Jesús Ernesto Chávez Castillo, alias ‘El Camello’, uno de los testigos de la Fiscalía en contra de un ex líder de Barrio Azteca acusado del triple homicidio del Caso Consulado, purga actualmente en una cárcel de EU once cadenas perpetuas por estos mismos crímenes.
A cambio de su testimonio en el juicio que se le sigue a Arturo Gallegos Castrellón –alias ‘El Farmero’ o ‘Berny’— Chávez Castillo pactó con el gobierno norteamericano protección en la prisión, ya que podría ser víctima de venganza por parte de ‘aztecas’, miembros de la pandilla a la que pertenecía.
Ayer, en una Corte Federal de El Paso, ‘El Camello’ fue el primer testigo en subir al estrado y proveer información para inculpar a Gallegos Castrellón, presunto jerarca ‘azteca’ de ordenar el asesinato el 13 de marzo de 2010 de Leslie Ann Enríquez, empleada del Consulado de EU en Juárez, su esposo y Arthur Redelfs, oficial del Sheriff de El Paso.
En un homicidio relacionado reportado en la avenida Insurgentes murió Alberto Salcido Ceniceros, de 37 años, cuyo vehículo habría sido confundido con el de los Redelf, ya que al igual que ellos salió de una fiesta infantil antes de ser ejecutados.
Enríquez, de 36 años, había sido contratada a nivel local en el Consulado y su trabajo consistía en parte en ayudar a ciudadanos norteamericanos, de acuerdo con funcionarios estadounidenses.
Su esposo, de 34 años, trabajaba en el Departamento del Sheriff, en la Cárcel del Condado de El Paso, de acuerdo con su hermano, Reuben Redelf. La familia tripulaba un Toyota Rav 4 blanca, modelo 2009, con placas de circulación del estado de Texas, el cual impactó otros dos vehículos en la avenida Francisco Villa y bulevar Bernardo Norzagaray, donde fue asegurado un casquillo calibre 9 milímetros. De acuerdo con el resultado de la autopsia practicada por médicos forenses la funcionaria consular se encontraba en el tercer mes de gestación. Salcido Ceniceros —marido de Hilda Antillón, otra funcionaria consular— laboraba en una empresa maquiladora y viajaba en compañía de sus dos hijos de 4 y 7 años, quienes resultaron lesionados.Asesinaban en dos pasos: con bat y a puñaladas
El testigo en su segundo día en el estrado, ayer aseguró que asesinaba por órdenes del acusado y otros líderes de la pandilla ‘Barrio Azteca’ –conocida en Ciudad Juárez como Aztecas- que en el 2009 llegó a tener uno 300 miembros activos en la vecina ciudad mexicana.
Chávez Castillo explicó que la pandilla, a la que ingresó en 2006, es un brazo armado de ‘La Línea’ otro grupo criminal del cártel de Ciudad Juárez.
'El Camello' dijo que planeaba y ejecutaba los asesinatos contra integrantes del grupo rival que disputaban en control de Ciudad Juárez, principalmente la banda 'Artistas Asesinos' o 'AA', que pertenece a la organización 'Gente Nueva', brazo armado del Cártel de Sinaloa.
Aseguró que asesinaba personas golpeándolas en la cabeza con un bate de beisbol y posteriormente otro compañero también del ‘Barrio Azteca’ terminaba con su ‘el trabajo’ a puñaladas mortales.
Generalmente los blancos de ‘Camellos’ eran hombres del grupo contrario o personas que se querían apoderar de la venta de drogas en diferentes sectores de Juárez.
Estos eran asesinados generalmente en frente de sus esposas quienes eran obligadas a presenciar a fuerzas el ataque.
Dijo además que ordenaba los delitos de privación ilegal de la libertad, retenes en diferentes partes de Ciudad Juárez y el tráfico de droga.
De acuerdo con ‘El Camello’, la venta de sustancias ilícitas se llevaba a cabo en todo Ciudad Juárez. Además cruzaba la frontera con la contrataciones de hombres sin documentos que cargaban mochilas llenas de droga a través de zonas cercanas al Rancho de Anapra.
Los entrenaban los Zetas para ejecuciones
Miembros del ‘Barrio Azteca’ son entrenados y utilizados en México por el cártel de los Zetas para ejecuciones, ataques, cobros de extorsiones o de protección en ciudades como Torreón y Ciudad Juárez, declaró Jesús Ernesto Chávez Castillo.
‘El Camello’ Chávez Castillo afirmó que miembros de esta pandilla son enviados a México para recibir entrenamiento de la organización delictiva de los Zetas para ser mejores asesinos, así como para ser más eficientes en el perfilamiento de objetivos.
Al respecto, explicó que "Barrio Azteca", a la que él pertenecía antes de convertirse en testigo del gobierno; envió dos equipos a la ciudad de Torreón, en Coahuila, para ser entrenados por los Zetas. Durante su declaración en la corte del distrito de El Paso, Texas, Chávez Castillo detalló que parte del entrenamiento en México se centró en ubicar vehículos en movimiento, en tanto que los pandilleros estadounidenses cobraban cuotas a los empresarios del centro de Ciudad Juárez. Tras recolectar las cuotas, señaló, se pagaba sobornos a los policías locales y federales, hasta que la pandilla comenzó a tener problemas cuando policías federales comenzaron a recibir sobornos también de grupos rivales de los Zetas. Chávez Castillo testificó sobre su papel y el de los miembros de la pandilla estadounidense en la violencia que se registró en Ciudad Juárez, como parte de las acciones que realizó el cártel de los Zetas para lograr el control de esa entidad.Chávez estuvo preso cinco años en Lousiana, Estados Unidos, por la venta de narcóticos, y posteriormente fue deportado a México donde fue aprehendido y trasladado al Centro de Readaptación Social (Cereso) de Juárez por el robo de autos.
Hoy continuará por tercer día consecutivo el juicio en contra de Gallegos Castrellón con las declaraciones de testigos. La oficina de la juez Kathleen Cardone, a cargo del proceso, ha reservado las siguientes dos semanas para su desarrollo. (Con información de El Universal)