el trabajo o hay ocasiones en que no puede asistir a clases”, dijo. En la primavera, ella y sus dos hermanas compartieron la misma conexión de Internet.

“Las clases de Zoom pueden ayudar mucho, pero no hay nada como tenerlos en los salones de clase. Hasta que regresemos a la escuela, la pérdida de aprendizaje va a continuar”, dijo Tristan. “Nos va a tomar algún tiempo ayudar a ponerse al tanto a los niños”, dijo. Algunos alumnos empezaron el año por debajo del nivel de grado, agregó.

Los maestros pasaron la primera semana del descanso de otoño realizando sesiones de tutoría y otras más se llevarán a cabo durante los descansos de primavera y verano, dijo el director.

Brote retrasó clases en 

aula en Fort Hancock

El equilibrar la educación entre la seguridad del maestro y el alumno durante la pandemia se está llevando a cabo en muchos distritos escolares rurales de la frontera entre Texas y México.

El vecino Distrito Escolar Independiente del Fuerte Hancock, situado aproximadamente a 20 millas al este de Tornillo, tuvo que cerrar temporalmente sus tres campus a unos días de reanudar la instrucción presencial el 21 de septiembre.

Para el 23 de septiembre, se regresó a la instrucción virtual para todos porque nueve maestros de secundaria contrajeron el virus, comentó el superintendente José Franco. Otras siete estudiantes del equipo de voleibol femenil dieron positivos unos días después.

El cerrar todo el distrito, que cuenta con 400 estudiantes, fue como precaución y una necesidad debido a que sus escuelas comparten maestros. Muchos de los profesores de secundaria también imparten clases en la preparatoria.

“Estamos bendecidos por el hecho de que algunos de los maestros que dieron positivo tuvieron síntomas que no fueron severos y no estuvieron completamente fuera de la enseñanza y pudieron dar clases virtuales”, dijo Franco.

Un brote en el campus del TISD también dio lugar al cierre en todo el distrito, comentó Vega Barrio, debido a que los estudiantes tienen hermanos en todos los campus y viven con miembros de su familia extendida. Eso incrementa el riesgo de la propagación del virus.

Desde el mes de agosto, nueve empleados del TISD y dos estudiantes contrajeron el virus. Seis de los casos están actualmente activos.

La Agencia Educativa de Texas le otorgó a Fort Hancock la autorización para cerrar los campus durante dos semanas después de los casos confirmados de los maestros. Sin autorización, un distrito puede cerrar los campus hasta por cinco días sin el riesgo de perder el financiamiento estatal. El distrito reabrió sus escuelas el 12 de octubre para impartir la instrucción presencial.

Aunque su distrito está en el Condado Hudspeth, que con 75 casos confirmados tiene uno de los números más bajos de casos del estado, Franco tiene la mirada puesta en el incremento de los números de El Paso. Este jueves, el Condado de El Paso –que tiene una población de 840 mil personas– sumó un total de 36 mil 25 casos confirmados hasta la fecha, de los cuales 9 mil 406 están activos.

La mayoría de los 60 maestros del distrito viven en El Paso, dijo Franco. “Y El Paso es a donde vamos para todo –al médico, al supermercado y por supuesto, a los hospitales”, agregó.

El Paso es también a donde muchas personas de Fort Hancock acuden para hacerse pruebas de Covid-19 porque en una comunidad como Tornillo, no hay un sitio permanente para hacerse la prueba.

Debido al incremento de casos en El Paso, el comisionado Mike Morath del TEA comentó este miércoles que prometió que a los 12 superintendentes de los Condados de El Paso y Hudspeth les van a hacer pruebas rápidas de Covid-19, dijo Franco. Esas pruebas pueden arrojar resultados en 15 minutos.

Franco considera las pruebas como una manera de mantener a más niños aprendiendo en los campus. En este momento, estudiantes que muestran síntomas de coronavirus deben hacer cuarentena en casa hasta que den negativo, lo cual significa manejar hasta El Paso.

Se espera que las pruebas también les den a las familias más confianza para que sus alumnos reciban la instrucción presencial, dijo. El 30 por ciento de las familias optaron el mes pasado por el aprendizaje presencial.

“Lo que me gustaría que la gente entendiera es que no son las escuelas las que están provocando el pico en la pandemia. Son las acciones de las personas de la comunidad”, aseguró Franco.

Nota original en El Paso Matters