Economía

Mientras trabajadores se enferman, EU presiona por mantener plantas abiertas

Las corporaciones multinacionales en México han permanecido abiertas, incluso tras haber sido afectadas por brotes de coronavirus

The New York Times

The New York Times

viernes, 01 mayo 2020 | 16:20

Ciudad de México— La administración de Trump y los principales fabricantes han presionado con éxito a México para que mantenga en funcionamiento las fábricas que abastecen a Estados Unidos durante la pandemia de coronavirus, incluso cuando han aparecido oleadas de casos y las muertes barren las empresas.

El grupo de abogados de grandes fabricantes en los Estados Unidos presionó a México para reabrir las plantas al sur de la frontera, colocando efectivamente los intereses estadounidenses por encima de las medidas de salud pública mexicanas.

Y en una advertencia contundente, el embajador de Estados Unidos dijo que si México no respondía a las necesidades estadounidenses, perdería los empleos que proporcionan estas fábricas.

"No tendrán empleos si cierran todas las empresas y se mudan a otro lugar", dijo el embajador Christopher Landau en Twitter. "Por supuesto, la salud es lo primero, pero para mí parece de ciegos sugerir que los efectos económicos no importan".

Las autoridades mexicanas han cerrado muchas fábricas y amenazado con acciones legales contra aquellas que permanezcan abiertas. Pero la disputa destaca cuánto dependen los dos países el uno del otro y cuán desigual es esta relación.

Desde la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, hace más de 25 años, México se ha convertido en una meca manufacturera, atrayendo fábricas de propiedad extranjera que emplean a cientos de miles de trabajadores a lo largo de la frontera y producen de todo, desde piezas de aviones hasta televisores, principalmente para el mercado estadounidense.

Ahora que la respuesta a la pandemia de coronavirus es cerrar negocios y fábricas en ambos países, Estados Unidos insta a México a permitir exenciones para los trabajadores cuyos servicios son esenciales, no para México, sino para Estados Unidos.

Este impulso se produce cuando las fábricas cerca de la frontera se han convertido en fuentes clave de infección, según Hugo López-Gatell, el subsecretario de salud que dirige la respuesta de México al coronavirus.

"Todas las compañías que se nieguen a suspender el trabajo tendrán un certificado de inspección redactado", dijo López-Gatell en Twitter. "La Secretaría de Salud llevará a cabo el cierre y el Ministerio Público los investigará por posibles delitos contra la salud pública".

Los casos de coronavirus están aumentando rápidamente en México, donde el gobierno se movió lentamente para imponer el distanciamiento social y las pruebas han sido escasas. Según el recuento oficial, 17 mil 799 mexicanos han sido diagnosticados con Covid-19, pero el mismo gobierno cree que el recuento real es aproximadamente ocho veces mayor. Hasta el jueves, 1 mil 732 personas habían muerto.