Economía

Operan en el limbo apps de hospedaje

Falta de regulación fiscal uniforme a nivel nacional provoca que plataformas de hospedaje impongan sus propios criterios, señalan expertos

Reforma

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lunes, 30 diciembre 2019 | 12:15

Ciudad de México— La falta de una regulación fiscal uniforme a nivel nacional ha provocado que las plataformas digitales de hospedaje impongan sus propios criterios, consideraron expertos.

Roberto Colín, especialista del Colegio de Contadores Públicos de México, dijo que este vacío genera que las empresas no paguen impuesto por las ganancias que obtienen en el mercado de hospedaje.

Empresas como Airbnb, Vrbo y Booking.com sólo estarán obligadas a partir de 2020 a asumir la carga de retenciones por concepto del ISR e IVA, dijo.

Además deberán entregar información de sus socios, por lo que les piden un domicilio para recibir notificaciones.

"Se llegó al convenio de que las plataformas cooperarían, a falta de una disposición nacional e internacional, para entregar información con las retenciones, pero no habría un impuesto (directo) a éstas", agregó.

Colín explicó que como estas compañías no tienen un establecimiento permanente en México no están obligadas a cumplir con las regulaciones tributarias, por lo que pueden llevarse el ingreso generado en territorio nacional sin pagar impuestos.

"(Las plataformas) se acomodan a lo que más les conviene porque no hay una legislación clara. Es un problema en México y el mundo", afirmó.

Ni la OCDE, el G20 ni la Unión Europea han acordado cómo gravar ni dónde tributar el comercio electrónico.

A nivel nacional, el SAT es el encargado de regular el tema y verificar su cumplimiento, explicó.

Eduardo Canale, representante en México de Host Compliance, dijo que otro tema que debería considerarse es que los gobiernos locales exijan permisos de operación a las plataformas.

Con éstos, los gobiernos pueden conocer al responsable del alojamiento, si cumple con los requisitos establecidos, además de tener un responsable en caso de conflictos.

La empresa arrancará su sistema en 2020 con San Miguel de Allende, que cuenta con una regulación en este rubro.

En Boston, por ejemplo, se cobra 25 dólares a los anfitriones que residen en el inmueble y Londres impuso un máximo de 90 días alquilados al año en inmuebles donde no vive el propietario.

Toronto cobra una cuota de registro y permite hasta 180 días de alquiler en alojamientos completos, mientras que París exige rentas de más de cuatro meses.

Las casas o edificios completos destinados a rentas para vacacionar son la principal amenaza del sector hotelero.

Un estudio de la Universidad Anáhuac señaló que 72.3 por ciento de los alojamientos de Airbnb son unidades que no habitan los dueños y 24 por ciento de los anfitriones tienen más de una propiedad.

Booking.com fomenta este tipo de socios para potenciar sus rentas, los cuales son empresas pequeñas, medianas y grandes con un portafolio de propiedades.

El análisis sugirió que se apliquen regulaciones y requisitos más estrictos a dueños que rentan propiedades sin habitarlas.