Se lleva la tarde Pablo Hermoso

Rejoneador español el gran triunfador con tres orejas y un rabo

Eduardo Morán / El Diario
lunes, 11 marzo 2019 | 06:00
Marco Tapia / El Diario

Con tres orejas y un rabo el rejoneador español Pablo Hermoso de Mendoza resultó el triunfador de la corrida de ayer celebrada en la plaza de toros Alberto Balderas, que registró tres cuartos de entrada, en una tarde nublada y fresca que por momentos presentó una ligera llovizna.
Su hijo Guillermo, que estuvo voluntarioso toda la tarde, se llevó tres orejas, mientras que el potosino Sebastián Torre le cortó dos orejas a su segundo del día.
Terminada la corrida, los tres rejoneadores fueron sacados en hombros de la plaza y prácticamente de inmediato abordaron la camioneta que los llevaría al hotel y de ahí rápidamente al aeropuerto.
Antes de subir al vehículo, y mientras se tomaba fotos con aficionados, Pablo Hermoso de Mendoza dijo que la corrida de ayer la sintió “muy rica, muy feliz la verdad”.
— ¿Qué le pareció la actuación de su hijo?
“Bueno, pues la verdad que feliz, Juárez otra vez recibe muy bien a mi hijo, lo apoya en un momento en el que necesita mucho aprendizaje, está creciendo en la profesión, pero yo creo que del año pasado a este ya hemos visto una evolución con toros más complicados y él ha sabido buscarle la vuelta y bueno, pues yo quisiera que aprendiera todavía más rápido como padre, pero ahí va por buen camino”.
— ¿Y de su actuación qué puede decir?
“Bueno, yo muy a gusto, sobre todo con mi segundo toro que fue un toro con más calidad”.
El primero en salir al ruedo fue Sebastián Torre y enfrentó a Castor, un cárdeno oscuro de 465 kilos de peso. El rejón de muerte lo colocó un tanto trasero y desprendido, con lo cual solamente obtuvo palmas y salida al tercio.
Llamó la atención que para el arrastre de los toros se tuvo que utilizar una camioneta pick up, lo que generó comentarios negativos entre algunos aficionados, que consideraron que una plaza como Juárez no merece eso.
En su segundo toro, de nombre Juarense con 475 kilogramos, Torre pidió a la banda de música que tocaran el Corrido de Chihuahua antes de colocar la tercera banderilla. Antes de matar, realizó una faena en la que tocó con su mano derecha la cara de Juarense y, aunque dio un primer pinchazo, el juez de plaza le concedió una oreja, pero ante los reclamos del propio rejoneador y del público, accedió a otorgar la segunda.
Pablo Hermoso en su primero de la tarde enfrentó a Estellés, de 525 kilogramos, que se mostró como un toro más difícil, que se ponía por delante y espera al caballo, con lo cual le cortaba el viaje. También dio un pinchazo en la suerte de matar y recibió una oreja que decidió dársela de regalo a un niño que estaba en los tendidos.
El segundo para Pablo fue Compadre, de 510 kilogramos, al que le realizó vistosas faenas con los diferentes caballos que utilizó. Al colocar el rejón de muerte, el toro murió casi de inmediato, el juez concedió dos orejas, pero ante la presión del público cedió también el rabo y pidió vuelta al ruedo para Compadre, que se realizó a la usanza española, es decir, en sentido a las manecillas del reloj.
Guillermo enfrentó primero a Don Diego, de 450 kilogramos, que hasta ese momento se presentaba como el mejor toro de la tarde y al que le colocó las tercera y cuarto banderilla con paso doble ‘Gato Montés’ de fondo y que después, al colocar par de banderillas con ambas manos, se ganó la ovación del público que pidió las dos orejas, lo que concedió el juez después de que había otorgado solamente una.
El segundo para Guillermo, y último de la tarde, fue Magallanes con 520 kilogramos, al que le colocó dos pares de banderillas a dos manos, pero a la hora de matar primero dio un pinchazo y al final el juez consideró que la faena había sido merecedora solamente de una oreja.