Economía

Ingresos exentos a declarar

En el mundo sólo hay dos cosas seguras, el deber de pagar impuestos y la muerte

Iván Pérez
Consultor Fiscalista

domingo, 07 julio 2019 | 18:50

En el mundo sólo hay dos cosas seguras, el deber de pagar impuestos y la muerte. Bajo este silogismo, si bien muchas de las operaciones que se llevan a cabo por parte de las personas tienen un impacto en materia fiscal, no todas son reconocidas en contabilidad ni hechas del conocimiento a la autoridad hacendaria.

Pongo como ejemplo a un agricultor que me consulto respecto a ciertas problemáticas con el SAT, al cuestionarle qué había detectado la autoridad y que cuáles eran sus ingresos, me respondió que la autoridad no había detectado nada, ya que él realizaba puras operaciones exentas. Al repreguntarle porqué consideraban que sus operaciones son exentas, me respondió con singular alegría: “porque todos mis ingresos son en efectivo y no entran a banco”.

Así pues como este agricultor, hay muchos otros contribuyentes que piensan que sus operaciones son exentas, las cuales en la realidad puedan ser o no; sin embargo, todas las operaciones deben ser reportadas a la autoridad fiscal para evitar la presunción de un ingreso gravado. Por ejemplo, la casa habitación donada del padre a su hijo, si bien este ingreso puede ser considerado exento para efectos de ISR, esto no libera al adquiriente de declarar el monto del donativo como un dato informativo; otro, es la errónea creencia de que las operaciones de compraventa que se realicen en efectivo no se deben declarar al SAT, bajo la premisa de que esos recursos nunca ingresaron a una cuenta bancaria. 

Ahora bien, una operación común que llevan a cabo los particulares es la venta de automóviles usados, que cotidianamente se ampara con el endoso de la factura, lo cual incluso fue avalado por tribunales, a pesar de que el comprobante no es un título de crédito. No obstante no debe perder de vista que esta práctica era común cuando se utilizaban como medio de comprobación las facturas impresas, las cuales fueron sustituidas con el comprobante fiscal digital por Internet (CFDI), lo que convirtió el mecanismo para poder transferir la propiedad de un vehículo. 

A mayor abundamiento, si una persona física pretende enajenar un automóvil, y lo realiza a través del endoso de la representación impresa del CFDI (archivo .pdf), su operación carecerá de valor, toda vez que lo que se está endosando no es un comprobante en términos fiscales y comerciales, sino la representación de este; para hablar de una operación correcta (jurídicamente hablando), se debería endosar el documento digital (.xml), lo cual en la realidad no es posible. 

Por lo que para efectos legales y fiscales esta operación requiere de la emisión de un CFDI con todos los requisitos que contempla el numeral 29 y 29-A del CFF, así como las reglas de carácter general emitidas por el SAT, no obstante que quién vende no tenga dado de alta ante el RFC operaciones comerciales, ya que podrá realizar el CFDI desde la página del SAT como una operación esporádica, así que hoy ya conoce qué hacer en este tipo de operaciones.

iperez@duoconsulting.com

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