Economía

Covid-19: Crisis económica y vacunas

La pandemia no da tregua y mantiene un comportamiento errático

Tomada de internet

Rafael Rubio
Agencia Reforma

viernes, 16 octubre 2020 | 07:58

Monterrey— Con 33 millones de contagios y más un millón de fallecimientos a nivel global y 825 mil casos y 84 mil defunciones en México, la pandemia del Covid-19 no da tregua, mantiene un comportamiento errático, se acelera en algunos países, se habla de una tercera ola y ya viene el invierno que se supone agravará la situación.

Los comentarios de que la primavera/verano permitiría controlar la pandemia y llegar mejor preparados al otoño/invierno no fueron acertados. En la experiencia de la pandemia de 1918, en el invierno murieron 5 veces más personas que en el verano.

Los países siguen reaccionando reforzando sus sistemas de salud y las medidas de apoyo a la familia, el empleo y las empresas. Pero no son todos, algunos se mantienen al margen, como México, apostando a que la naturaleza seguirá su curso y el peligro pasará.

Al igual que la crisis de salud, la económica tampoco da muestras de una pausa. Es cierto que la economía mundial muestra reactivación y los pronósticos de octubre del Fondo Monetario Internacional (FMI) son menos negativos que los de junio pasado, pero no quita que la recesión de este año es las más grave de las últimas décadas: -4.4 por ciento global (-5.3 por ciento en julio) y -9.0 por ciento para México (-10.5 por ciento).

Para el siguiente año, las cifras son 5.2 por ciento global y 3.5 por ciento para México. No porqué el gobierno haga las cosas bien sino por el beneficio de la recuperación de otros, particularmente China y los países desarrollados. El FMI reconocen que los riesgos del pronóstico para el 2021 son del lado negativo y considerables.

La economía post-Covid-19

El año ya está perdido. El reto es precisar el perfil de la economía en el mediano/largo plazo y poder reaccionar en lo individual y a nivel empresa ya que ese perfil será diferente al del pasado. De acuerdo al FMI, en los próximos cinco años habrá una pérdida económica de 28 millones de millones de dólares.

A nivel país, hay dos características: primera, la crisis está generando cambios irreversibles en el comportamiento del consumidor y su gasto, ajustes en la estructura sectorial de la economía y modificaciones en las formas de trabajo.

Por ejemplo, habrá menos pasajeros de aviones, lo que afectará a la industria de la aviación; el consumo en línea será más utilizado, lo que generará dificultades para el comercio minorista tradicional; el trabajo a distancia estará más extendido, lo que generará ocasionar para los inmuebles de oficinas; y el turismo y los restaurantes sufrirán.

Pero habrá sectores de crecimiento, salud, farmacéutica, tecnología de la información, logística, comercio electrónico y seguridad.

La segunda, la crisis está aumentando la heterogeneidad de la economía, entre sectores económicos que sufren y otros en expansión, entre empleados protegidos y desprotegidos y se agravan las diferencias entre las regiones.

Para las empresas, los cambios en la estructura de la economía las obligará a ajustar, dependiendo su actividad, su plantilla laboral y sus inversiones. Los balances de las empresas se deteriorarán debido a la pérdida de capital causada por la caída de las utilidades y el aumento de la deuda. Lo que requerirá incrementar capital y reducir endeudamiento, que puede generar cambios en la estrategia de inversión, la ubicación de la producción y la naturaleza de los financiamientos

Frente a las pérdidas de este año, en el 2021 las empresas buscarán mejorar su situación financiera y recuperar su rentabilidad, lo que puede llevarlas a ralentizar los salarios y la inversión, buscar opciones en países de bajo costo laboral y reducir empleo.

Otro problema será la presión de la opinión pública y los gobiernos para acelerar cambios como el rol de la responsabilidad social de las empresas; como la discusión actual sobre si una empresa debe de responder solo a sus accionistas (shareholders) o a sus grupos de interés (stakeholders).

La economía de las vacunas

La materialización de los escenarios económicos podrá atenuarse o agravarse dependiendo de la disponibilidad en tiempo y eficacia de una vacuna contra el Covid-19. Aunque no todas las personas aceptan vacunarse.

Hay más de 200 vacunas en experimentación, 53 se aplican en humanos y 11 se encuentran con aprobación parcial en Fase III. Pero primero tienen que ser aprobadas por las autoridades de salud antes de llegar a la distribución. Hay prisa por llegar a la meta, pues una vez que se tengan varias vacunas aprobadas, los demás esfuerzos se suspenderán.

Se estima que la demanda mundial podría llegar a 2 mil millones (MM) de dosis para una fase inicial, 4 MM para el grupo prioritario y 13 MM para el resto de la población y poder llegar a la "inmunidad comunitaria". El número real podría ser superior ya que en algunas vacunas se necesitará la aplicación de dos dosis por persona.

Estas cifras se han desarrollado a partir de las estimaciones que lo gobiernos han expresado. Hay dos esfuerzos que acaparan la demanda, por un lado, Estados Unidos con la llamada "Operación Velocidad de la Luz" (Operation Wrap Speed) donde tiene acuerdos con 8 empresas y, por el otro, el esquema de Naciones Unidas denominado "COVAX" que agrupa a 171 naciones que busca un acceso equitativo a las vacunas y estima distribuir 2 MM para finales del 2021. México es parte de ese grupo y anuncio que se ha garantizado de forma inicial la cobertura del 20 por ciento de su población, con 52 millones de dosis y se tienen acuerdos para más vacunas con 3 empresas, dos americanas y una china; y que la aplicación será gratuita.

En el lado de la oferta y de acuerdo con UNICEF, el suministro mundial de vacuna Covid-19 comenzará a un nivel modesto (1.3 MM para el año 2020) dependiendo las aprobaciones, pero luego aumentará rápidamente alcanzando 7.4 MM de dosis para finales del 2021. Se espera que para el 2022/23, se habrá cubierto la demanda mundial. Antes del Covid-19, la producción mundial de vacunas de todo tipo fue de 5 MM de dosis.

Se calcula que la materia prima es el 5 por ciento del precio de venta y los costos de manufactura el 25 por ciento. Reportes de prensa, calculan que el precio por dosis podría ser del orden de 2 hasta 10 dólares.

Pero hay cuellos de botella, ya que para la producción masiva hay actualmente solo de 4 a 6 instalaciones; aunque se han anunciado de nuevas capacidades para el mediano plazo.  China y la India controlan el 40 por ciento de la oferta este año y representarán el 70 por ciento para el 2023. También hay limitaciones en la distribución de las vacunas (bajas temperaturas para el almacenamiento).

Desde un punto de vista económico, la producción de vacunas es de altos costos fijos, riesgo en su desarrollo y de largo plazo, lo que las hace productos de bajo margen y de poco interés para las farmacéuticas; aunque la relevancia del Covid-19 las ha vuelto atractivas, sobre todo cuando los gobiernos están financiando parte de sus esfuerzos.

Futuro vs Pasado

Frente a estos escenarios, los gobiernos tienen una responsabilidad de aplicar políticas que atenúen los riesgos y estimulen los cambios positivos para salir fortalecidos. Como ya hemos comentado, se requiere una visión de futuro. De otra forma, el proceso de ajuste será largo, desigual y costoso.

En el caso de México, donde la discusión actual es celebrar el pasado, no se vislumbra una estrategia de futuro.