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El Paso

Agradecidos, parten migrantes de El Paso

Cientos abordan aviones reconociendo el apoyo de las autoridades locales con los aspirantes a asilo

Jaime Torres / El Diario de El Paso

domingo, 18 septiembre 2022 | 06:00

Jaime Torres / El Diario de El Paso | Ante el alto flujo de extranjeros, el aeropuerto de El Paso implementó un espacio para que esperen sus vuelos al interior del país Jaime Torres / El Diario de El Paso

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Antes de abordar el avión de la línea Southwest, en el Aeropuerto Internacional de El Paso, Yosimar Bolívar, originario de Venezuela, hizo una parada en su camino para agradecer las atenciones brindadas por las autoridades de la Ciudad y a nombre de sus compatriotas apreció la ayuda y facilidades para poder encontrarse con sus familias. 

“Gracias por recibirme y aceptar a todos los migrantes que han ingresado a los Estados Unidos, les damos las gracias…”, dijo visiblemente emocionado y con humildad, quien en minutos tomaría su vuelo con destino a Atlanta, Georgia. 

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Asimismo pidió rezar por la gente que se ha quedado en el camino y por las familias que se quedan atrás, de las que dijo “también sufren al vernos partir y saber de los riesgos que enfrentaremos a pesar de que saben que vamos en busca de una mejor calidad de vida”.

Así como Yosimar, quien dejó a su esposa y una hija de siete años en su natal Venezuela, decenas de sus compatriotas arribaron al aeropuerto local para emprender el viaje que los llevará a diferentes ciudades del país. “Vine solo porque sabía que representaría un riesgo. Después regreso por ellas”.

De acuerdo a las autoridades, en las últimas dos semanas cientos de migrantes han abarrotado el aeropuerto local con el fin de emprender la última etapa de su viaje para reunirse con familiares, amigos o patrocinadores.

Para enfrentar la demanda y evitar que permanecieran en los pasillos, tal y como ocurrió al principio de la oleada sorpresiva, se habilitó una sala especial donde permanecen mientras esperan la salida de su avión.

Personal del aeropuerto, apoyado por elementos del Departamento de Policía (EPPD), recibe y atiende a los inmigrantes procedentes en su mayoría del Centro de Bienvenida a Migrantes, administrado por la Ciudad de El Paso.

Enrique Aguilar Dueñas, portavoz del Departamento de Bomberos (EPFD), dijo que el 50 por ciento de los migrantes cuenta con los recursos para poder viajar ya sea en autobús o avión por lo que también se les apoya en los traslados a las terminales de transporte.

Con la mirada perdida, desconcertados e incluso algunos temerosos, hombres y mujeres afirman no creer lo que estaban viviendo a pesar de haber tomado a conciencia el reto por llegar al país de las oportunidades.

Y es que la barrera del idioma, la falta de dinero y el desconocimiento del sistema norteamericano los pone un poco nerviosos… pero como dice el popular refrán pronunciado por primera vez en el siglo IV por Ambrosio de Milán, uno de los padres de la actual Iglesia católica, pero con un significado diferente: “A la tierra que fueres haz lo que vieres”, y eso les reconforta un poco.

Bianca y sus dos hijos, Eitán y Abdel, de 7 y 10 años respectivamente, es una de las madres de familia que se la jugó y enfrentó los peligros prácticamente sola en su afán por llegar y establecerse en Stanford, California, donde la espera una amiga.

“Llegamos por Juárez que es la mejor zona de cruce por el momento y me entregué a la Migra y ahí duré detenida dos días”, dijo la originaria de Nicaragua, que luego permaneció dos días en el albergue de Casa Anunciación mientras esperaba el trámite de la compra de boletos.

Antonio Rodríguez y su primo Omar estaban ansiosos porque llegara la hora de su vuelo y junto con su amigo Miguel hacían planes de lo que sería su llegada a Portland, Oregon. “Yo soy carpintero, pero igual le hago a la mecánica o a lo que salga… venimos a trabajar y en lo que sea”, expresó el venezolano.

“Siempre pensé que lo iba a lograr y de reunirme con mi familia en este país”, dijo Antonio tras recomendar a los migrantes que vienen atrás no pasar por la selva que se encuentra entre Panamá y Colombia. 

“Eso es lo único que no me gustó, es muy peligroso ese tramo del camino. No se la recomiendo a nadie”, dijo quien junto con sus compañeros tardó cuatro días en cruzarla.  

Indicó que aparte de lo riesgoso del camino y animales feroces y ponzoñosos hay gente mala dedicada al robo y a la violación de mujeres. Aunque la gente viaja en grupo para protegerse no falta quién se quede atrás y sufra esos ataques. 

“Pero gracias a Dios y a toda la gente samaritana, en especial a las autoridades de esta ciudad que nos tendieron la mano cuando ya nuestras fuerzas estaban por desvanecer”, dijo una inmigrante venezolana que salía de la sala donde es atendido el grupo de refugiados.

“Me da mucha tristeza ver a tanta gente que huye de su país pero al mismo tiempo mucha ternura de verlas que ya están aquí y que pronto se reunirán con sus seres queridos”, dijo una empleada del aeropuerto mientras recogía la basura de una de las áreas donde esperaban los refugiados. 

“Se acaban de ir y ya van corriendo porque su vuelo ya va a salir”, dijo mientras orientaba a uno de los refugiados que buscaba información sobre el abordaje. 

“Mi gratitud a los Estados Unidos y en especial a las autoridades de la Patrulla Fronteriza, la Ciudad de El Paso y voluntarios que hicieron placentera nuestra estadía aquí a pesar del sufrimiento que nos cargamos”, dijo Mayra, otra de las “venecas” que se disponía a abordar uno de los aviones que la llevaría a su destino.

jtorres@diariousa.com

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