El Paso

Acusan a demócratas de ‘cacería de brujas’ electoral

Defensa del Presidente lanza fuerte ofensiva al abrir sus argumentos

Associated Press / La sesión del juicio el sábado
Associated Press / Jay Sekulow. abogado personal de Trump
Associated Press / Pat Cipollone, abogado de la Casa Blanca

Peter Baker
El Diario de El Paso

domingo, 26 enero 2020 | 06:00

Washington— El equipo de defensa legal del presidente Donald Trump organizó una ofensiva agresiva el sábado, cuando le tocó su turno en el juicio de juicio político en el Senado, atacando a sus acusadores demócratas al señalarlos como “cazadores de brujas partidistas”, que intentaban destituir al primer mandatario porque no podían vencerlo en las urnas.

Después de tres días de discusiones por parte de los fiscales de la Cámara de Representantes, que enjuiciaron a Trump por crímenes y delitos menores, los abogados del presidente presentaron a los senadores una visión radicalmente diferente de los hechos y de la Constitución, buscando volver a acusar a los demócratas, al tiempo que calificaban como ilegítimo todo el proceso.

"Les están pidiendo que retiren todas las boletas electoral en todo el país por iniciativa propia, que tomen esa decisión lejos del pueblo estadounidense", dijo Pat A. Cipollone, el abogado de la Casa Blanca, respecto a los fiscales de la Cámara. 

"Están aquí", agregó Cipollone momentos después, "para perpetrar la interferencia electoral más grande en una elección en la historia de Estados Unidos, y no podemos permitir que así suceda".

El equipo del presidente solo utilizó dos de las 24 horas que le fueron asignadas para que los senadores pudieran salir de la ciudad durante el fin de semana, antes de que se reanude la presentación de la defensa el lunes, pero fue la primera vez que sus abogados han presentado formalmente su caso desde que la Cámara abrió su investigación en septiembre. El objetivo era sembrar dudas en los argumentos de los fiscales de la Cámara, para proporcionar elementos suficientes a los republicanos del Senado que ya están dispuestos a absolverlo.

Aunque menos combativos que su famoso e incendiario cliente, los abogados atacaron implacablemente la interpretación de los hechos por parte de la fiscalía, acusando a los demócratas de la Cámara de elegir los hechos y omitir información contraria para construir una narrativa sesgada. Sostuvieron que nada de lo que los demócratas presentaron al Senado justificaba la que sería la primera destitución, a través de un juicio político (“impeachment”), de un presidente en la historia de Estados Unidos.

"Tienen la carga de la prueba", dijo Cipollone, "y no han estado a punto de cumplirla".

Después de la sesión, los demócratas sostuvieron que los argumentos de la Casa Blanca en realidad reforzaron su demanda de llamar a testigos como John Bolton, el ex asesor de seguridad nacional del presidente, y Mick Mulvaney, su jefe de gabinete interino de la Casa Blanca, así como exigir que se entreguen los documentos, todo lo cual la mayoría republicana hasta ahora ha rechazado.