Omar Morales

El ‘Coloso de El Chamizal’

A iniciativa de un grupo de cronistas deportivos presentada en 1978, el estadio Olímpico Benito Juárez se inaugura en 1981; fue la casa de Cobras y CF Indios y ahora lo es de Bravos

Eduardo Morán / El Diario
viernes, 12 julio 2019 | 06:00

Lo que inició en 1978 como una idea y una ilusión de la Asociación de Cronistas Deportivos y después como una petición al entonces presidente de la república, José López Portillo, se convirtió tres años después en una realidad con la inauguración del Estadio Olímpico Benito Juárez en los terrenos de El Chamizal.

Esta instalación, conocida por algunos como ‘el gigante de El Chamizal’, ha sido escenario de eventos deportivos, culturales y religiosos, es actualmente la casa de los Indios de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, pero también ha sido testigo en dos etapas diferentes de partidos de Primera División del futbol mexicano con las Cobras y el CF Indios, y a partir de este 4 de agosto ahí se volverá a vivir la pasión del máximo circuito del balompié nacional, ahora con los Bravos FC Juárez.



Surge la idea

En el año de 1978 un grupo de cronistas deportivos de Ciudad Juárez tuvo la idea de solicitar la construcción de un estadio olímpico al presidente López Portillo, aprovechando una visita que hizo a esta frontera, según recuerda Manuel del Castillo, quien en aquel tiempo iniciaba su carrera en el mundo de la crónica deportiva.

Los cronistas estaban encabezados por Armando Muro, Sergio ‘Yonékura’ Montenegro, Miguel Moreno, Salvador Juvenal Esparza, ‘El Cuervo’ Galván, Juvenal Aragón, el propio Del Castillo y un compañero de Torreón de apellido Rocha.

La primera reunión la tuvieron en el Ateneo Fronterizo, a la que siguieron unas cuantas más antes de hacer llegar la petición al citado presidente.

El primer administrador por parte de los cronistas deportivos fue Armando Muro, corresponsal del periódico Ovaciones, y con el tiempo el estadio fue cedido en comodato a la UACJ.



Luego una realidad

El estadio Olímpico Benito Juárez es considerado una instalación multiusos que al momento de su inauguración tuvo una capacidad para 23 mil aficionados, misma ha disminuido conforme se le han hecho adecuaciones hasta quedar por ahora en 19 mil 703 lugares para los aficionados, según el registro que tiene la Federación Mexicana de Futbol y que publica en su sitio oficial de Internet. De acuerdo con el club Bravos, el inmueble cuenta con aforo para 21 mil personas.  

En su construcción se incluyó la cancha de futbol con medidas reglamentarias de 110x90 metros, así como una pista de atletismo también con medidas oficiales.

En octubre de 1980 se llevó a cabo una ceremonia de inauguración en la que estuvo presente el presidente López Portillo, pero la inauguración deportiva fue hasta el 12 de mayo del siguiente año con el partido amistoso entre la Selección Mexicana y el Atlético de Madrid.

A pesar de que ese juego terminó empatado a cero goles, entre los cronistas deportivos de aquellos tiempos y los actuales, todavía es común escuchar la anécdota de que el primer gol lo anotó Héctor ‘El Indio’ Villarreal, cronista y locutor de radio.

“Él estaba en el sonido local en ese partido inaugural y al medio tiempo le dijimos que si había dado el marcador, preguntó que cómo iban y le dijimos que iba ganando México 1-0, entonces dijo por el sonido ‘marcador Carta Blanca al medio tiempo, Atlético de Madrid cero, México uno’, y desde entonces se dice que Villarreal es el autor del primer gol en el Benito Juárez’, recordó Manuel del Castillo.



Pasa a la UACJ

De acuerdo con el sitio web de la UACJ, el estadio Benito Juárez se encuentra construido sobre una superficie de 38 mil metros cuadrados, cuenta con un estacionamiento para mil 500 automóviles y fue en 1986 que les fue cedido en comodato por el Gobierno del Estado. Desde esa fecha el inmueble es de apoyo para la comunidad universitaria y juarense en la realización de eventos deportivos, sociales, religiosos y políticos.

En su interior, cuenta con dos gimnasios equipados para pesas y gimnasia para el desarrollo de los atletas de la UACJ.

Además de ser la sede de Bravos, es también la casa de los equipos representativos de atletismo y halterofilia de la máxima casa de estudios,  cuenta con dos gimnasios adaptados para el acondicionamiento físico y sirve de apoyo a la licenciatura de Educación Física que utiliza la pista de tartán para clases

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