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Economía

Busca Altman billonada para microchips y la IA

Sam Altman, CEO de OpenAI, quiere recaudar millones de millones de dólares para dar nueva forma a la industria global de semiconductores

Agencia Reforma

lunes, 12 febrero 2024 | 08:33

Associated Press | Sam Altman, CEO de OpenAI, quiere recaudar millones de millones de dólares para dar nueva forma a la industria global de semiconductores

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Nueva York, EU.- Sam Altman ya intentaba liderar el desarrollo de la inteligencia artificial a nivel humano. Ahora tiene otra gran ambición: recaudar millones de millones de dólares para dar nueva forma a la industria global de semiconductores.

El director ejecutivo de OpenAI está en conversaciones con inversionistas, incluyendo al Gobierno de los Emiratos Árabes Unidos, para reunir fondos para una iniciativa tecnológica tremendamente ambiciosa que impulsaría la capacidad mundial de construcción de chips, ampliaría su habilidad para impulsar la IA, entre otras cosas, y costaría varios millones de millones de dólares, dicen personas familiarizadas con el asunto. El proyecto podría requerir recaudar entre 5 y 7 millones de millones de dólares, dijo una de las personas.

Semejante suma de inversión eclipsaría el tamaño actual de la industria mundial de semiconductores. Las ventas globales de chips sumaron 527 mil millones de dólares el año pasado y se anticipa que aumenten a 1 millón de millones de dólares al año para el 2030. Las ventas globales de equipos de fabricación de semiconductores -la costosa maquinaria necesaria para operar las fábricas de chips- fueron de 100 mil millones de dólares el año pasado, de acuerdo con SEMI, un grupo de la industria.

Las cantidades que Altman ha manejado también serían exageradamente cuantiosas para los estándares de la recaudación de fondos corporativos, mayores que la deuda nacional de algunas de las principales economías globales y que los gigantescos fondos soberanos.

La emisión total de deuda corporativa estadounidense el año pasado fue de 1.4 millones de millones de dólares, reporta la Asociación de la Industria de Valores y Mercados Financieros. La capitalización de mercado combinada de Microsoft y Apple, las dos empresas de mayor valor en Estados Unidos, es de aproximadamente 6 millones de millones de dólares.

Las conversaciones de recaudación de fondos son el ejemplo más reciente de los ambiciosos planes de Altman que buscan cambiar el mundo. Además de iniciar la revolución de la IA generativa a finales del 2022 con el lanzamiento público de ChatGPT por parte de OpenAI -un primer paso en su esfuerzo por construir inteligencia artificial a nivel humano- él ha invertido mucho en startups que buscan generar energía barata a partir de la fusión nuclear y extender una década la expectativa de vida humana.

La energía también es un factor en los nuevos planes de recaudación de fondos de Altman porque las instalaciones de IA consumen enormes cantidades de electricidad.

Hacer realidad sus ambiciones en materia de chips y otras áreas necesarias para respaldar la IA requeriría persuadir a una red compleja y global de financiadores, socios industriales y gobiernos -incluyendo obtener el consentimiento de Estados Unidos- para el cual la industria de semiconductores es una prioridad estratégica. Altman se reunió con Gina Raimondo, la Secretaria de Comercio, y conversaron sobre la iniciativa, indican personas enteradas.

"OpenAI ha sostenido conversaciones productivas sobre incrementar la infraestructura global y las cadenas de suministro para chips, energía y centros de datos, que son cruciales para la IA y otras industrias que dependen de ellos", dijo una portavoz de OpenAI. "Continuaremos manteniendo informado al Gobierno estadounidense dada la importancia para las prioridades nacionales".

Como parte de las conversaciones, Altman está proponiendo una asociación entre OpenAI, diversos inversionistas, fabricantes de chips y proveedores de energía, que juntos aportarían dinero para construir fundiciones de chips que luego serían operadas por fabricantes de chips existentes, dijeron algunas de las personas. OpenAI acordaría ser un cliente importante de las nuevas fábricas. Gran parte del esfuerzo podría financiarse con deuda, dijo una de las personas. Las pláticas se encuentran en sus etapas iniciales, se desconoce la lista completa de inversionistas potenciales y el esfuerzo podría tardar años y a final de cuentas no tener éxito.

La preocupación por el suministro de chips y la electricidad necesaria para operarlos ha aumentado en medio de la creciente demanda por la inteligencia artificial. Los chips de Nvidia, líder del mercado en computación de IA, han escaseado. Los chips de IA también se han convertido en parte de la batalla geopolítica entre Estados Unidos y China por el dominio tecnológico, y Estados Unidos ha impuesto restricciones a su exportación a sus adversarios.

En las últimas semanas, Altman se ha reunido con varios actores en su esfuerzo, en particular el jeque Tahnoun bin Zayed al Nahyan de los Emiratos Árabes Unidos, según algunas de las personas familiarizadas con el asunto.

El Gobierno de los EAU sería una parte importante del esfuerzo, suponiendo que el Gobierno de Estados Unidos le permita desempeñar ese papel, indicó una de las fuentes.

Altman también se reunió con Masayoshi Son, director ejecutivo de SoftBank, y con representantes de empresas de fabricación de chips, incluyendo Taiwan Semiconductor Manufacturing Co., también conocida como TSMC, para hablar del proyecto.

En conversaciones con TSMC, Altman dijo que quiere construir docenas de plantas de manufactura de chips en los próximos años, señalaron las fuentes. Su visión sería recaudar dinero de inversionistas de Medio Oriente y que TSMC las construya y administre.

Hasta ahora, OpenAI ha desarrollado su tecnología de IA empleando los recursos computacionales de su socio Microsoft, cuya valuación superó recientemente los 3 millones de millones de dólares, en parte debido al entusiasmo de los inversionistas respecto a sus esfuerzos en IA y su relación con OpenAI.

Altman ha compartido sus planes con Satya Nadella, el director ejecutivo de Microsoft, y Kevin Scott, su director de tecnología, dijo una persona enterada de esas conversaciones.

Entre las muchas preguntas difíciles que enfrenta el esfuerzo de Altman está dónde se construirían las nuevas plantas de chips. Él preferiría que nuevas fábricas fueran financiadas por Estados Unidos, donde ya se anticipa que la Administración Biden otorgue miles de millones de dólares en subsidios a TSMC y otros importantes fabricantes de chips en las próximas semanas.

Pero esas empresas enfrentan retos para expandirse en EU. Por ejemplo, TSMC ha señalado a retrasos, una escasez de trabajadores calificados y altos costos en su proyecto de 40 mil millones de dólares en Arizona.

El Gobierno de Estados Unidos se ha mostrado receloso a permitir que ciertos gobiernos extranjeros controlen el suministro estratégicamente importante de microchips que impulsan la economía digital.

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