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Sueño tuzo

El juarense Jahaziel Marchand debuta en Primera División con Pachuca

Cortesía Liga MX

Eduardo Morán / El Diario

jueves, 21 enero 2021 | 06:00

Como muchos niños, el juarense Jahaziel Marchand empezó a patear balones de futbol desde muy pequeño, pero el talento nato que posee lo llevó primero al Cecaf en esta ciudad, luego a la fuerzas básicas del Club Pachuca y finalmente el lunes pasado a cumplir uno de sus sueños: debutar en la Primera División del futbol mexicano.

La noche del pasado 18 de enero en el partido contra León, cuando se cumplía el minuto 75, Jahaziel sintió cómo corría por todo su cuerpo el nervio que provoca experimentar algo nuevo, tal vez igual que lo sintió en el verano de 2010 cuando a sus 9 años salió de esta ciudad para enrolarse en la escuela de futbol del Pachuca.

El mediocampista nacido en esta frontera el 28 de septiembre del 2001 entró en lugar Víctor Guzmán y oficialmente estuvo en la cancha 15 minutos, los primeros en la Liga MX.

“Obviamente me sentía con nervios y ansias pues ya era el momento en que iba a entrar”, declaró Jahaziel Manchard vía telefónica desde Pachuca. “Creo que ya tocando la primera pelota se fueron esos nervios, pero bien, muy contento de lograr un sueño que tenía desde chico”.

-¿Cómo fueron tus inicios en el futbol?

“Desde que tengo memoria pateo balones con mi papá y con mi hermano allá en Ciudad Juárez, hasta que empecé a ver que había una escuela, el Cecaf, y pedí entrar ahí, entonces mis papás hicieron el esfuerzo para que yo entrara. Mi papá vio que me gustaba y me apoyó más”.

Cuando Marchand tenía nueve años le tocó ir a un torneo a Acapulco y ahí lo detectaron los visores del Pachuca, quienes lo invitaron a ir a unas visorías a la capital del estado de Hidalgo.

“A los nueve años fui a Pachuca a la visorías y me dijeron que me tenía que quedar. Era agosto del 2011”.

-¿Cómo te sentiste a esa edad por tener que salir de tu ciudad?

“La verdad, muy nervioso, no sabía cómo estaba la onda, además de que yo estaba muy apegado a mi mamá, mi hermana y sobre todo a mi hermano. Pero me ayudó mucho que aquí en Pachuca ya había compañeros de Ciudad Juárez y ellos me fueron guiando también”.

Aunque sus papás se mudaron a Puebla para estar más cerca de él, Jahaziel procura visitar su ciudad natal por lo menos una vez al año, pues aquí todavía tiene familia. Precisamente, el jugador juarense agradece a su familia, su novia, sus amigos, a sus abuelos y a todos los que lo han apoyado para que se cumpliera uno de sus sueños.

“Pero sobre todo agradecido con Dios, con mi familia por todo el sacrificio que han hecho para lograr mis sueños y ya se cumplió uno de ellos”.