Deportes

Dura reflexión

A través de una carta derivada del nacimiento de su hijo, el corredor paseño Aaron Jones protesta contra el racismo

Tomada de Twitter @PFF_Fantasy

Eduardo Morán / El Diario

jueves, 25 junio 2020 | 06:00

En una extensa carta titulada ‘Dos Padres’, el corredor paseño de los Empacadores de Green Bay, Aaron Jones, comparte la emoción por el nacimiento de su primer hijo hace poco más de dos meses, pero al mismo tiempo recuerda que después del primer mes hizo una pausa, sintió un cambió, y entonces recordó lo que de niño su padre le decía que tendría que enfrentar por ser afroamericano, situación que Jones no quiere que se repita con su hijo y por eso pide que se detenga ese ciclo.

“Él es el primer hijo de mi novia y mío. Se llama Aaron LaRae Jones Jr. y está muy bien. El primer mes después de que nació fue muy bueno. Con la cuarentena y todo, Crystal y yo nos quedamos con él aquí en El Paso, asegurándonos de ver a dónde íbamos para no traer nada para dañar a nuestro pequeño bebé, asegurándonos que se mantuviera sano y fuerte”, escribió Jones en la carta publicada en el sitio theplayerstribune.com (la tribuna de los jugadores).

Normalmente, Jones hubiera tenido que regresar a Green Bay un día después del nacimiento de su hijo, pero la contingencia sanitaria le permitió permanecer en la frontera junto a su nueva familia, así como visitar a sus padres que viven en El Paso.

“Ese primer mes fue realmente un momento muy feliz. Pero hace unas cuatro semanas, todo cambió. Y la forma en que me sentía sobre la paternidad también cambió”, agrega Jones. “Todavía me encanta, no me malinterpreten. Mi hijo es la luz de mi vida. Pero ahora tengo una perspectiva completamente diferente porque ya no soy solo yo. Tengo que preocuparme por alguien más, y ese alguien es un niño afroamericano que no quiero que crezca en un Estados Unidos como es hoy, donde el mundo no está de su lado.”

Jones ya piensa en tener con su hijo la misma conversación que su padre tuvo con él cuando era niño.

“Mi padre me dijo entonces (y muchas veces después) que la vida no es justa, y que un hombre afroamericano tiene que trabajar un poco más duro y ser un poco más amable para ser tratado como debería ser tratado todo el tiempo, como un ser humano normal.

“Pero ¿por qué es eso? ¿Por qué los padres negros todavía deben tener esta conversación con sus hijos? ¿Sólo por el color de la piel de alguien? Eso es lo único que nos hace diferentes, eso me hace diferente a ti. Y eso tiene que cambiar. No quiero que mi hijo deba tener la misma conversación con su hijo. Y no creo que sea mucho pedir.”

El excorredor de los Mineros de UTEP dice ser “bastante afortunado” porque en El Paso no ha vivido mucho esa situación debido a que es una comunidad mayoritariamente hispana. “Aquí somos todos minorías, por lo que diría que realmente no lo he enfrentado mucho”.

Jones, egresado de la Burges High School, considera que la solución a este problema está en el corazón de todos, cuando la gente vea más allá del color de piel, pues todos tienen sentimientos, todos sangran igual, todos respiran lo mismo, y el color diferente de piel no significa que la gente no pueda hacer lo mismo.

“Es tiempo de un cambio. Estás viviendo la vida como un niño pequeño, y ves cosas, y luego comienzas a crecer, y luego tienes tu propio hijo, y piensas, espera. Veo por qué mi papá estaba teniendo estas conversaciones conmigo. Veo por qué tenía miedo de que ese podría ser yo algún día, y podría envejecer sin un hijo, o mi hijo podría crecer sin un padre”.

“Es un ciclo que tiene que detenerse”.