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Economía

Vinculan deuda a inflación y paga el mundo la factura

Los costos de financiamiento de todo tipo han aumentado marcadamente para gobiernos, negocios y consumidores

Agencia Reforma

miércoles, 26 julio 2023 | 07:57

Agencia Reforma

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Nueva York.- Gobiernos y compañías en todo el mundo dedicaron décadas a hacerse de millones de dólares en deuda cuyos intereses suben y caen a la par de la inflación. Pero lo que sirvió como financiamiento barato cuando los precios estaban estancados rápidamente se ha vuelto más costoso.

El dolor de cabeza vinculado a la inflación hace eco de los retos generales que surgen al final de más de una década de dinero fácil a nivel global, en la que los deudores obtenían enormes préstamos a interés muy bajo, y a veces negativo. Los inversionistas están alertas a vulnerabilidades financieras tras una crisis en bancos regionales de EU este año, y con presiones surgiendo en propiedades comerciales.

 

Los costos de financiamiento de todo tipo han aumentado marcadamente para gobiernos, negocios y consumidores, a medida que los bancos centrales han elevado las tasas de interés clave para combatir presiones de precios. Se han disparado las tasas sobre deuda vinculada a la inflación, pero no son la única fuente de angustia, Con información de The Wall Street Journal.

A medida que se vencen bonos estándar a tasa fija, necesitan ser reemplazados con deuda nueva más cara. Mientras tanto, las tasas de interés sobre préstamos a menudo están flotando, lo que significa que rápidamente reflejan cambios en las tasas de interés oficiales.

El rendimiento de los bonos de referencia a tasa fija a 10 años, representativo de los costos de financiamiento del Gobierno, han subido alrededor del 4.3% en Reino Unido y 3.9% en EU. Ambos se situaron por debajo del 1% durante la pandemia.

Los gobiernos pagarán unos 2.2 millones de millones de dólares en intereses totales sobre deuda este año, calcula Fitch Ratings. El costo de los intereses del Tesoro de EU creció 25%, a 652 mil millones de dólares, en los nueve meses que concluyeron en junio. Se anticipa que el interés sobre la deuda de Alemania se dispare a 30 mil millones de euros este año, unos 33.2 mil millones de dólares, comparado con 4 mil millones de euros en el 2021.

Los gobiernos tenían 3.5 millones de millones de dólares de deuda pendiente vinculada a la inflación al final del 2022, equivalente a alrededor del 11% de su deuda total, reporta el Banco de Pagos Internacionales.

La viva imagen del problema vinculado a la inflación es Gran Bretaña, que ha sufrido el aumento más rápido en costos de deuda entre las democracias avanzadas del Grupo de los Siete.

Reino Unido acogió por primera vez una deuda así bajo la Primera Ministra Margaret Thatcher y en 1981 se convirtió en una de las primeras economías desarrolladas en emitir deuda vinculada a la inflación: valores conocidos ahí como bonos vinculados y Valores del Tesoro Protegidos de la Inflación, o TIPS, en EU. Tanto la cantidad pagadera a inversionistas una vez que vencen los bonos como los pagos regulares de interés que ellos reciben se mueven con la inflación.

 Alrededor de una cuarta parte de la deuda de Reino Unido ahora está vinculada a la inflación, detrás de sólo un puñado de mercados emergentes con un historial de precios desmedidos como Uruguay, Brasil y Chile.

Los problemas de deuda del Reino Unido se ven complicados por su dependencia de mucho tiempo en un parámetro de aumento de precios que ha perdido popularidad: el índice de precios minoristas, o RPI. Unos 600 mil millones de libras, alrededor de 770 mil millones de dólares, de bonos están vinculados a esta métrica, que consistentemente ha subido más rápido que otros índices de precios al consumidor más utilizados. Londres ha prometido retirar gradualmente el RPI para el 2030.

La inflación según medida por el RPI superó el 14% en octubre y aún se situaba en 11% en junio comparado con el año anterior. Los economistas anticipan que la inflación del Reino Unido siga bajando este año, aunque más lentamente que en otras economías importantes.

En teoría, los pagos más altos de intereses deben ser equilibrados por un alza en los ingresos. Aunque la inflación más elevada significa mayores pagos a los tenedores de bonos, también debe traer mayor recaudación de impuestos.

Esa lógica se aplica especialmente a mercados como Reino Unido, donde las medidas de inflación están profundamente integradas a la economía. Rangos tributarios, pagos de pensiones y asistencia social, tarifas de trenes y recibos de telefonía celular a menudo están vinculadas a índices de precios.

Sin embargo, el choque energético que avivó la inflación reciente trastocó esos cálculos, ya que recibos de energía más altos provocaron un aumento del RPI aún cuando se rezagaban las ganancias y el gasto de los consumidores.

Reino Unido padece el "tipo equivocado de inflación", declaró este mes la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria de Reino Unido.

La sensibilidad de la deuda británica a la inflación fue algo sin precedentes, afirmó el organismo de vigilancia.

La sustentabilidad de la deuda del Reino Unido es un enfoque para inversionistas tras un colapso del mercado el otoño del año pasado, provocado por los planes de recortes fiscales de la entonces Primera Ministra Liz Truss.

Su sucesor Rishi Sunak y Jeremy Hunt, el Canciller de Sunak, han buscado restaurar la confianza del mercado con promesas de contener la inflación y disminuir la deuda.

"Rápidamente podríamos estar en una situación en la que enfrentemos un sentido renovado de crisis, particularmente con un telón de fondo económico de estanflación con crecimiento muy débil e inflación desmedida", expresó Mark Dowding, director de inversiones en RBC BlueBay Asset Management, en Londres.

Los rendimientos más altos de bonos y una inflación más terca añadirán otros 30 mil millones de libras a la deuda anual del Gobierno del Reino Unido, estima Robert Wood, un economista del Bank of America.

"El Gobierno tiene tres opciones: puedes planear para un gasto más débil, puedes subir los impuestos o puedes pedir más préstamos", afirmó. "Desde luego, podrías decir que este incremento en los costos de interés sobre la deuda es incompatible con una reducción de impuestos".

 

Reino Unido está vendiendo menos bonos vinculados, que probablemente representen 11% de la emisión de bonos este año fiscal, comparado con más del 20% durante toda la década del 2010.

Un veterano banquero central del Reino Unido dijo que los bonos vinculados en gran medida habían cumplido su función tal como se concibió en los 80.

"Salíamos de una década en la que la inflación había sido extremadamente alta. La gente era escéptica de la capacidad de cualquier Gobierno, particularmente del Gobierno conservador, para reducir la inflación a una tasa baja y estable", indicó Charles Goodhart, quien fue asesor en el Banco de Inglaterra de 1969 a 1985.

No se concretaron los temores de que los bonos vinculados llevaran a nuevas espirales de salarios-precios al tiempo que los sindicatos exigían aumentos vinculados a la inflación, recordó.

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