Economía

La enésima alerta sanitaria que llega desde Asia añade incertidumbre a los mercados financieros

El terror atávico que la enfermedad provoca en el ser humano también afecta negativamente al mundo de las finanzas.

R. L. Chimeno

jueves, 06 febrero 2020 | 10:48

Con la misma regularidad con la que la primavera sigue al invierno y esta a su vez dejará paso al verano, nos llega desde China una nueva alerta sanitaria generada por un virus que ha pasado de su huésped animal al ser humano, y una vez instalado en nuestro organismo ha logrado mutar para ser contagioso de humano a humano.

Además del indudable drama que supone para las víctimas y sus allegados, el paso de un virus animal al ser humano trae consigo el riesgo de la epidemia, que descontrolada y en el peor de los escenarios puede llegar a convertirse en una pandemia. Y no debemos olvidar que el terror atávico que la enfermedad provoca en el ser humano también afecta negativamente al mundo de las finanzas, finanzas de las cuales depende en gran medida nuestro bienestar.

Cuarentena

El siglo XIV fue testigo de una de las peores epidemias que la humanidad haya sufrido, la llamada peste negra. Posiblemente iniciada al norte de la India, fueron los refugiados de la colonia genovesa de Caffa los que introdujeron la terrible bacteria Yersinia pestis en una desprevenida Europa. Se estima que en pocos años ya había acabado con un tercio de la población, sin discriminar entre reyes y mendigos, piadosos o pecadores.

Después de esta amarga experiencia se estableció el proceso de la cuarentena, cuyo objetivo principal es evitar que potenciales vectores de la infección propaguen la misma a las zonas seguras. Y es precisamente la cuarentena lo que el gobierno chino ha decretado en esta ocasión, con el despliegue de medios humanos y materiales que toda gran potencia gusta de mostrar al mundo y que llevado a sus últimas consecuencias puede llegar a eliminar totalmente el contacto directo entre personas.

Miedo e incertidumbre, enemigos del dinero

A no ser que nos dediquemos a especular en momentos de crisis, invertir en los momentos en los que la situación parece a punto dar un vuelco es muy arriesgado. Lo normal cuando el siguiente movimiento no está demasiado claro suele ser resguardar el dinero en los llamados valores refugio, como el oro u otros activos estables, y conservar otra parte en líquido, por si el crédito deja de fluir. Esto lo podemos hacer invirtiendo en esos instrumentos financieros de la manera tradicional, es decir, comprándolos, o haciendo trading online a través de brókeres online como easyMarkets o algún otro de los que se encuentran debidamente regulados en nuestro país. 

Normalmente cuando hablamos de trading online nos referimos al trading de contratos por diferencia (CFDs), donde podemos especular sobre los precios de diferentes activos financieros como acciones, índices, divisas, materias primas, criptomonedas etc. Uno de los elementos del trading online que constituye a la vez un riesgo y una ventaja es que al operar mediante CFDs operamos apalancados, es decir, con deuda o capital que nos presta el bróker y que nos permite abrir operaciones grandes con un depósito pequeño en proporción por nuestra parte a modo de garantía. Esto, como es lógico, nos expone a ganancias o pérdidas potenciales mayores que si solo arriesgáramos nuestro capital propio. Operar apalancados es operar endeudados, todos conocemos las ventajas y los inconvenientes de la deuda, nos permite inversiones más ambiciosas, pero también multiplica los riegos.

Otra de sus características es que no poseemos el activo con el que operamos, con lo que podemos operar tanto en mercados alcistas como bajistas, es decir, podemos predecir que el precio del activo sobre el que hacemos CFD va a subir o a bajar.

Debido al apalancamiento un depósito con un bróker online tiene el potencial de generar unos ingresos mayores que ese mismo dinero invertido en comprar y poseer el activo, por ejemplo, oro, pero también conlleva un riesgo mucho mayor de perder el depósito en su totalidad, o de endeudarnos si el bróker no sigue una política de protección ante un posible balance negativo. En resumen, operando mediante trading online podemos ganar más y también arriesgamos más, de ahí su dualidad entre riesgo y ventaja.

Según el bróker que elijamos para operar tendremos diferentes niveles de apalancamiento, pero para hacernos una idea, si en una operación de 2000 dólares operamos apalancados 1/10, nosotros pondríamos 200 dólares. 

Supongamos que la operación termina con el activo en 2200 dólares, habríamos tenido un beneficio del 100%, ya que, con 200 dólares iniciales, después de “devolver” al bróker sus 1800 dólares, tendríamos además 200 dólares adicionales. Una rentabilidad que no ofrece ningún producto financiero, ¿verdad? Lo malo es que también se puede volver en nuestra contra, ya que, si en vez de 2200 dólares el activo termina valiendo 1800 dólares, después de devolver al bróker su dinero, no nos quedaría nada de nuestra inversión inicial. ¿Y si bajara más? Entonces quedaríamos debiendo dinero si nuestro bróker no nos ofrece protección frente a esta situación. Esta es una explicación muy simplificada, pero que tal vez sirva para hacernos una idea de si esta forma de invertir es para nosotros, o no.

Cierre de negocios

De momento lo que nos llega de las zonas afectadas son imágenes de calles, y comercios de todo tipo desiertos. Ante el riesgo de contraer una enfermedad que está en el candelero informativo, los chinos han optado por la prudencia y por limitar el contacto con sus semejantes.