Martín Orquiz/
El Diario
Luego de la algarabía que provocó con su llegada a “El Punto”, ubicado en el límite con Estados Unidos, el Papa Francisco sumió a los poco más de 220 mil peregrinos en el silencio cuando se acercó al bordo del río Bravo para llegar hasta “La Cruz del Migrante”, una pieza de acero sólido de 7 metros de altura colocada ahí en memoria de los miles de migrantes muertos en su búsqueda de una mejor vida.
El Pontífice subió una rampa construida apenas la semana pasada hasta llegar al memorial, con un ramo de flores en las manos, mientras del otro lado de la malla que separa a México de Estados Unidos, cientos de personas observaron el acto que tuvo como fondo una bandera estadounidense.
Agentes de la Patrulla Fronteriza también atestiguaron el suceso en actitud vigilante y utilizando sus binoculares, al tiempo que Francisco daba la bendición a tres cruces más pequeñas de 1.20 metros, que son del mismo material que la monumental, pero que serán colocadas en las diócesis de Ciudad Juárez, El Paso y las Cruces.
En el piso fueron dispuestos algunos pares de zapatos, tenis y sandalias como símbolo del peregrinar que hacen mujeres y hombres fuera de sus tierras en busca de mejores condiciones para vivir.
El Papa depositó las flores en una pequeña mesa, luego rezó durante algunos minutos en silencio por las vidas que ya se perdieron en el fenómeno de la migración forzada, acto que pudo ser visto en ambos lados de la frontera tanto de forma presencial, como a través de las pantallas que fueron colocadas en “El Punto” y en el Sun Bowl de la Universidad de Texas en el Paso (UTEP), donde hubo una concentración de católicos para observar al visitante.
El sacerdote y director de la Casa del Migrante, Javier Calvillo, dijo que se planea instalar de forma definitiva esa cruz en la zona de “El Punto” para conmemorar la visita histórica del Pontífice a Ciudad Juárez y en honor a los migrantes.
El diseñador de esa pieza es un arquitecto juarense egresado de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), Jorge Ramírez, de 30 años.
La cruz, que fue colocada en el sitio el pasado viernes 12 de febrero, pesa 450 kilos y fue construida por trabajadores de la empresa local Servicios Metálicos Industriales.
Tiene varios signos en su estructura, como la imagen de la Sagrada Familia, que se utiliza como logotipo de la Casa del Migrante de Ciudad Juárez; la flor de los dominicos, quienes comenzaron la obra a favor de los migrantes en esta frontera; así como una estrella que representa a María y los cuatro puntos cardinales, que representan la realidad de los migrantes.
También tiene una estrella para señalar cada clavo de la crucifixión de Jesús, así como el escudo de monseñor Guadalupe Torres, obispo de Ciudad Juárez.
morquiz@redaccion.diario.com.mx