La campaña secreta para sabotear el Mundial de 2022

El Mundial de Catar será el primero en organizarse en tierras árabes, lo que ha provocado mucha polémica política

Agencias
miércoles, 06 febrero 2019 | 19:05

El Mundial de 2022, el primero a realizarse en el mundo árabe, ha sido un tema candente en el fútbol desde el momento en que ganó la postulación de Catar. No obstante, en los diecinueve meses desde que Arabia Saudita y varias naciones árabes comenzaron un boicot en contra de su vecino catarí (resultado de una larga disputa política, con acusaciones cruzadas sobre que Catar colabora demasiado con Irán), el torneo se ha convertido en una lucha de poder en el marco de la disputa geopolítica del golfo Pérsico, según información divulgada por The New York Times.

El objetivo de la batalla deportiva dentro de la disputa parece ser sabotear el torneo futbolístico o, en caso de no lograrlo, humillar a Catar al obligarlo a compartir el evento con sus enemigos políticos, de tal forma que los partidos se distribuyan entre varias naciones del golfo Pérsico.

La disputa ha dado una nueva dimensión a una industria especializada en la cual los consultores y personas que disponen de información privilegiada pueden ganar millones de dólares por sus esfuerzos para cambiar la opinión pública a favor de las naciones que los financian o en contra de los rivales de esos países.

En 2017, por ejemplo, una serie de correos electrónicos del embajador de los Emiratos Árabes Unidos en Estados Unidos fueron robados y difundidos. Eso reveló una extensa campaña que tenía como objetivo usar a periodistas y centros de investigación estadounidenses para mostrar un lado negativo de Catar y la Copa de 2022. Un año después, quedó claro que Catar era igualmente capaz de realizar estas campañas de subterfugio: The Sunday Times publicó que la nación había contratado a una firma estadounidense de relaciones públicas a fin de denigrar a los países contra los que competía para ser sede mundialista.

The New York Times recibió varios documentos similares, de una fuente anónima, en 2018. La fuente, la cual aseguró ser una persona cercana a la consultoría Cornerstone que se había desilusionado con la politización del fútbol, respondió a las preguntas del Times por medio de correos electrónicos encriptados; el periódico confirmó de manera independiente algunas de las reuniones y conversaciones descritas en los documentos.

Estos dan cuenta del alcance y los detalles de la campaña en contra del Mundial de Catar, además de que revelan los lazos cercanos entre Cornerstone Global Associates con individuos y empresas de los Emiratos Árabes Unidos.

Un documento de Cornerstone describe un plan para hacer un informe que vincule a Catar directamente con el grupo Hermandad Musulmana, que ha sido calificado como terrorista por Egipto. Otros de los reportes filtrados hacen mención de cómo divulgar en medios británicos temas que perjudiquen la reputación catarí. Por ejemplo, se detalla que antes de la publicación en la BBC del informe, Cornerstone buscó al periodista y activista Rori Donaghy (crítico por mucho tiempo de la situación de derechos humanos en Emiratos Árabes Unidos) para invitarlo a escribir el informe sobre el Mundial de Catar. Donaghy dijo que su informe fue hecho de manera independiente y que Cornerstone nunca metió mano para influir o alterar sus conclusiones.

Cuando surgieron cuestionamientos respecto a la imparcialidad de Cornerstone, la BBC cambió la versión en línea del reportaje para suavizar algunos de los alegatos que había realizado la consultora. Un vocero de la BBC afirmó que actualizar los artículos a lo largo del día era una práctica común y que “no se hicieron correcciones notorias”.