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Vuelan a la final

Búhos se impone y barre a La Tribu en su serie para disputar el título del Regional

Cortesía

Eduardo Morán / El Diario

domingo, 28 marzo 2021 | 06:00

Desde que le pegó, Julio Pacheco supo que la pelota iba a terminar del otro lado de la barda, por eso levantó los brazos antes de iniciar el recorrido de las bases que terminó con la octava carrera para los Búhos y que en ese momento rompió el empate en la parte alta de la onceava entrada, al tiempo que abrió la puerta que llevó a los emplumados a derrotar a La Tribu de Little Caesar’s 13-7, ayer en el Estadio Juárez.

Con el triunfo en once entradas, los Búhos ganaron la serie semifinal 2-0 y avanzaron a la final del Torneo Regional ‘Cielito Lindo’.

Con la pizarra empatada a siete carreras, Pacheco fue el primero al bat en la apertura de la entrada número 11 y le encontró la bola a Luis Moncayo para mandarla del otro lado y darle una vez más la ventaja a los Búhos, que la habían perdido en la sexta entrada cuando un grand slam de Luis Aguirre había puesto arriba a La Tribu 7-5.

Después de Pacheco, Antonio Gurrola recibió base por bola. El alto mando de La Tribu decidió que era todo para Moncayo y enviaron a la loma de los disparos a Alfredo Reyes, que inició bien al ponchar a Yael González.

Fue el turno de Néstor Cruz, que también mostró su poder con el bat y mandó a doña blanca al otro lado de la barda, llevándose por delante a Gurrola para dale la ventaja a los Búhos 10 por 7.

Reyes permitió hit de Kevin Robles y caminó a Pablo González, lo que obligó a que saliera del juego y su lugar fuera ocupado por Pablo Lira.

Lira entró frío y le regaló la base a Manuel Bertaud para llenar la casa. Eso fue bien aprovechado por Luis García, que con un sencillo impulsó dos carreras para ampliar la ventaja a 12-7. Después Edwin Ávila también pegó de hit e empujó la carrera número 13 para los Búhos de Ahumada.

Daniel Ornelas subió a la loma en la sexta entrada y a pesar de que fue recibido con un grand slam, supo reponerse y lanzó el resto del partido para agenciarse la victoria.

Las seis carreras que La Tribu aceptó en el onceavo rollo fue una losa muy pesada y ya no tuvieron fuerza suficiente para levantarse y evitar la derrota.