Vibraron en Primera

Cobras y CF Indios pusieron a Juárez en el mapa nacional del futbol soccer aunque cumplieron con una breve etapa en el máximo circuito

Jesús Ángel Rodríguez / El Diario
martes, 09 julio 2019 | 06:00
Tomada de internet |

El futbol de Primera División, deporte que mueve multitudes, levanta pasiones, une y divide opiniones, está de regreso en la frontera.
La historia indica que antes que Bravos, Cobras e Indios fueron los equipos que militaron en el  máximo circuito en la ciudad, pero a diferencia del FC Juárez, el conjunto ofidio y el cuadro indígena alcanzaron la categoría de forma deportiva, al ganar ambos la gran final por el ascenso a los Esmeraldas de León.
A su vez, Bravos logró su ingreso por la vía administrativa, al adquirir la franquicia que pertenecía a Lobos BUAP.
El primer equipo que tuvo Juárez en la ahora llamada Liga MX fue Cobras, que consiguió su ascenso el 12 de junio de 1988.
Permaneció cuatro años hasta su descenso, que se registró al finalizar la temporada 1991-92.
El debut de los ofidios se dio el 15 de octubre de 1988 en el estadio Azteca, donde sacó un empate sin goles frente al América.
Fue el extinto empresario Federico de la Vega, padre de Alejandra de la Vega Arizpe – hoy presidenta del consejo de administración de Bravos FC Juárez – quien con la ayuda y gestión del colombiano Rafael Hernández París, hilo conductor y pieza clave en las negociaciones, compró Cobras de Querétaro, equipo recién descendido a la Segunda División que tenía como presidente al tenista Vicente Zarazua. La escuadra mantuvo el mote y la franquicia se trajo a esta frontera.
Esa campaña (87-88) el León, que por primera vez jugaba en la Segunda División, vivió una gran temporada, lo que lo convirtió en el favorito para ascender.
Cobras, por su parte, culminó en tercer lugar con 13 puntos, por debajo de los ‘Panzas Verdes’ y a nueve unidades del Santos de Torreón.
En ese tiempo la Liguilla de la ‘categoría de plata’ no se jugaba a ida y vuelta, sino que los calificados se dividían en dos grupos y solamente los líderes de cada sector tenían el derecho de disputar la final.
León y Cobras terminaron en la primera posición de su respectivo pelotón. El equipo del bajío contaba con casi todo el plantel que había tenido en Primera División.
El juego de ida se jugó en el estadio Olímpico Benito Juárez, el 2 de julio de 1988, con un marcador final de 0-0.
Una semana después, en el Nou Camp de León se efectuó el encuentro de vuelta. Joel Ruiz abrió los cartones al 73’ por los locales, pero el delantero juarense Enrique Guzmán, en una última jugada, se lanzó de chilena en el área e igualó el marcador de manera espectacular.
Al haber quedado empatados en ambos encuentros, se tuvo que jugar un tercer partido en sede neutral. El martes 12 de julio se realizó el encuentro en la cancha del estadio Azteca.
Juan Lino, al minuto 20, anidó la pelota en propia puerta para que las Cobras consiguieran la ventaja, misma que mantuvieron hasta el silbatazo final.
Para sorpresa de todo el gremio futbolístico Ciudad Juárez tuvo por primera vez balompié de la máxima categoría.
Cobras debutó en Primera División contra Cruz Azul de visitante, en un partido de Copa.
Su primer juego de local fue ante Correcaminos de la UAT, también dentro del torneo copero.
El 15 de octubre de 1988 disputaron su primer juego de Liga ante América, con quien empató a cero goles, en el estadio Azteca.
En la temporada 1991-92 con Joaquín Mendoza en el banquillo, mismo entrenador que lo ascendió en la temporada 1988, el equipo obtuvo solamente seis victorias por 21 derrotas y terminó por descender.  
Su último partido lo jugó en Veracruz el 9 de mayo de 1992, en el que cayó 5-2 con los Tiburones Rojos.
Veinte años después de que un equipo de Ciudad Juárez llegara a la Primera División, apareció el CF  Indios.
La historia de este club fronterizo comenzó en 2005, cuando, apoyado por su familia, el empresario Francisco Ibarra, adquirió en sociedad con el Club Pachuca la franquicia de Pachuca Juniors que militaba en Primera A y la trasladó a esta ciudad.
Ibarra Molina encontró en el promotor y entrenador Jorge Gánem al creador del proyecto deportivo llamado CF Indios, al tiempo que fungió como un puente entre el inversionista  local y la dirigencia de Tuzos encabezada por Jesús Martínez y Andrés Fassi.  
Fue el 25 de mayo de 2008 cuando los Indios le regresaron a Ciudad Juárez futbol de Primera División, venciendo a los ‘Panzas Verdes’ por global de 3-2.
Indios estuvo dos años en el máximo circuito, fueron cuatro torneos los que jugó en la liga, en los que disputó un total de 72 encuentros, con marca de 16 victorias, 22 empates y 34 derrotas.
El sábado 26 de julio de 2008 hizo su presentación contra los Tecos, duelo que perdió por la mínima diferencia (0-1) en casa.
Considerado un ‘oasis en el desierto’ por el importante rol que jugó en las épocas más álgidas de crimen e inseguridad en esta frontera (2008-2010), el equipo ligó cuatro derrotas a manos de Tecos U.A.G, Monterrey, Necaxa y Santos, lo cual, marcó la salida del entrenador Sergio Orduña del banquillo aborigen.
La primera victoria en el máximo circuito llegó de visitante, el 27 de agosto, al imponerse 1-0 a Morelia.
En casa triunfó en la jornada 7, al doblegar 2-1 a Pachuca, el 30 de agosto de ese mismo año.
No volvió a ganar hasta la jornada 15, en la que derrotó 1-0 a Puebla, el primero de noviembre.
Indios descendió el 27 de marzo del 2010, en el llamado Torneo Bicentenario, luego de perder 3-0 ante Atlante, con Gabino Amparán en la banca como técnico.
Entre el Apertura 2009 –con Héctor Hugo Eugui como técnico–, en el que no ganó un solo juego en 17 fechas y el Bicentenario 2010 –bajo el mando de José Treviño-, en el que triunfó en la jornada 11, estableció un récord hostorico de 27 partidos sin ganar, marca que, a la postre, le costó perder la categoría.
A falta de cinco jornadas para que concluyera ese torneo, Indios descendió a la Liga de Ascenso y  se despidió con una victoria de 2-0 sobre Pumas de la UNAM, el 25 de abril de 2010.