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'Mantequilla' Nápoles hizo de Juárez su hogar

Aquí conoció a la mujer que se convertiría en su esposa, además pasó parte de su vida en los baños Roma

Archivo / El Diario de Juárez
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El Diario de Juárez

viernes, 16 agosto 2019 | 16:31

La noche del 18 de abril de 1969, en el Foro de Inglewood, California, el nacido en Cuba, José Ángel ‘Mantequilla’ Nápoles, se convertía en campeón mundial peso wélter al noquear en el asalto 13 al americano Curtis Cokes.

El legendario ‘Mantequilla’ Nápoles encontró en Ciudad Juárez un hogar, lejos de los lujos y de la ostentosa vida que llevó cuando estuvo en la cumbre de su carrera.

El exboxeador cubano-mexicano campeón wélter durante cinco años, que terminó con un récord de 88 peleas ganadas y 7 derrotas, fue considerado por la revista “The Ring” como uno de los 100 mejores boxeadores de la historia.

Aquellos días de gloria quedaron atrás en el tiempo y pasó parte de su vida en los baños Roma, en el centro de Juárez, donde ‘Mantequilla’ entrenó a algunos prospectos.

José Ángel Nápoles nació el 13 de abril de 1940 en Santiago de Cuba, y vivió parte de su infancia en la calle San Antonio 772 de esa ciudad, donde solía hacer dos cosas: jugar beisbol o pelear con los vecinos, según relató en una entrevista para El Diario en marzo de 2016.

Al platicar con él, sus manos con nudillos prominentes no dejaban de envolverse una sobre la otra. Pareciera que la ansiedad siempre estuviera en su cuerpo. Su pelo corto y blanco enmarcaba su cara morena, donde sobresalían unos ojos llenos de cicatrices, resultado de las cerca de 470 peleas amateur y 95 profesionales que enfrentó.

‘Mantequilla’ batallaba para hablar. Lo hacía pausado y con palabras que conocía bien. Recordó cómo llegó a la Ciudad de México huyendo del régimen de Fidel Castro cerca de 1959 o 1960, en donde comenzaría su despegue como profesional de los encordados.

Al preguntarle su edad, ‘Mantequilla’ dijo: “Tengo muchos, soy del 1940, échale”, respondió sin abundar más en el tema.

Tras varios años de estar peleando en carteleras nacionales, a Nápoles le llegó la oportunidad de boxear por el título mundial de peso welter ante Curtis Coke. “Me dijo muchas cosas y le rompí su madre dos veces”, comentó Nápoles, quien siempre se refirió a su interlocutor como “mi campeón”.

Fue en 1969 que el mundo lo vio consagrarse campeón mundial. Contó que para la pelea, “la pasé bien chévere, me preparé y corrí mucho, y no pudo conmigo”, dijo el exmonarca, mientras pidió a su esposa que le llevara su cinturón, que aún conservaba.

Duró como campeón de 1969 a 1970, pero perdió contra Billy Backus, a quien ‘Mantequilla’ consideró como el que más fuerte le había pegado. Luego, de 1971 a 1975 volvió a ser monarca, hasta que llegó su retiro ese mismo año, cuando perdió el título ante el británico John Stracey.

Después de alejarse de los cuadriláteros, comenzó a colaborar con un grupo de salsa en distintas partes del país, hasta que en 1992 llegó a Ciudad Juárez, en donde “ya no soltó” a quien sería su inseparable pareja, Juana Bertha Navarro.

Fue en el salón de baile Otis, ubicado en el centro de Juárez, donde se conocieron. “Yo le dije a mi amiga: mira, ese negrito nomás me está viendo y tirando besos. Y luego ella me dijo quién era, pero yo seguía sin conocerlo. Y desde ahí ya no me lo quité”, comentó entre risas Bertha, su esposa.

“No pudiste hacer nada cuando miraste a esta hermosura”, comentó ‘Mantequilla’.

Los principios de alzheimer que padecía Nápoles lo hacían olvidar que Carlos Slim, el hombre que ha sido en varias ocasiones el más rico del mundo, le enviaba una beca mensual para pagar algunos de sus gastos. Y que ya no tenía 25 años, sino 74.