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Economía

¿Cómo pegará Ómicron a la economía global?

Economistas señalan que el grado del daño dependerá de la potencia de la cepa

Agencias

miércoles, 01 diciembre 2021 | 08:30

Associated Press

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San Francisco— La economía global podría sufrir un golpe modesto por la variante Ómicron del Covid-19, aunque el grado del daño dependerá de la potencia de la cepa en sí, dicen los economistas.

Es probable que el gasto en turismo se debilite, y quizás también lo haga el gasto en restaurantes y las compras en las tiendas. Pero en comparación con la ola inicial de Covid-19 en marzo de 2020 y la variante Delta de este verano, la amenaza de Ómicron a las economías probablemente será menos severa, dicen los economistas, en parte porque cada nueva cepa del virus ha tenido un impacto económico menor, según informó The Wall Street Journal.

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Las economías de EU y el mundo también han ganado impulso después del estímulo en respuesta a trastornos anteriores por la pandemia y un fuerte regreso en la demanda, particularmente en EU. Los problemas de la cadena de suministro que han limitado el crecimiento mostraron recientemente señales de ceder.

Las tasas de vacunación son mucho más altas que a principios de año, lo que probablemente reducirá los riesgos para la salud que plantea Ómicron. Es menos probable que los gobiernos impongan confinamientos generalizados que antes, dada la resistencia política y nueva información sobre qué medidas son las más efectivas para contener el virus.

El Presidente Joe Biden de EU dijo el lunes que su Administración se enfocaría en aumentar la vacunación en lugar de buscar nuevas restricciones a la actividad comercial.

Los economistas predicen que Ómicron podría desacelerar el crecimiento este trimestre y principios del próximo año, pero que el impacto no conducirá a una contracción.

Oxford Economics dijo que probablemente proyectará que el producto interno bruto global crecerá 4.2% el próximo año, un poco por debajo de su estimación anterior del 4.5%.

El lunes, los funcionarios de salud todavía estaban tratando de determinar qué tan contagioso y mortal es Ómicron y qué tan lejos se había extendido más allá de Sudáfrica, donde surgió a principios de este mes.

"Son las restricciones impuestas en respuesta al virus las que causan la mayor parte del daño económico", señaló Neal Shearing, economista en jefe de Capital Economics. "Entonces, la pregunta clave es cómo responderán los gobiernos a medida que se propague Ómicron. Esto, a su vez, dependerá del grado al que escape a las vacunas y, más importante, causa presión sobre los sistemas nacionales de salud".

El efecto más inmediato se producirá en los viajes. Los gobiernos de todo el mundo establecieron nuevas restricciones sobre quién podía cruzar sus fronteras, principalmente vetando vuelos desde países del sur de África.

La nueva variante podría disuadir a los compradores de visitar las tiendas departamentales y boutiques, y a las familias de viajar para visitar a sus seres queridos durante la temporada decembrina.

Por el lado de la oferta, la nueva variante podría mantener a los trabajadores en casa, restringiendo aún más la capacidad de las fábricas para producir artículos para satisfacer la demanda. Eso complicaría aún más las redes de suministro global y correría el riesgo de avivar una mayor inflación. La inflación ya está en un máximo de 30 años en EU y es alta en otras partes del mundo por los desabastos y la fuerte demanda.

La economía de Estados Unidos, la más grande del mundo, parece estar bien posicionada para resistir cualquier golpe. Pero Ómicron podría complicar las perspectivas de inflación y el plan de la Reserva Federal para reducir sus compras de activos a partir de este mes. En testimonio preparado para una audiencia ante el Congreso el martes, Jerome Powell, el presidente de la Fed, dijo que Ómicron exacerba la incertidumbre inflacionaria y plantea otros riesgos económicos. La tasa de inflación anual alcanzó el 5% en octubre, bajo el indicador preferido de la Fed, muy por encima del objetivo del 2% del banco central.

Varios economistas destacaron que era demasiado pronto para decir qué efecto tendría la variante de Ómicron en la reducción gradual de las compras de bonos y los planes de tasas de interés por parte de la Fed.

Una gran pregunta es si la nueva variante reducirá o eliminará la efectividad de las vacunas existentes. A lo largo de la pandemia, las economías han incurrido en los mayores costos cuando los gobiernos han congelado grandes segmentos de sus economías por temor a que los sistemas de salud se vean abrumados.

Europa, que ya está experimentando una nueva oleada de casos de virus, ha establecido nuevas restricciones. Reino Unido, Francia, Italia, Alemania y los Países Bajos han cesado los vuelos desde varios países del sur de África donde se cree que la nueva variante está muy extendida.

Reino Unido volvió a imponer requisitos de uso de cubrebocas en el transporte público, las tiendas y otros espacios cerrados tras identificar múltiples casos de Ómicron en Inglaterra y Escocia.

Algunos gobiernos están incrementando la presión sobre los no vacunados para que se vacunen, ampliando el uso de los "pasaportes de vacunas" para que las personas accedan al transporte público y a los lugares de trabajo.

El momento de la llegada de la nueva variante es desafortunado, ya que el hemisferio norte, económicamente dominante, está a punto de entrar en invierno.

"Si Ómicron es, de hecho, la nueva variante temida que es más transmisible y más capaz de escapar de las respuestas inmunes actuales que Delta, afectaría a la economía global y especialmente a Europa continental en un mal momento", dijo Holger Schmieding, economista en jefe del Berenberg Bank de Alemania.

Los economistas dicen que no anticipan un retorno extendido en Asia de las estrictas estrategias de cero Covid-19 que tienen como objetivo eliminar toda transmisión, aunque la intensidad de cualquier restricción nueva dependerá de cuán peligrosa sea Ómicron.

La excepción es China, donde la aparición de Ómicron probablemente reforzará el compromiso de Beijing con su enfoque estricto, consideró Craig Botham, economista en jefe para China de Pantheon Macroeconomics, en Londres.

Con la propagación de Ómicron, las empresas y los inversionistas deben prepararse para futuros cierres impredecibles de fábricas y puertos en China y restricciones a movilidad y servicios, que debilitan el crecimiento, señaló Botham.

Con información de The Wall Street Journal - Jason Douglas y Tom Fairless contribuyeron a este artículo.

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