Una guía ilustrada hacia el Supertazón

El difícil camino hacia el gran juego de esta tarde

The New York Times
domingo, 03 febrero 2019 | 13:41

Mucho se hablará en los siguientes días sobre Sean McVay y Tom Brady, y sobre Sean McVay y Bill Belichick y, claro, sobre Sean McVay. Pero antes de discutir las proezas del entrenador de los Carneros, el mariscal de los Patriotas o su entrenador, respectivamente, vale la pena repasar cómo llegamos al Supertazón LIII, disputado por los Carneros de Los Ángeles y los Patriotas de Nueva Inglaterra. Hubo muchos giros en la postemporada, al igual que errores, penaltis, derrotas sorpresivas y diversión.

Ronda de comodines

 

Potros 21-Texanos 7

Después de tres años de lesiones, decepciones y frustraciones era fácil dejar de tener expectativas altas para Andrew Luck. Pero apenas a sus 29 años y por fin recuperado, el mariscal potro dirigió a su equipo contra Houston y destrozó a los campeones de la división sur de la liga americana. Además, Luck hizo que ese triunfo luciera fácil y, a diferencia de años pasados, que fuera divertido.


Vaqueros 24-Halcones marinos 22

Los únicos obstáculos para que Dak Prescott, el mariscal vaquero, tuviera su primera victoria en postemporada eran… pues, los defensores de Seattle. En el partido hubo poca gracia artística —como en otras ocasiones de la temporada 2019— a medida que Prescott, de unos 106 kilogramos, pasó de mariscal a niveladora para abrirse camino hacia el final del partido, cuando su equipo necesitaba moverse 14 yardas en el tercer intento de pase: logró la anotación y el triunfo.

 

Cargadores 23-Cuervos 17

Todos los superhéroes tienen su kryptonita. El novato de Baltimore Lamar Jackson, aunque ha puesto a prueba los límites de cuánto corren los mariscales, dejó ver la suya: mantener seguro el balón. La estrategia de los Cargadores, que aún se recuperaban de una derrota ante los Cuervos en la temporada regular, fue defender enfocándose en correr hacia Jackson y conseguir que soltara el balón. Para el infortunio de los Cuervos, eso funcionó a la perfección.

 

 

Águilas 16-Osos 15

Cinco segundos es poco tiempo, pero fue una cantidad suficiente para que el balón pateado por Cody Parker para un intento de gol de campo de 43 yardas hiciera contacto con Treyvon Hester, de Filadelfia, de modo que el ovoide pegó del lado superior izquierdo de la portería, luego rebotó en el travesaño y quedó fuera… al igual que Chicago, cuyas esperanzas de avanzar en la postemporada con una defensa de primer nivel se esfumaron.

 

Duelos divisionales

 

Jefes 31-Potros 13

La gran crítica era que los Jefes tenían mucha ofensiva y nada de defensiva. Pero díganle eso a Andrew Luck, quien estuvo rodeado por los defensores de Kansas City durante todo el tiempo que mantuvo a los Potros en juego ofensivo: 20 minutos y 11 segundos. A Luck lo capturaron antes de que lanzara el balón tres veces, lo tumbaron otras seis y, además, tuvo un balón perdido. Pasó casi todo el partido siendo espectador de su mariscal rival, Patrick Mahomes.

 

Carneros 30-Vaqueros 22

C. J. Anderson empezó la temporada en la alineación de los equipos de Carolina y de Oakland antes de llegar a Los Ángeles. Pero el corredor carnero logró sumar una cuarta banca a su colección: en este partido aprovechó una de sus recepciones para sentarse al lado de los jugadores de Dallas y festejar “junto” con sus rivales. Él y Todd Gurley derrotaron a los Vaqueros en su propio estadio; los sometieron corrida a corrida.

 

Patriotas 41-Cargadores 28

El mariscal de los Cargadores, Philip Rivers, ha hecho prácticamente todo lo que puede hacer un jugador en un campo de futbol americano. Ha lanzado 374 pases para anotación y ha ganado 118 juegos en la temporada regular. Ha sobrellevado lesiones, se ha adaptado a los cambios del estilo de juego y cuando termine su carrera muy seguramente contará con un espacio en el Salón de la Fama en Canton, Ohio. Pero nunca ha derrotado a Tom Brady… a estas alturas parece que nunca logrará hacerlo.

 

Santos 20-Águilas 14

Si el receptor Alshon Jeffery hubiera cachado el balón, las Águilas habrían ganado. Si lo hubiera tocado y dejado caer, habrían tenido por lo menos la oportunidad. Desafortunadamente para el equipo de Filadelfia y para los fanáticos que creen que el mariscal Nick Foles siempre va a encontrar dónde mover el ovoide, el balón pasó entre las manos de Jeffrey y terminó en las del esquinero de los Santos Marshon Lattimore.

Finales de conferencia

 

Carneros 26-Santos 23

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La infracción no marcada ya es infame. Drew Brees, mariscal de Nueva Orleans, lanzó el pase a Tommylee Lewis; si este hubiera cachado el balón, los Santos podían aprovechar el tiempo que restaba en el reloj para patear un gol de campo y ganar. Por la desesperación, Nickell Robey-Coleman, esquinero defensivo de los Carneros, se abalanzó contra Lewis. Lo alcanzó antes del balón y dejó al receptor de los Santos lejos del camino del ovoide. Fue un claro penalti, ya sea visto en tiempo real o en las muchas repeticiones… pero los árbitros por alguna razón no lo notaron. En un deporte marcado por tantas repeticiones de video, la interferencia de pase sigue siendo (por ahora) una de las pocas decisiones que no puede ser revisada. Oficialmente, los Santos perdieron en tiempo extra, pero ya les habían arrebatado un posible triunfo durante el tiempo reglamentario.


 

Patriotas 37-Jefes 31

El mariscal de los Jefes, Patrick Mahomes, encontró su equilibrio durante la segunda mitad del partido, para revertir un déficit de 14-0 y logró quedar empatado con los Patriotas 31-31 al final del tiempo reglamentario. Pudo conectar pases que parecerían imposibles, evitó que lo capturaran y demostró todo el talento que lo hizo meritorio de tantas discusiones durante la temporada. Pero las reglas del tiempo extra de la NFL en ocasiones son crueles, al establecer que el partido termina con la primera anotación, por lo que la suerte de Kansas City quedó definida cuando el árbitro lanzó la moneda y los Patriotas obtuvieron el derecho de recibir el balón para iniciar la ofensiva. Tom Brady hizo avanzar a su equipo por el campo y dio el pase de anotación. Mahomes, el jugador que parece poder hacerlo todo, se quedó en las bandas laterales con un abrigo mientras era testigo de la derrota.