Sorprende Anisimova en Australia

Amanda Anisimova, estadounidense de 17 años, acaparó reflectores después de que logró instalarse en octavos de final al eliminar a Aryna Sabalenka

Reforma
viernes, 18 enero 2019 | 20:43

Melbourne, Australia— Los grandes eventos del tenis mundial suelen tener, aparte de sus máximas figuras, a atletas que cargan con la etiqueta de “sorpresa”, y en el presente Abierto de Australia no es la excepción.

Amanda Anisimova, estadounidense de 17 años, ya logró acaparar reflectores después de que logró instalarse en octavos de final después de eliminar a la 11 en la siembra, la bielorrusa Aryna Sabalenka, quien lucía como una seria candidata a ganar el primer Grand Slam de la temporada.

En primera ronda, Anisimova despachó a la experimentada rumana Mónica Niculescu 7-6 (3), 6-4 y después hizo lo propio con la ucraniana Lesia Tsurenko, sembrada 24, por 6-0, 6-2.

Después llegó el triunfo sobre la bielorrusa, una rival nada cómoda.

“Probablemente uno de los mejores partidos de mi vida”, dijo sonriente en la conferencia de prensa tras la victoria de 6-3, 6-2 sobre Sabalenka.

“Es una rival muy difícil, me estaba preparando para un partido difícil, lo estaba poniendo todo de mi parte. Estaba muy emocionada, traté de disfrutar mi juego y así pude relajarme”.

Pero los éxitos no son novedad en la carrera de Amanda, quien en el 2017 se proclamó campeona junior del Abierto de Estados Unidos.

“Siento que fue hace mucho (su título en el US Open), muchas cosas han cambiado desde entonces, he cambiado como persona y tenista, mi juego y mentalidad”, relató en la conferencia.

La incursión de la nacida en Nueva Jersey en los eventos importantes no es novedad en el circuito de la WTA, pues en marzo del año pasado, en Indian Wells, alcanzó Semifinales derrotando en Cuartos a la checa Petra Kvitova, su siguiente rival en Australia y octava sembrada.

“Quisiera ganar este torneo”, respondió entre sonrisas ante la pregunta de cuál sería su sueño que pudiera volverse realidad en el tenis.

Anisimova ve hacia el frente y el sueño no se detiene, sin embargo, reconoce que lo logrado hasta hoy, Octavos de Final en un Major, ya es para enmarcar a su corta edad.

“Tengo mucha confianza de que todo es posible, ojalá pueda ganar la siguiente ronda, pero esto ya es un gran logro”.

Amanda sabe que no hay imposibles y, aparte de que ya puso a soñar al pueblo estadounidense como un nuevo prospecto, también aspira a la hazaña que Maria Sharapova logró en Wimbledon del 2004, también con 17 años: coronarse reina de un Grand Slam.