Tras desastre en septiembre, Acereros muestran mejoría

Llegan a la mitad de la campaña con una marca de 4-4

Associated Press
miércoles, 06 noviembre 2019 | 06:00
Associated Press | El mariscal Mason Rudolph (2) logra evadir a Ben Banogu

Pittsburgh.- El mariscal emblemático de la franquicia no ha encabezado una sola jugada desde la segunda semana. Se ha convertido en el coach asistente mejor remunerado en la NFL.
La persona que ocupó su lugar quedó inconsciente por un golpe, en lo que era apenas el tercer partido de inicio en su carrera. La ofensiva terrestre es algo caótica. Los receptores han tenido dificultades para encontrar identidad o consistencia.
Y aun así, los Acereros de Pittsburgh han llegado a la mitad de una complicada campaña con vida, tras superar el domingo 26-24 a Indianapolis. Merced a su tercer triunfo consecutivo, se han colocado en una foja de 4-4.
“Trabajaremos por siempre en busca de olvidarnos de esa pestilencia de septiembre”, dijo el entrenador Mike Tomlin. “Pero queda vida aquí, y aprecio el esfuerzo y la lucha”.
El resurgimiento de Pittsburgh ha sido posible gracias a una defensa que ha recuperado su eficacia, apoyada en el tipo de jugadas que falló de manera exasperante en 2018. Los Acereros forzaron apenas a 15 pérdidas de balón la temporada anterior, para ser penúltimos de la NFL en ese rubro.
En 2019 han logrado ya 22, incluida una intercepción del profundo Minkah Fitzpatrick, quien devolvió el balón 96 yardas hasta las diagonales en el segundo cuarto del duelo ante los Potros. Fue su cuarto envío interceptado desde mediados de septiembre, cuando llegó en un canje con Miami.
Pittsburgh llamó la atención al ceder una selección de primera ronda del Draft de 2020 a cambio de Fitzpatrick. El trueque se pactó apenas horas después de que una lesión en el codo derecho terminó con la campaña del mariscal estelar Ben Roethlisberger.
El mensaje entonces fue claro: Los Acereros no tenían intención de renunciar a sus aspiraciones en 2019. Confiaron en el mariscal suplente Mason Rudolph, pese a que poco después sufrió una conmoción cerebral. Tomlin enfatizó que los estándares del equipo no cambiarían por las bajas en el personal.
Aunque la ofensiva sigue siendo un trabajo inconcluso, Pittsburgh ha encontrado la forma de sobrevivir.