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Tercer tiempo: Cuando jugar bien no es suficiente

Al minuto 73 fue clave la falla de Armoa: se tardó una eternidad en decidirse a disparar… y se esfumó la posibilidad del 2 a 2

Luis Miguel Rodríguez Cruz

lunes, 31 agosto 2020 | 06:13

Al minuto 73 fue clave la falla de Armoa: se tardó una eternidad en decidirse a disparar… y se esfumó la posibilidad del 2 a 2. Fue la jugada inmediata posterior a la pelota que pegó en el poste de Juárez y que habría significado el tercero de Monterrey. Pero Bravos nunca se rindió, fiel a su genoma futbolístico y mote. Demasiado castigo refleja la posición en la tabla general para un equipo que no juega mal. Al contrario, juegan bien. Siempre, en todos sus partidos, Bravos empieza incisivo y directo: van al ataque. El problema es que conforme avanzan los minutos van disminuyendo las revoluciones en su juego y se toman “tiempos fuera”. Inobjetable es que en Monterrey los de Juárez empezaron con más idea, teniendo ya en Marco Fabián (una sana costumbre) a su diferente entre los diferentes.

Bravos tuvo la pelota en un inicio, pero en cuanto se la dieron a MTY, los rayados crecieron; Monterrey necesita que le den paleto para hacer daño, pues se les dificulta recuperarla. Bravos hizo mal en prestarles el balón a ratos porque cada vez que la tuvieron metieron en aprietos a la saga fronteriza. El gol de Bravos fue tremendo: muy colectivo, muy bien urdido: centro de Acosta por derecha, peinada de Flavio y buena definición de Lezcano. Sí, Juárez juega bien pero a veces les falta confiar más en sí mismos. La mayoría de los goles de Bravos han sido de buena fabricación. Queda un aliciente: por el equipo no ha quedado, pues en sus 7 partidos, por funcionamiento (salvo el desastre en casa ante Chivas), nunca se ha visto avasallado por el rival. 

Lástima del gol de MTY iniciado el segundo tiempo, donde (otra vez) Bravos había iniciado mejor. Pero tras el gol local, Bravos metió a MTY en su área. Mala suerte en el fuera de lugar (bien señalado) previo al penalti clarísimo en favor de Juárez que, de haberse señalado y concretado, hubiese cambiado la historia. Y de ahí… el segundo gol de Rayados de Ake Loba. Gol de suerte y Desgracia total para Juárez. Bravos no merecía esa suerte. Cuando tenían la pelota en su poder y la manejaban mejor, vino el segundo del local. 

Dos observaciones: Juárez sabe qué hacer con la pelota, pero llegan un momento (y más cuando se ponen en ventaja) en que le regalan el balón al rival. A los Bravos les gusta jugar con el cuchillo entre los dientes. El otro detalle a considerar es que no terminan de confiar plenamente en sus capacidades, pues ante planteles supuestamente muy superiores nunca se vieron superados en funcionamiento. Tal vez sí en el marcador: como ante Cruz Azul o ayer ante Rayados, pero el accionar del equipo no es para nada reprochable. A veces jugar bien no basta. A veces tener la mayor posesión no es suficiente. Dice una frase mítica en el pasillo de los vestidores del estadio Old Trafford, la casa del Manchester United, que reza así: “No hay mejor premio que ser aclamado por tu estilo”. Ayer el futbol volvió a ser cruel con Bravos, pero su estilo de juego aguerrido se agradece.