Economía
Entra hoy en vigor

Se reflejará T-MEC aquí hasta fin de año

Nuevo tratado es una oportunidad para la proveeduría local: economistas

El Diario de Juárez

Hérika Martínez Prado / Iris González
El Diario de Juárez

miércoles, 01 julio 2020 | 09:14

Ciudad Juárez— El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que entra hoy en vigor, comenzará a reflejarse en la reactivación de la economía de Ciudad Juárez hasta el último trimestre del año, señaló el economista e investigador de la UACJ, Isaac Sánchez Juárez.

Esto, advirtió, siempre y cuando no se registre un incremento abrupto de contagiados y fallecidos por el Covid-19.

En tanto, representantes de cámaras empresariales en Ciudad Juárez aplaudieron la entrada en vigor del tratado, ya que consideran que es una noticia positiva en el entorno económico actual derivado de la pandemia.

La iniciativa privada local dijo que el T-MEC generará certidumbre para los inversionistas de la región, así como nuevas oportunidades de atracción de empresas, en un contexto de crisis económica que ha dejado a miles sin empleo.

“Es una oportunidad no sólo para la manufactura, sino para toda industria y los proveedores nacionales”, comentó Pedro Chavira, presidente de Index Juárez.

La relación comercial entre México, Estados Unidos y Canadá se firmó en 1994 con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), sin embargo en 2016, como parte de su campaña presidencial “Make America Great Again”, Donald Trump prometió a los estadounidenses una renegociación del tratado que beneficiara más a su país. El T-MEC es resultado de dichas negociaciones entre las tres naciones.

El T-MEC reemplaza al TLCAN, que duró vigente 26 años, lo que convirtió a México en el primer socio comercial de Estados Unidos.

Juárez, por su economía industrial, es una de las ciudades más involucradas y tras la pandemia su entrada en vigor será favorecedora, pero los efectos no serán inmediatos, advirtió Sánchez Juárez.

“El hecho de que ya inicie el T-MEC va a colaborar a la reactivación de la ciudad, tras la pandemia. Con esto la industria prácticamente se reactivaría en su totalidad, pero todavía faltarían algunos meses para ver realmente el impacto de la puesta en vigor, yo creo que a partir de octubre o noviembre es cuando comenzaría a verse una activación real de la economía con empresas funcionando a su capacidad y empleos generados nuevamente”, señaló el economista.

Destacó que todavía falta ver algunos acuerdos específicos dentro del marco general y las plantas se irán acoplando a los nuevos lineamientos en cuestiones como finanzas, contabilidad, administración de personal e intercambio de mercancías.

Entre las modificaciones en la ratificación del acuerdo se encuentra el aumento al salario mínimo, ya que para la exportación de productos y poder acceder a aranceles preferenciales, al menos el 40 por ciento el sector automotriz tiene que ser elaborado por trabajadores que reciban “altos salarios”.

Sin embargo, el economista explicó que el incremento será anual y no tan alto, ya que esto restaría interés de las empresas por permanecer en México.

“No es fácil hacer un ajuste al alza de los salarios tan rápidamente, pero yo creo que podría darse en unos dos o tres años”, indicó.

“Ese ajuste no sería tan alto, me parece que va a haber incrementos porcentuales muy pequeños, anuales, y a partir de ahí es que se va a ajustar. Pero lamentablemente el sistema capitalista es muy injusto, como funciona es bajo la lógica de la maximización de beneficios”.

Explicó que para las empresas eso significa minimizar costos y el más fácil de manipular es el salarial, “entonces sería contra toda lógica del sistema capitalista actual mundial ver que se dé un incremento abrupto, porque también provocaría que a las empresas no les convenga migrar a México”.

La ratificación del tratado es además una oportunidad para la proveeduría local, dijo.

“Ya la hay, en papelería, en seguridad, en transpo rte, en algunos procesos de manufactura. No ha podido rebasar el 2, 3 por ciento del total de lo que se produce, pero me parece que ésta sería una nueva oportunidad, un nuevo llamado a los industriales nacionales para que colaboren y ellos se puedan conectar mejor con la cadena de suministros”, destacó Sánchez Juárez.

Subrayó que este nicho de oportunidad depende sobre todo de que el Estado, principalmente a nivel federal, establezca una política industrial activa a través de una serie de programas de apoyo para hacer más fuertes a los proveedores locales que no cuentan con el recurso.

Pedro Chavira, presidente de Index Juárez, dijo que aunque este tratado tiene reglas duras para México, sobre todo en materia laboral y contenido regional, no son inalcanzables.

También, pese a que hoy comienza su aplicación, se sigue a la espera de que se publiquen algunas partes de la reglamentación complementaria, donde se refiere a las leyes locales.

“Esto nos ayudaría ya a tener una entrada un poquito más clara en algunos aspectos que aún no lo están”, destacó el líder del sector industrial.

Pese a ello, afirmó que “en términos generales, estamos listos”.

Chavira agregó que la guerra comercial entre Estados Unidos y China permitirá atraer más inversión extranjera directa, aunque “como ciudad se busca sólo aquella que dé un valor agregado y alta tecnología”.

Fernando de Alba, director de Desarrollo Económico de Ciudad Juárez, dijo que la continuidad del tratado comercial entre Estados Unidos, México y Canadá brindará mayor certeza y fortaleza a la región de México.

Sin embargo destacó que por sí solo, no basta con el T-MEC para atraer inversiones nuevas.

“Es una herramienta poderosísima para nuevas inversiones, pero necesitamos un Gobierno comprometido a la atracción de inversiones y un Estado de Derecho pleno para ofrecerlo a los países que quieran invertir aquí”, dijo.

José Castañón Sandoval, director de Comercio Exterior en Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), comentó que con el T-MEC Juárez tiene la oportunidad de impulsar la proveeduría local con el incremento de contenido nacional, como se ha buscado hacer desde hace más de 15 años.