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‘Sin sacrificio no hay recompensa’

Javier Medina, quien fallece a las 52 años, deja huella en el fisicoculturismo

Cortesía

Eduardo Morán / El Diario

sábado, 17 octubre 2020 | 06:00

“Sin sacrificio no hay recompensa” era la frase que Javier Medina solía decir a sus alumnos o a cualquier persona que le pidiera un consejo para mejorar sus rutinas con las pesas en el gimnasio, pero siempre de una manera sencilla y accesible.

Javier Medina, de 52 años de edad, y su hija Diana, de 27, perdieron la vida la madrugada del pasado 15 de octubre a consecuencia del Covid-19.

Fueron más de 30 años los que Medina, o ‘Caballero’, dedicó entregado al cien por ciento al fisicoculturismo, deporte en el que ganó competencias importantes, pero principalmente ganó un sinnúmero de amigos, que desde el jueves manifestaron su tristeza y apoyo a la familia Medina a través de las redes sociales.

Ganador del Mr. México 2012 y de la Noche de Campeones 2017, Medina también compitió en el Mr. Olimpia, la Copa Eres y selectivos municipales, estatales y nacionales.

Nadia Ramírez, una de sus alumnas desde hace 10 años, recuerda que Javier Medina trabajó prácticamente toda su vida en el Alcatraz Gym, donde se le podía ver por las mañanas y regresaba por las tardes, “pero como son dueños de algunas Michoacanas se le complicaba un poco, así es que optó por dedicar mitad del tiempo al gimnasio y mitad al negocio”.

Cada persona que lo conoció, agregó Nadia, tiene el recuerdo de él como una persona sencilla, noble, accesible, siempre apoyando a las personas, incluso económicamente si los veía que estaban batallando, no la pensaba.

“Hace 10 años yo llegué un día al gimnasio y pregunté por un entrenador y no sé por qué me dirigí a él y con el tiempo se volvió parte de mi familia y desde las cinco de la mañana estaba siempre sonriendo y motivándonos”, recordó Nadia Ramírez.

Medina gustaba de mantener a su familia muy unida, a donde iba siempre se hacía acompañar de su esposa Reyna María López, y era el encargado de organizar la posada del Medina’s Team.

“Siempre será recordado no sólo por su amable manera de tratar a cada uno de sus alumnos, a quienes en ocasiones preparaba para competir; qué decir del entusiasmo, la motivación, nobleza, generosidad, el amor y la pasión que ponía a cada entrenamiento con una singular sonrisa”, mencionó Nadia Ramírez.