Pelean en Bajío la mano de obra

Salarios y prestaciones de armadoras en Guanajuato atraen a trabajadores, por lo que pierde interés la industria emblemática del calzado

Reforma
martes, 16 abril 2019 | 06:48
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Ciudad de México— La industria del calzado, icono de Guanajuato, ha perdido atractivo como empleador.

Ahora los trabajadores de ese sector migran a una prometedora industria de la región, la automotriz.

Incluso, los jóvenes recién egresados de las universidades buscan oportunidades laborales en las armadoras de autos, dijo Luis González, presidente de la Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato (CICEG).

Omar Torres, propietario de la empresa de calzado Monetti en León, Guanajuato, reconoció que existe el fenómeno de migración de un sector a otro.

Según dijo, existen profesiones que bien podrían laborar en una u otra industria.

Mencionó como ejemplo al personal que hace el pespunte, es decir, el que cose las piezas del zapato para formarlo, un oficio que también es demandado en el sector automotor, pues se requiere para coser los asientos de piel.

En comunidades como Comanjilla, el número de mujeres que hacían tejido para zapato artesanal ha disminuido, señaló.

Para este oficio la adaptación de una industria a otra no es compleja porque el principio de las máquinas es similar, sólo que en las plantas de autos los materiales que se cosen son más gruesos, agregó Torres.

Además del personal especializado en la producción, en ambas industrias se requieren profesiones como administradores, ingenieros industriales, ingenieros en sistemas o diseñadores.

En el sector calzado de Guanajuato se generaron 176 mil empleos directos e indirectos en 2018, según CICEG e Inegi, mientras que de marzo de 2017 a marzo de 2018, se generaron 102 mil 560 empleos directos en la industria automotriz y de autopartes, según el Cluster Automotriz de Guanajuato (Claugto).

Uno de los factores que determina el atractivo de una industria u otra son las remuneraciones.

A nivel nacional en 2018 las remuneraciones promedio mensuales fueron de 8 mil 531 pesos (de 2018) en la fabricación de calzado por trabajador, frente a 26 mil 467 pesos en la fabricación de automóviles y camiones, según cifras del Inegi.

Del total de los trabajadores de la industria del calzado, 70.8 por ciento gana hasta dos salarios mínimos y 3.2 por ciento más de cinco salarios mínimos, según Manpower Group con datos del IMSS.

En la industria automotriz, 25 por ciento obtiene hasta dos salarios mínimos y 23.6 por ciento más de cinco minisalarios.

Otra de las razones por las que se prefiere la industria automotriz es porque sus avances tecnológicos atraen a los jóvenes.

Además, en el sector automotriz se cuenta con mejores diseños de los lugares de trabajo, por ejemplo, con aire acondicionado o luminosidad.

González dijo que durante el fin de año la demanda de zapatos aumenta, por ello, es necesario laborar hasta 10 horas por día y varios jóvenes no están acostumbrados a ello.
Este tipo de situaciones obliga a la industria del calzado a hacerse más competitiva en los sueldos o prestaciones, reconoció Torres.