Economía

Pasando la pandemia se pondrá más duro el SAT

Este mes de abril que paso, dos fueron los sucesos que marcaron de nueva cuenta la situación de esta pandemia

Iván Pérez
Fiscalista

lunes, 04 mayo 2020 | 15:13

Este mes de abril que paso, dos fueron los sucesos que marcaron de nueva cuenta la situación de esta pandemia. El primero de ellos, fue que el Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA) y la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), dieron a conocer que el “paro de impartición de justicia” continuará hasta el 31 de mayo de 2020.  Inicialmente, el TFJA suspendió desde el 18 de marzo hasta el 20 de abril. Por su parte, la SCJN suspendió del 18 de marzo al 19 de abril.

Si bien, ambas instituciones precisaron que a partir del lunes 1 de junio todo regresará a la normalidad, además que se incrementarán las guardias para atender a usuarios, priorizando el poder abatir el rezago que se ha generado, el grave daño causado a miles de asuntos que esperan una resolución, no podrá ser compensado con estas acciones. Máxime en aquellos en los que se involucra un interés fiscal, donde mes a mes el adeudo se va incrementando tanto por las actualizaciones y recargos generados, por lo que vale la pena preguntar ¿En verdad a partir del 1 de junio se iniciarán labores judiciales? Ello se cuestiona de esa manera, dado que el propio Presidente de la República en rueda de prensa señaló que los funcionarios que se encontraban en sus casas por ser del sector vulnerable ante este virus, permanecerían “hasta el 1 de agosto”.

Finalmente, el segundo punto no menos importante que el anterior, fue la publicación en el Diario Oficial de la Federación para delegar diversas facultades a los servidores públicos del Servicio de Administración Tributaria (SAT). Básicamente, significa que más áreas del SAT podrán verificar y fiscalizar a los contribuyentes, y tendrán facultades para cancelar sellos digitales.

Antes de este acuerdo, solamente podían cancelar los sellos las Administraciones Generales de Auditoría Fiscal Federal y de Recaudación. Estas administraciones tenían la tarea de vigilar a los contribuyentes. Si encontraban alguna irregularidad, mandaban resoluciones a la Auditoría Fiscal. Este organismo determinaba si se hacía una auditoría o si se cancelaban los sellos. 

Ahora, las siguientes áreas podrán hacerlo: Administraciones Generales de Aduanas; Administración General de Auditoría de Comercio Exterior; Administración de Grandes Contribuyentes; Administración General de Hidrocarburos; Administración General de    Servicios al Contribuyente;  y la Administración Jurídica. Todas estas administraciones podrán verificar domicilios fiscales, requerir aclaraciones, información o documentación a los contribuyentes y autoridades federales.

En adición a lo anterior, dicho acuerdo establece otras facultades delegadas, tales como la presunción de carencia de razón de negocios (5-A CFF), retener las mercancías de comercio exterior por propiedad intelectual; otorgar o cancelar las autorizaciones de agencia aduanal, de agente aduanal incorporado a la agencia aduanal y de mandatario de agencia aduanal;     notificar a los contribuyentes la resolución mediante la cual se comunique que no cumplen con los requisitos para ser beneficiarios de los estímulos para la región fronteriza norte; y uso de terceros colaboradores fiscales para actualizar la lista del 69-B del CFF.

Definitivamente, con esta ampliación al espectro de atribuciones de los servidores públicos del SAT se envía el mensaje de que pasando esta pandemia, vendrá una fuerte fiscalización a los pagadores de impuestos; ojalá que el otorgar tantas atribuciones a muchos servidores no conlleve a que se cometan abusos innecesarios.