Economía

Ceden de precio

Entre los años 2003 y 2004 los televisores de pantalla plana de 50 y 55 pulgadas llegaron a costar hasta 70 mil pesos

Reforma
lunes, 11 marzo 2019 | 08:51
Reforma

Ciudad de México— El aumento de la oferta de las marcas de televisiones dentro del mercado mexicano y la continua demanda de estos aparatos han provocado que, a través de las décadas, los precios bajen de manera considerable.

Al inicio de este siglo, entre los años 2003 y 2004, las pantallas planas de 50 y 55 pulgadas tenían un rango de precio al consumidor de los 56 mil a los 70 mil pesos, expresó Marco Esponda, director de la planta de televisiones Hisense en Baja California.
Pero ahora una pantalla de 50 y 55 pulgadas tiene un precio final de entre 13 mil 300 y 21 mil 300 pesos, dependiendo de la marca, añadió.
Además, con frecuencia se encuentran descuentos donde los precios se reducen a un rango de entre 10 mil y 16 mil 500 pesos, según un recorrido hecho por Grupo Reforma a tiendas departamentales de la capital del país.
"A partir del nuevo siglo empiezan a entrar al mercado las televisiones planas y las van a consumir una décima parte de los que consumían una televisión tradicional", afirmó Esponda.
Ahora el número de oferentes cada vez crece, pues además de las marcas conocidas como Samsung, LG o Sony, se suman otras que son poco demandadas, por ejemplo la china Element.
En el mercado mexicano existen entre 18 y 20 marcas diferentes, consideró Esponda.
Aunado a ello, existe una diferencia en el uso de materiales respecto a las televisiones de la década de los 80 o 90, la cual se fabricaba a partir de fierro y madera, y funcionaba con rayos catódicos, pero las pantallas actuales incluyen materiales más ligeros como el plástico, describió.
Si bien es cierto que una familia de esas décadas mantenía una televisión por más de 20 años y ahora se cambian con mayor frecuencia, no es por la diferencia de durabilidad entre una y otra, sino por las innovaciones tecnológicas que salen y que impulsan al consumidor a estar cambiando constantemente y la accesibilidad en precios, respecto al pasado.
"Como la televisión se convierte en un dispositivo accesible, tal y como lo vemos con los celulares, el cliente está acostumbrado que cada ciertos años, conforme la tecnología le vaya dictando, van querer cambiar de producto", explicó Esponda.
Una pantalla actual, bien cuidada y considerando que se use cinco horas diarias, puede llegar a durar hasta 50 años, informó.