Economía

Prevén crisis alimentaria

Hay un exceso de producción, pero no puede llegar a los hogares por restricciones

Internet / Anaquel refrigerado de un supermercado luce un espacio vacío

Excélsior

sábado, 16 mayo 2020 | 06:00

Ciudad de México– El mercado agropecuario enfrenta una dislocación inédita: por un lado, la producción está avanzando a niveles récord, y por el otro, es muy difícil que la comida llegue a las mesas de las familias.

Entre la deflación producida por las muy buenas cosechas y producción de ganado, en donde el problema crítico es la mano de obra para cosechar y criar y sacrificar, y la inflación producida por el desabasto de carne en cortes, por la disrupción en el transporte, por el racionamiento en las visitas al supermercado, se debate el mercado de productos agropecuarios, que se está convirtiendo en un sector crítico en la actual pandemia.

¿Cuál de los dos extremos predominará? ¿Los bajos precios al pudrirse el exceso de cosechas y de ganado al no haber manos para cosecharlos y transportarlos, con los agricultores forzados a regalar su producción? ¿O el alza de los precios de los alimentos en los supermercados ante la escasez de carne, arroz, cerdo y muchas frutas, que no alcanzan a llegar a las ciudades?

Difícil saber en este momento si serán las fuerzas de la deflación o las de la inflación las que predominarán. 

El mercado no acierta del todo a dar su veredicto. Muchos fondos de inversión dedicados a la producción y comercialización de agropecuarios, que cotizan en el mercado, se han desplomado en sintonía con el resto de las acciones. Y en general dichos fondos reflejan una presión deflacionaria proveniente de menor consumo global, o de que el consumo, reducido a la casa, no alcanza los precios que vemos en restaurantes y hoteles, en donde los alimentos se venden más caros.

El problema es que la latente crisis alimentaria no tiene un origen económico, sino sanitario. La producción y acervo de alimentos en la llegada de la pandemia era abundante, con los precios agropecuarios presentando una baja general durante las últimas décadas. El financiamiento para el sector es amplio, la productividad cada vez más elevada, la logística cada vez más eficiente. Pero la pandemia ha cambiado todo.

Si la pandemia prolonga sus efectos por meses, será difícil, con la cadena desde la producción hasta el consumo interrumpida por una mortandad elevada, que no haya una falta de oferta de alimentos en muchas naciones del mundo. Súbitamente, producir los alimentos localmente ha cobrado una importancia que no tenía, cuando el comercio global funcionaba normalmente.